18.8.09

miro alrededor (mi vida escrita por la vida de otro, fragmentos)

II


Me dijo lo siguiente; frente a una pintura en tonos azules y celestes, como una mancha negra en el medio, como un abismo en un mar; que tenía escrito debajo:

-Éste cuadro - muestra cuando me di cuenta lo débil que son mis relaciones: si no pude nunca crear una base firme sobre donde caminar y apoyar mis pies, no debí sorprenderme cuando se desvaneció todo debajo mío y me ahogué en mi mismo, ¿verdad? Eso me pasó y en ese momento me dí cuenta... lo valorable se conoce cuando se pierde, dicen por ahí...


IV


- Éste óleo - era un patio de escuela y un chico sentado solo en un banco, y abajo decía: "Odias las virtudes ficticias, porque sino lo haces, sucumbes ante ti mismo" - me hace acordar a mis maestras...

julieta

amo mi nombre
posado en tu boca
gesticulado por tu cuerpo
(tan tuyo y tan irresistible)
elegido por vos
para ser pronunciado
entre tantas palabras
mi nombre,
que requiere ser pensado
buscado en tu memoria
que supone un eléctrico viaje
por el hemisferio izquierdo
ergo la orden de ser emitido
ergo más y más electricidad
provocando la ruptura de esos labios
los separa
(es irremediable)
los obliga
y los somete
a cometer
el delito de abrir y cerrar
(como una tijera)
demanda
una erupción en tu garganta
la misma que me toma de imprevisto
que se anuda en mi pecho
que calma la lujuria de estos días
(no quiero bajarme)
entonces lo decís
y yo me voy al suelo
obnubilada
completamente satisfecha
y naturalmente insaciable
a buscar
que se reitere semejante artilugio
a subir y bajar
a que lo digas
(de nuevo)
y te claves en mí
como dagas creadas
especialmente para hundirse entre las costillas
de fantásticos personajes
en el libro de otro.

vespere

y la noche
errática
(a veces infame)
es ausencia
divino elixir
(y tentaciones baratas)
en un mareo momentáneo
o la permanencia de todo pasajero
tortuosa muerte
sumamente alienada
y naturalmente cosificada
por vivir de día,
por anhelar presencia,
por impugnar ocasos,
por no ver belleza en la penumbra,
por no entender
y no
saber
vivir.

16.8.09

amor

celo todo lo que te rodea
desde tu almohada
hasta las primeras cosas que ves
cuando despertás de cada sueño
algún residuo
entre parpadeo y parpadeo
ese cielo en tu mirada
yo, tu Sol
y vos, Luna, ¡que no sabés brillar sin mí!
nuestros demonios, casados
todos
frente (contra) frente
con los dedos entumecidos
de tanto
desfilar en la penumbra
pero estar juntos puede remediar
y te esperé
en la noche de cualquier día
y ni siquiera
sabía escribir
la palabra más hermosa que resulta de tu nombre,
pero creeme, creeme que la pensaba.

14.8.09

happiness is a warm gun

libertad
sin tonía
y sin paranoia
por favor
¿sabés lo que me costó esto?
diez años de terapia
ulcerar a mucha gente
pero sobretodo:
flagelarme
elope: to slip away, to run away secretly with a lover
pero no sé si quiero
te busqué toda la vida, está bien
¿sos vos?
y al final: ¿cómo saberlo?
tengo dos décadas en éste mundo, no puedo adivinar
tampoco renunciar
y no seas, la puta madre, la sed verdadera
porque no voy a poder saciarla
yo ya no puedo amar
a alguien
más que a los libros
más que a las letras
más que a la música
más que a los dibujos
más que las ganas de salir a caminar y terminar en cualquier parte
más que a Buenos Aires
y ni hablar, por favor, ni hablar de las razones de mi existencia
de los hilos de mi vida
hasta que sea madre, ni hablarlo
son amores tan distintos
como vos amás el sabor de mis clavículas al amanecer
así que ahí vas, Luna
y acá voy, Sol
con las páginas de un cuento de nadie lacerándome los dedos
vamos a leerlo
vamos a escribirlo
vamos a cantarlo
vamos a dibujarlo
vamos a caminarlo
vamos a vivir ésta ciudad como si no existieran otras
(y es que no existen)
pero viajar, voy a viajar
y conocer, conoceré
y gritar, me encanta gritar, voy a gritar hasta vomitar los pulmones
no será sobre tu pecho
si tengo que romper el cielo
sólo para seguir peleando
porque la vida es una guerra, Romeo
yo voy a romper hasta el último esquema
con tal de seguir encontrándome
pero al paisaje, mi amor, al paisaje no lo destruyo nunca más
y no me saques,
porque nací desfasada
y jugá, que es lo que me la paso haciendo
no atentes contra la felicidad
porque te voy a abrir el pecho
y arrancarte hasta lo último que encuentre.

12.8.09

muertos con sepultura

Yo quisiera que comprendas, todos mis intentos han sido en vano, y sé que probé. Te quise, imposible no hacerlo, e imposible pensarte como la quimera que busco, más bien: volás, animal, entre una síntesis de partes oxidadas por la vida y tu esencia de despiadada bestia carroñera, ¡no sabés vivir! (y no te preocupes, yo tampoco).
Mi pecho te guarda un espacio, porque tu dios y el mío se mataron en la mesa de negociaciones la semana pasada. Mi cuerpo tendrá una que otra célula tuya en algún lugar, parasitándolo, algo que el agua y los días no habrán sabido borrar, no habrán matado.
Hay un tatuaje, ya te dije que estabas grabándote por dentro, pero chau, que sos demasiado hermoso y demasiado repugnante, que la vida es una eterna despedida y esto, que bien podría ser un "hasta siempre", te lo escribo "hasta nunca". Andate, que sé la puta verdad, que la busqué hasta el cansancio y a pesar de eso, te juro que por momentos no la quiero. Porque vos y yo juntos no existe, aunque seamos de la misma especie. Porque hice bien en dudar de la factibilidad de las cosas, y además:
si fuera ella me harías lo mismo, te es natural.

mond


y yo sé lo que ese grito contiene
como una botella
que rueda en el piso
de un barco que naufraga
en esos libros de antaño,
que sí, que llueve
y que tanto nos gustan,
¿no se tambalea, acaso, el mensaje que oculta?

sonne

aunque julieta sea
un mosaico roto:
un tanto sutil, un poco soberbia
julieta te quiere
porque es desear,
(y esperar)
llegar
a dónde se que pocas veces antes
hubo espacio
julieta te grita
tan sólo palabras
te acaricia
esos destellos dorados
va a llover
(el pecho me va a estallar)
o es que hay luces
que se encienden
(las buscamos todo el tiempo)
tiempo de siempre y de nunca
encandilan
y llenan
vértigo, está bien
saber,
querer,
tener,
deber,
volcar
toda la vida en tu fuego.

11.8.09

te quiero

¡Ah! Siluetas extrañas de ceniza
con la forma de tus ojos
y esta mueca de labios rojos
que se supone sonrisa.
...avanzamos de prisa...

¡Sí! Dos palabras solamente necesito,
y penetraré como arena en tu alma
¡Que sea mi nombre, la tercera palabra!
¡Que sea yo el protagonista de tu grito!
... como vos del mío.


R.
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sobres

vida
resumirla en
mi pecho contra el espejo
sonrisas, varias
se esbozan
no hay música esta noche
pero hay alma
su dios y el mío se mataron en la mesa de negociaciones
la semana pasada
habré dicho que sabía estar mejor
y es ahora
el universo quiere
quinientos cigarrillos
que ya son
unos cuantos menos
el Sol espera,
uno y uno
te conozco desde cuando
va a dar uno siempre,
no podíamos contar
los "siempre" y los "nunca"
tenés vértigo
podemos destrozarlo todo
pero yo vivo entre cornisas
abrir un libro nuevo
yo no busqué éste consuelo
es como empezar a cogerte a alguien
o más bien
pensé en vos todos los días
en algún punto
(las cosas convergen)
cuidé tu camino,
Luna, si es así, jamás vamos a encontrarnos,
algo: designa una cosa que no se quiere o no se puede nombrar
y al final,
¿buscamos eso?
el amor puede abrir,
y yo quiero,
lo sé,
penetrar el alma
como arena en los ojos
arde un poco
esos faroles que destellan
obnubilan,
lo sé,
y abrilo
como las hojas de un cuento de nadie
siempre va a dar uno,
ese aroma a triunfo
y también
las noches de cualquier día
que te hacen hermoso
hacen la espera,
y yo quiero,
lo sé.

9.8.09

erizos

encandilada por
faroles en la noche
que no es más que
el Sol
Horderlin y Diotima
esfuerzo insensato impedirte reír
lo que sabemos del frío
es lo que sabemos de la muerte
creo que te esperé desde siempre y
el amor puede abrir
burbujas en el aire
dejarán de existir
antes de tocar el piso;
y es que hay manos de marfil
just playing a piano
son mis canciones favoritas
ni siquiera intenté
pero es menéster sumar
hasta me resistí
(de cualquier manera soy débil)
que no es más que
la Luna
eclipsándolo todo.

3.8.09

Beobachten das schonen auges




Te miro directamente, pequeño Sol.
Pero mi cabeza quiere voltearse
y mi cuello, en torpe genuflexión,
desea inclinarse y esquivarte.

Y yo, que hoy no soy, ni siquiera mi cuerpo,
no quiero nunca escapar
de esos ojos de lobo suelto.
Que fiebre en mí pueden provocar;
y gritos en mis párpados cantan;
y poemas en mis manos escriben;
y saltos en mis piernas demandan;
y latidos en mi corazón no permiten;
y con humo mis pulmones llenan;
y muecas en mi rostro forman;
y sonrisas en mis palabras inventan;
y con lamentos mis silencios adornan.

Pero yo me resisto a no verte,
aunque escalofríos recorran mis huesos
o todo mi cuerpo al leerte;
y precisamente por eso,
no me pidas que me detenga
alguna vez de mirarte.
Aunque mi cuerpo en caos devenga,
no dejaré nunca de penetrarte
ni de jugar, con tu mirada;
con esos ojos divertidos,
amables, hermosos, de hada,
con esos ojos misteriosos y coloridos.


y eso es lo más lindo que me pudieron haber escrito alguna vez.


R.

vos

fiebre

después de vos empecé a mirarme con otros ojos
lo demás es banal
me gusto más
te robás las respuestas

amo tu piel
ego sabe que alter sabe que ego sabe
bastante más
y vos

ese momento de presión no vuelve
cronopio

me gustaría simplemente decidir cuando hacerlo
alter espera que ego

tus hombros tienen
tampoco tomemos agua
me encantás vos

¡siempre me voy a acordar de eso!
me gustás vos
puedo alargarlo
nunca deseé tanto
(quiero que estés)
meter la mano bajo la almohada
los dos podríamos
y no comamos, no comamos nada
se conduzca de tal modo concreto

desenvolverme adentro tuyo
quiero que delires
para sacar un par de besos
toda la noche

curiosidad y ganas de cogernos
arañas
soy adicta a vos

el pasto perfecto donde me tiraría a fumar
siento voces en la cabeza
¡sólo porque estoy invadiéndote!
con los dos
y todo el día, también
no nos vistamos, tampoco

decís tantas cosas
y tengo besos para volverte a ver
se me quiebra la voz

con la luz del sol entrando por la ventana
las manos de alguien
beber de
vos
iluminándote los ojos
pero tarde o temprano
(me encanta besarte)
está escrito
siempre sos vos

que hacés que me den
ganas de caminar
voy a acabar

¿sí?


(vení).

2.8.09

[En el márgen derecho]

Y, pese a todo, pienso a veces que si es cierto que se muere de felicidad, eso tiene que ocurrirme a mí. Y si un ser destinado puede prolongar su vida gracias a la felicidad, yo seguiré viviendo.


FK

desvaríos

Escucho esas poesías de los grandes y leo las palabras de los incompren-
didos y veo las pantallas de los des-
conocidos y me meto en sus mentes y les hago decir lo que yo quiero y me
hago escucharles lo que quiero que
digan y me convenzo de permitirme persuadirme de entenderles lo que
me parece mejor o me convenzo de
permitirme persuadirme de entenderles lo que me parece peor y les hablo
en voz baja y les respondo y pienso
en voz alta que me alejan de sus pensamientos y les digo en voz alta sin palabras lo que
me fascina de ellos y las respuestas que
no les digo igualmente las conocen por - que yo hago que las conozcan o porque
me convenzo de que las conocen porque
estoy seguro de poder manejarles sus pensamientos como me plazca la gana

R.
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31.7.09

religión

el teléfono sabe cansarme
los relojes pueden confundirme
entonces hay como cuatro minutos de diferencia
y optamos un intermedio
y qué raro vos poniendo las reglas
qué raro yo, sometiéndome a ellas
como si todo dependiera de tus ganas
es que es la verdad, tantas cosas podríamos haber hecho
si quedaba en mí elegir cómo hacerlas
o quedaba en mí decidir cómo deshacerlas
si quedaba en mí romperlo todo, y lo hice
si quedaba en mí un lugar en el pecho
en el pecho que viniste a desinfectar
entonces estaba mi mano, completamente vacía
y abierta a cualquier cosa que viniera de la tuya
me diste el harpón
señalaste dónde
y acá me clavo, mi amor,
porque no entiendo la lógica de las cosas
seguirte es más bien matemático
es cosa de que de cuatro y
sabés lo mal que me hace que nunca puedas ver el cinco
los ríos metafísicos
vos los dibujás
yo los nado
vos dibujás
yo me paseo por tu casa, fumando
abriendo un libro en cualquier parte
leyéndotelo
el perro me revolotea
como ese nene sordo que corre al lado nuestro
el silencio, mi amor
el ánimo, ese hermanito menor
que nunca puedo levantar
religiosidad
sentí tanta incoherencia
es que pienso, amor, pienso
(pienso tanto)
en vos como una extensión de mi cuerpo
(los hijos que no me hacés)
en mí como una extensión del tuyo
entonces pienso en la espontaneidad de las cosas
pero ahí estás vos con ese muro
impenetrable
y yo rompiéndome la cabeza para entrar
sos una puerta
la más difícil de todas
pensar que estuve dos años del lado de adentro
y ahora tengo el cráneo roto
y ahora está mi sangre, ahí, arruinando la fachada
pudriéndose
buscando una veta
o un viernes en el que podías, porque podías
pero elegís
el silencio.

28.7.09

y famas

cansada, un poco
de adulaciones y también
ocasos
de resultar increíble
interesante
lo suficientemente desinteresada como para no ser
asfixiante
y no tanto
inteligente
hasta envidiable
publicable
necesariamente histérica
y necesariamente idiota
hermosa
en tanto belleza era
subirse al banco de una plaza y saltar
gritar un poco
fumar con terrible delicadeza
y asesinar tan sólo con palabras
tosca, sumamente tosca
retorcida y desprolija
descuidada y el perfume
alcanza para convivir
para matarnos en el intento
y sin embargo, tantos probarían
extrañamente tierna
el pasado es indivisible
yo intenté desmenuzarlo
mis expectativas más sinceras
supieron cautivar
ya sin desearlo
y todo lo contrario
después vinieron los dibujos
después vinieron los poemas
después vinieron los enojos
me desenamoré y enamoré y todo al carajo
encanto y desencanto todo el tiempo
y yo no espero, nunca espero
son los demás
tengo un circo en la cabeza
y un circo es esta vida
papá ya me lo había dicho
él tiene el suyo propio
y acá estoy con el mío
las primeras filas sólo para la gente de verdad
por las otras pueden matarse
pueden, también, abandonarlas
total esto es aburrido
total un día conmigo es diez años con cualquiera
es bastante turbulento, el ritmo no es fácil
total no perdí la capacidad de hacer temblar
de enamorar, tal vez
no me siento una opción
quise ser por un rato
la única y también
piloto
el núcleo
la persona que alguien espera
que alguien entiende
por quien alguien se incinera
y reina, sí, en el mundo de otro
pero insuficiente
al fin
y al cabo.

A Federico Guillermo M.

Sos el que se queda cuando la fiesta terminó y yo ya estoy por el suelo. Cuando me duelen los pies y perdí los zapatos. Cuando estoy en la cama pensando en nada, que es todo, que es nada, y me tocan la puerta para avisarme que estás abajo. Sos el que me agarra la mano en alguna reunión familiar. El que me cocina, el que me cuida, el que siempre va a estar. Sos el que me abre la puerta cuando ya es tarde. Sos el espejo de mi alma, sos las sonrisas y los viajes. Una torre de libros en tu habitación que desordeno con dulzura. Una pila de cartas del 2007. El que abre los documentos importantes, el que tiene las llaves. Una de las cosas más importantes de mi vida. Y yo te adoro, Federico, te adoro.

después de las fiestas

Y cuando todo el mundo se iba
y nos quedábamos los dos
entre vasos vacíos y ceniceros sucios,
qué hermoso era saber que estabas
ahí como un remanso,
sola conmigo, al borde de la noche
y que durabas, eras más que el tiempo
eras la que no se iba
porque una misma almohada
y una misma tibieza
iba a llamarnos otra vez
a despertar al nuevo día,
juntos, riendo, despeinados.


JFC

27.7.09

quiero ver, quiero ser, quiero entrar

Preséntame al señor tiempo, se fue con vos, murió en abril, si se lo contás al viento yo lo ví, yo lo ví. Y me pregunto quién ha robado mis días, yo no sé, yo no sé. Si me preguntas qué ha pasado entre mis manos, yo no sé, yo no lo toqué. Invitame a ver tu historia, nunca diré que ya la sé. Escóndeme en tu memoria, quiero vivir, quiero vivir. Y descríbeme los lugares donde has ido, quiero viajar, quiero seguir. Y explícame hasta dónde has llegado, quiero saber dónde morir. Quiero ver, quiero ser, quiero entrar, quiero andar, penetrar, quiero estar. Remontame en un barrilete, quiero volar, quiero volar. Cuéntame un cuento de hadas, quiero soñar, quiero soñar. Y recordame si alguna vez te miramos, quiero llorar, quiero llorar, y abrime ahora las tres puertas de tu vida. Quiero ver, quiero ser, quiero entrar. Quiero ver, quiero ser, quiero entrar. Quiero ver, quiero ser, quiero entrar.
PorSuiGieco

muertos sin sepultura

Acá, sí, sin mucho excepto un poco de vos, que es lo que me interesa. Casi no hay luz, pero está bien y así prefiero verte, y no verte, todo y el ser, y la nada, podemos discutirlo toda la noche. Ya no es, y lo hago, hablando de cómo hago para escribir, y si pestañéas hace ruido, ¿viste?, y me sonrío asintiendo, porque es lindo creer en ese poema que te acabo de traer, con el cigarrillo que apagaste y el mío cosumido sin ese último beso, son las últimas horas y busquemos algo que nos ate a una conversación sin sentido, es mejor esperar, a veces, pero entre tanto me agoto y hace tanto que no lo decís.
Franz y Mílena están sobre el escritorio muriéndose de ansiedad, nos es tan ajeno y sin embargo mañana seremos ellos, pensando en que dos por dos es una pregunta de manicomio o de escuela primaria. Sabemos mezclar. Y no, no pienso limitarme a eso.
Estás gritándome, ¿sabés?, a veces me cuesta un poco, mis catalizadores son malos, como los tuyos, pero es invertir y tu cara a trasluz, no puedo creer en el tiempo sin verte y acabás de prenderla y eso que escribí no viste y eso que viste no escribí. Al pie de esa foto hay algo que te regalé, vos tan sádico y yo tan masoquista, creo que eso explica un poco las cosas.
Vivir juntos, materializarlo y tu voz, a veces no sé si es que me gusta o sólo estás buscándome. En el otro universo fuimos de la misma especie, no se me ocurre otra cosa. Si tuviéramos todo el tiempo del mundo no sería tan bueno, pero habría noches para destruir y hasta dejar de dormir.
No hace tanto frío, es que atardece y el sonido que no busco explicar y es la fiebre ya superada en esto que es nuestro. Gemir, un poco, sí. Nunca escribí adelante tuyo. Ahora me das ganas de jugar, de hacerlo juntos. Ya tengo verde en los ojos, me cuesta entender.
Cuando desesperaste quise arrancarme la piel, sé que no fui suficiente. Supo haber paz, es mi idea, aquella que te conté en una carta un viernes, a veces me olvido de que estamos en guerra, y no es que me guste, no sé hacerlo de otra manera.
Lloré, no te diste cuenta. Dijiste, también, cosas hermosas. Con nosotros no es así, parte de jugar es poder quemarse, resultamos ser tan piromaníacos.
Tu espalda, con las noches aceleradas (ahora que aprendimos a dibujar), los sueños de siameses, la vida anterior, la explicación terapéutica de lo increíble que es sentirte y la poca atención que le prestamos.
El cronopio que vas a encontrar un día de estos, y por ahí hasta te enojes. Al otro papel vas a guardarlo, o no, por ahí todo vuele, por ahí lo escuches cuando se te caiga la cabeza, tenés besos para un par de días.
Sé volver, no creo en ese problema. Parece que extrañar no es ganas de verte, y ese es un hecho. Son las cosas que le contaste, un tanto literal y un tanto tuyo. Te odio tanto, tanto, que te lo repito, justo delante de esa otra cosa que te digo, a la que no podés responder, pero es así, es dual, es quererte tanto. Y sabés, te la digo porque empecé a entender todo como vos, de tanto encimarnos parece que nos mezclamos en serio. Es grave, y lo sabés.
Ahí vas repitiéndome que no piense tanto las cosas. Ahí voy, sonriéndome. Ahí bajo, es inevitable. Ahí empezaste a hablar, y yo empecé a temblar. Ahí me maltrataste. Ahí me amaste con locura. Ahí me escondí en tu habitación. Ahí viajé para verte. Ahí me resultaste repugnante. Ahí me quejé por el paso del tiempo. Ahí busqué algo fisiológicamente imposible. Ahí me hiciste creer que las cosas perdieron sentido. Ahí refutamos a la civilización entera. Ahí nos reímos de los otros. Ahí me preguntaste por el libro de anoche. Ahí quisiste fumar de mis vicios. Ahí te despertaste dos horas antes que yo, pensando que iba a llegar temprano. Ahí me odiaste, y ahí te detesté. Ahí te quiero. Ahí sos de las cosas más lindas que existen. Ahí causé un incendio, y me lo habías advertido, pero suelo hacer eso con los cigarrillos, y de todos modos valió la pena.

23.7.09

extremidades

Y ahí nos están esperando. Los vasos en el living, los besos en la cara, los dedos en la espalda, las sienes tan ardientes, la fiebre en madrugada, los ojos astillados, el tocadiscos girando solo, la canción que no escuchaste, la pared en la que no escribiste, el consuelo que no buscaste, la risa que no emitiste, mi tono de amenaza al teléfono un miércoles, tu día favorito, y empezó bien. Que te voy a cortar los dedos y también llevarte a vivir conmigo y obligarte inútilmente a jugar a esas cosas que invento. Tanto que te gusto y tan mal elegís. Todavía podemos asumir que inevitablemente vamos a quemarnos, y qué mejor que juntos, y qué mejor que abrazándonos los labios y jurándonos atardeceres, aniquilándonos mutuamente, perforándonos intensamente, inscribiendo las fotografías que aún no nos sacamos y dibujando el resto de los días como si fueran noches.
Detrás de ese papel inscribí las coordenadas de mis pies caminándote las paredes, y se sentía bien, se sentía bien.

por




microbes

si tus células fueran microorganismos reproduciéndose en mí, accidentalmente voy a asesinarlos con la ducha
*

cangrejos

Nos miramos de reojo, entonces yo me arrastro como si quisiera escaparme, sólo busco que me sigas y lo sabés, lo sabés bien. Te sentí, nada más, y tuve que irme. De tu sexo, de tus nexos, de tu pecho prendiéndose fuego, de tu cuerpo tomándome. De tus gritos y tu voz casi apagada contándomelo, cantándomelo. El sonido de la búsqueda de lo perdido, y el encuentro, ya digitado por nuestras sienes ardientes, sin mayor consuelo que converger en un tira y afloje mutuo que por un rato, al menos por un rato, nos apaga y nos sacia por completo.

22.7.09

fire walk with me

"Decídete", dice Roland, "a menos de que quieras tenerme toda la tarde escuchando a ese tipo que le dicta números a no sé quién. ¿Lo oyes?". "Sí", dice Jeanne, "se lo oye como desde muy lejos. Trescientos cincuenta y cuatro, doscientos cuarenta y dos". Por un momento no hay más que la voz distante y monótona. "En todo caso", dice Roland, "está utilizando el teléfono para algo práctico". La respuesta podría ser la previsible, la primera queja, pero Jeanne calla todavía unos segundos y repite: "Sonia acaba de irse". Vacila antes de agregar: "Probablemente estará llegando a tu casa". A Roland le sorprendería eso, Sonia no tenía por qué ir a su casa. "No mientas", dice Jeanne, y el gato huye de su mano, la mira ofendido. "No era una mentira", dice Roland. "Me refería a la hora, no a hecho de venir o no venir. Sonia sabe que me molestan las visitas y las llamadas a esta hora". Ochocientos cinco, dicta desde lejos la voz. Cuatrocientos dieciséis. Treinta y dos. Jeanne ha cerrado los ojos, esperando la primera pausa en esa voz anónima para decir lo único que queda por decir. Si Roland corta la comunicación le restará todavía esa voz en el fondo de la línea, podrá conservar el receptor en el oído, resbalando más y más en el sofá, acariciando al gato que hay vuelto a tenderse contra ella, jugando con el tubo de pastillas, escuchando las cifras hasta que también la otra voz se canse y ya no quede nada, absolutamente nada como no sea el receptor que empezará a pesar espantosamente entre sus dedos, una cosa muerta que habrá que rechazar sin mirarla. Ciento cuarenta y cinco, dice la voz. Y todavía más lejos, como un diminuto dibujo a lápiz, alguien que podría ser una mujer tímida pregunta entre dos chasquidos: "¿La estación del Norte?".

definitivamente, JFC
todos los fuegos el fuego

21.7.09

quizás

por qué sos tan violenta por qué no me querés por qué estás tan loca por qué hiciste eso por qué no podés callarte por qué no parás un poco por qué te enroscás tanto por qué no podés ser feliz por qué llorás por qué gritás por qué sos tan bonita por qué das tantas vueltas por qué me sacás las palabras de la boca por qué estás tan hermosa por qué decís cosas que no entiendo por qué dijiste eso por qué pensás todo el tiempo por qué no te apagás por qué te quiero tanto por qué querés esto por qué te ponés así por qué sos tan histérica por qué no podés dormir por qué escribís así por qué sos extremadamente tierna por qué no escuchás por qué te callás por qué no madurás por qué así por qué no puedo amarte

corales

me muerdo los pensamientos
quizás porque es de noche
y quizás porque me duele el pecho
o porque me golpeo la sien sistemáticamente
pero puedo simularlo bien
total es el techo de otro
y total no me están mirando
tenía, sí, ganas de llorar
reí muy poco
será que me estoy endureciendo
hasta es un poco obvio
porque fui sincera
en tanto serlo es vomitar verborrágicamente lo que encierran las costillas
que no es más que pulmones
si mi alma no está conmigo y
corazón nunca tuve
que no es más que pulmones
y encima me los fumo
después los acaricia cualquier sueño al mediodía
del que despierto exhaltada
cosa de recordar
que esto me está terminando
me está carcomiendo
y como buena adicta que soy
parece que voy a volver a caer.

19.7.09

calamares

te digo que estoy
hecha un sólo nervio
el axón más complejo que pudiste ver
en la inmensidad de la naturaleza
lo drenaba mi espalda
el sonido de tu falta
yo ya lo sentí
tantas veces, tantas
que se me revuelven las vísceras
sí, esas que tanto movés
ahora quiebran
quieren detenerse
y a la vez desarmarse
caerse de canto por la boca
festejando la gravedad
lo que nos mantenía tarados
aferrados a cualquier cosa que se pareciera
el piso
y también algún lecho ajeno
ajenos nuestros cuerpos
yo pensando en otro, vos de otra
eso no estaba bien
lo supe en el viaje de ida
salir
estás tardándote demasiado ahí adentro
casi que me obligás a sacarte
ya estoy
fumándomelo todo
seguí por los bronquios
ya estoy
quemándome las venas
ya estoy
necesitándolo
todas las respuestas
al crisol de preguntas
que no te hago
caen con éstas cartas
estoy arrancándote de mis costillas
y a la vez
midiendo tu vuelta
y pienso: ¿esto se arregla con morirse?
vos con tu harpón, yo con el mío
nos estacamos un poco
y nacemos de nuevo
total mañana es virgen
mañana abrías el papel que dejé en tu abrigo
te sonreías como un tarado
y llorábamos porque era domingo
y cuidate la nariz
que yo me acariciaré los sesos
a ver si así se calman un poco
no vaya a ser cosa
que se conviertan en esquirla
que se conviertan en tragedia,
y, Romeo,
si vas a mentirle a Julieta,
mejor cosete la boca.

espectroscopía

Me hacías sentir bien. Fuimos espectros, dos luces descomponiéndose y alineándose justo en los mismos lugares, cuestión de mirarnos nada más y entenderlo todo. Porque me bastaba con mirarte, vos ya entendías qué estaba pasando en mi cabeza.
Fui tan transparente que hasta me dio miedo. Te diste cuenta porque era el sol lo que estaba sosteniendo con la mirada, my solar eyes.
Con vos volví a vivir eso que llamo visceral, y hacía tiempo que no me pasaba. Con vos entendí lo irascible.
Serás determinadas canciones que pondré de vez en cuando. Esas que escuchamos debajo de una frazada, y otras que simplemente me hacen pensar en vos. Por un tiempo serás un viaje que no me va a gustar hacer. El viaje que hice para desarmarte, supe todo el tiempo que no necesitaba manual para eso.
Es difícil pensar en alguien que pueda entender las cosas cómo vos. Difícil imaginar volver a odiar el amanecer y que las horas simplemente se consuman sin dormir, se evaporen, arruinándome completamente. Desgastándome deliciosamente. Viviendo esa vida que, sabemos, no podríamos hacerlo de otra manera.
Némesis: a righteous infliction of retribution manifested by an appropriate agent.
La mayor parte del día se compone de gente que no entiende nada, con la que no podemos hablar de que dos más dos es cinco. Por eso te voy a extrañar, también. Es tragar amargo.
El día que te fuiste se abrió un universo paralelo, en uno mi cuerpo te seguía, me subía a otro colectivo para ir atrás tuyo, y sucedía lo de siempre. Nos rompíamos incansablemente. En otro, en éste, simplemente te fuiste, yo volví a mi casa, te escribí en el trayecto de ida y nunca más volví a verte.
Vas a querer matarme, y yo voy a querer desaparecer. No vas a querer entender nada. Sé que tu mano derecha no se abre, seguiré ahí, seguirás leyéndome, de hecho, vas a leer esto. Voy a volver a Buenos Aires, que es lo que mejor sé hacer. Vas a estar ahí esperándome con un café, y ojalá esté lista para eso.

12.7.09

la science des rêves

Voy a cantarte en Marzo. Es que tus labios me están invitando a quedarme. Vas a usarme, porque te es redituable. Me duele la cabeza de tanto golpearla contra la pared. Vos sos esa pared, o esa puerta, y yo soy Stéphane queriendo entrar a la fuerza a lo de Stephanie. A esa película no la viste, pero si me permitís hablar alguna vez, voy a recomendártela. Pensé en nosotros montados en ese caballo. Lo mal que entiendo las cosas. La manera tan peculiar que tengo de hacerlas.
Te vas a abrir de par en par, como alguno de tus libros, a otra. Vas a amarla de verdad, no cómo a mí. Será más pura, quizás más inteligente. Será suficiente. Va a hacerte el amor mejor que yo y te va a decir las cosas más hermosas que alguna vez escuchaste. Va a querer hablar de mí, y vos no vas a decirle nada, porque me borraste. Nunca vas a querer que sea las cosas que pensás. La vas a dejar ser y eso te va a extasiar. Vas a decirle las cosas compulsivamente, verborrágicamente, vas a contarle todo lo que sentís. Nunca vas a quedarte dormido cuando te pida algo importante. Nunca le vas a reprochar su pasado. Vas a entenderla completamente, por eso no vas a juzgarla. No vas a congelarte ni lastimarla. Vas a ayudarla a que se apague, nunca vas a alimentar el fuego de estar constantemente prendido. Cuando te de batalla vas a caer rendido, le vas a decir que tiene razón y vas a llorar. Vas a llorar por alguien. Vas a llorar por algo. Vas a ser por primera vez en tu vida un fiel reflejo de tu burda imagen de carne y hueso, porque no lo sos, creeme que no lo sos.

11.7.09

tus días

a veces me canso
un poco
nada más
y poco
(mentira)
te espero
en una foto vieja
que pensé que
no existía
suponía
todo lo que no debo
como que te quedes
enredado en mí
llanto
de poner
todas las tildes
a todas las
íes
de la luna
reflejada
en mis pies
que
caminan por las paredes
ya sangrantes
(que me)
sostienen
y a duras penas
con tus artimañas
de pendejo
y de viejo
la casa que sos
el cuarto más hermoso
estaba en
tu pecho
y mis piernas
o tus
o de cualquiera
te amaban desde adentro
perpetuaban
al hombre
en tus ojos
tiene un sombrero
y yo que
vengo a juntar tus días
(y espero ser la única)
te amo
en el silencio de
algún domingo
con tus manos
presionándome
la cabeza
y
las ganas
de morirme
por completo.

23.6.09

a vos también

Voy a brindar por las veces que estuvimos en el mismo lugar, pasar por la puerta de tu casa para ir a tal o cual lado. Los amigos que tenemos en común, y los que tenemos sin saber. Las cosas que pensamos igual, que ni siquiera terminamos de descubrir, es que mucho no nos importa. Escuchar la misma banda a dos o tres mesas de distancia. Llorar los mismos días, a la misma hora por las mismas cosas.
Por todo ese tiempo en el que sabemos que nos podríamos haber desarmado, pero fue así, y nos quedamos con lo que debe ser, con lo que no vamos a cambiar. Y es que en realidad podemos cambiarlo todo, dibujarlo todo, decirlo todo aunque eso signifique quedarse callados mirando el techo, o fumarse un porro (y quiero fumarte a vos también).
Despertarte a las tres de la mañana a que te pongas lo primero que encuentres para caminar incansablemente, y elegir al azar dónde entrar, que bien sabés que de azar no tiene nada. Entonces abrir un libro en cualquier parte, y te lo voy a decir al oído, te lo voy a decir.
El tiempo es de lo más tirano, mucho no me importa, esperar en Buenos Aires es el viaje en tren, en subte, en colectivo. Y esperarte está firmado con mil horas de todo aquello.
Voy a brindar, sí, mucho más no puedo hacer. Me voy a arrancar de la boca el sabor amargo de estar perdiendo, porque en el fondo sólo estoy ganando. Voy a beber hasta ya no poder recordar y entonces quizás me convenza de que falta menos.

burned

Buenos Aires la incandescente por la ventana. No me pasa, nunca me pasa, porque nunca me despierto en destino, pero ésta vez sí. Será que necesito ver la verdad, si es que es ésta, y al final, ¿cómo saberlo? Detesté el viaje de vuelta a casa. Quise que sea un viaje en el tiempo. Quise que las cosas duren más que la efimeridad de esos momentos.
Que estés yéndote, y el malestar que me provoca. Ni siquiera, porque hoy me voy yo, y si te frenás a pensar siempre estoy yéndome. Porque la vida es una eterna despedida, y no retengo las cosas demasiado. Tengo un problema a la hora de dividir lo dispensable de lo indispensable. Volverme de piedra, lo desmiento y lo anhelo hoy más que nunca.
La cama está tan fría, y todavía tengo que hacerla dormir. Porque el frío dibujó perfectamente ésta postal, la de estar llegando a eso que quiero y elijo. A veces no, pero es el sabor de haber decidido. De haber perdido, también, y de seguir perdiendo.
A veces desearía que fueras de otro planeta. Y es que lo sos.

22.6.09

13

El teléfono que no para de sonar. Vos que pensás que hasta es mejor, y yo que todavía tiemblo. Creo en todo y en nada, y en que lo estás haciendo de nuevo. Arrancarte la piel, eso quiero. Dura la totalidad de esa película que nos encanta, y a la vez tan efímero que... no, no les prestes atención, y no estás, porque en el fondo sé dónde. Eso que se te perdió... eso que se te perdió lo explica todo.

18.6.09

ríos metafísicos

Entendíamos la lluvia como entendíamos el llanto. Pienso que a eso te referías, a mi llanto. No era difícil, soy de esas personas que lloran seguido. Conmigo hasta eso se vuelve algo visceral. Estoy matando o estoy muriendo.
Ahora que desde hace varios meses la habitación desde la que se tiró Oliveira está vacía, sin hilos de colores que impidan la entrada de alguien, me pregunto cómo se ven las cosas desde afuera. Porque yo sabía que en algún momento me iba a soltar y caer en ese mar al que le daba la espalda. Que me tragó, como bien pude predecirlo. Digo, entro a esa habitación todos los días, no hay razones para pensar que quedó algo adentro. Fue un año y medio el que se cayó por esa ventana, un año y medio que se tiró de cabeza a dar con una Rayuela y todavía no podemos responder si se le partió el cráneo en el Cielo o en la Tierra.
Hay ríos metafísicos. Sí, querida, claro. Y vos estarás cuidando a tu hijo, llorando de a ratos, y aquí ya es otro día y un sol amarillo que no calienta. Porque del rojo al verde todo el amarillo muere. Porque soy roja, y esto que estoy sosteniendo es el amarillo.
Eso que no te alcanza, eso que no te llega, eso que estoy llorando porque sé que se va a morir y capaz ya está muerto, falta que vengan a decirme que Rocamadour está muerto, entonces dejaré de sostenerlo incansablemente, de cuidarlo y alimentarlo como si en vos aún quedara una ínfima intención de que respire. Porque no la tenés, ¿o sí?, no sé, no sé, yo ya no te escucho porque en esa habitación estoy sola.
Me quedan los hilos que sola desenganché de las paredes y las cosas. Las madejas que cuidadosamente acomodé por si algún día te querías venir a enredar conmigo otra vez. Ni siquiera pretendo eso, a este punto los quemaría, porque la idea no es volver a lo de antes. No puedo hablar mucho de la idea. Pero la cuestión es que ahí te estoy esperando. Con la puerta cerrada, cosa que parezca que no hay nadie, cosa que parezca que no estoy, porque si estoy no vas a entrar. Con la reconstrucción de los hechos, con todas las cartas del crimen que cometí. Me entrego completamente. Porque no entiendo la lógica de las cosas. No pienso dejar de pelearlo. Éste cuerpo es el de un legionario que se otorga en el campo de batalla.
Hay ríos metafísicos, y yo los estoy nadando como esa golondrina está nadando en el aire, girando alucinada en torno al campanario, dejándome caer para levantarme mejor con el impulso. Vos describís, y definís y deseás esos ríos, yo los nado. Pero lo sé. Necesito saberlo, como vos, porque puedo vivir en el desorden pero necesito que alguna conciencia de orden me retenga. Ese desorden que no es ningún orden misterioso, esa bohemia del cuerpo y del alma que me abre de par en par las verdaderas puertas. Mi vida no es un desorden más que para vos, enterrado en prejuicios que despreciás y respetás al mismo tiempo. Yo, condenada irremediablemente a que me juzgues sin saberlo. Y te dejo entrar, te dejo entrar porque espero que algún día puedas ver las cosas a través de mis ojos.
Sos el verde. Por no decir que sos el azul. Por no decir qué colores componen ese verde. Por no decir que de cualquier manera estamos muertos.

17.6.09

sublimándonos


ophiuchus


14.6.09

descomposición

descomponer los colores del alma hasta la última consecuencia
donde ya no queden grillos que canten ni reflejos eternos,
donde ya tan transparente ni siquiera pueda percibirse el sabor de las batallas perdidas,
sólo la esencia de los que responden
todo grito de ayuda y también
toda esperanza,
sentirse poseído por la fugacidad de esa desfiguración
ni cruel ni sabia
ni tu boca ni la mía, sino todo lo que surge después
todo lo que nos sucede
sentirse vivo, sentirse eterno,
sentir que ahí viene otro tono a empaparnos lo que ya ni siquiera es
una cara
no tiene forma, salvo eso que se aproxima
a desmenuzarnos, justo ahora
que somos dos
y somos
nada.

the bends

Con vos no hubiera pasado. Ni esto, ni nada, ni necesitar salir de casa porque ni siquiera habría estado en casa. Con vos se van las mariposas, los veranos y la escarcha del invierno que tanto nos gustaba mirar por la ventana. Se van las flores, los acordes más felices y los más perturbadores. La casa que ya no habito. La cama en la que no duermo. Los olores que ya no siento. Las sensaciones que no recuerdo. La vida que ya no vivo. Y me muero, mi amor, me muero.

12.6.09

gnik nus

Que tengo que saber que puedo llegar a desconocerte alguna vez. No, no quiero saberlo. Somos dos infantes jugando en un jardín en el que nos encanta estar. Me es tan placentero que lo busco todo el tiempo. Vos estás sonriendo, siempre estás sonriendo, y así es como me encanta recordarte. Tenés los ojos más transparentes que nunca, no hay mentiras entre nosotros. Es tan pleno como la canción en la que estamos pensando. No me permitas caer en pensar que se puede tornar en algo menos inocente, ahora que justo tu mano acabó de apilar un cubo y al retirarla agarraste la mía. Estás sosteniendo esto que soy ahora. Y lo estás disfrutando, Rey Sol, yo sé que lo estás disfrutando.

5.6.09

gatos y cápsulas de veneno en cajas

Me estaba prendiendo otro cigarrillo, y ya sé que hoy fumé un montón, que anoche perdí la cuenta, que la casa está tan fría que espero las dulces sombras de (no sé qué iba acá, ya me viaja el humo por las entrañas).
Fijándome en lo tonto de estos tiempos me di cuenta de que tengo que limitarme a tomar las cosas como vagos aprendizajes y que el devenir explicará. Después de todo, para el futuro no es que falte tanto.
Tonto, sí, pero volví a pensar en el dichoso gato de Schrodinger. Sí, en ese. Otro día, supongo.

ellos

habito este cuerpo
porque no sé de otro
porque tu boca es cosa de pocas veces a la semana,
pero qué placentero
que se vuelve.
tengo el hábito de
arañarme por dentro,
tus heridas, todas tuyas,
algún día,
algún día.

es que no lloro, o casi,
y no demuestro
nada, salvo lágrimas
de hacer el amor y saber que quizás dejaremos de
hablar
si hay días de pocas palabras
si hay soles que no sintonizan
mi vida y nosotros, dos cosas aparte.

vos, otra vez
cosas por las cuales me despierto
amar saber que nadie te obliga a levantarte,
pero cuanto temor
porque es sentirse solo.

y la soledad es una centrífuga letal,
habitaba este cuerpo en la vida anterior
ingenuidad
pensar que las cosas cambian,
no cambio yo,
la isla por caprichos,
no cambio yo,

ser la mitad de mujer que era
no ser
tocada,
alma pateada
por un mundo que camina
como enfermos
esperando por la horca,
por las ganas de cogernos esta noche
lejos,
lo único sincero

la única revolución que me gasto en hacer

nosotros,
cambié de escenario
pero lo mismo me muero,
ahora sólo hago

nosotros.

29.5.09

primeras ideas productivas del día

Growing up is like falling in love everyday with a new human being. It is about wondering how much it worths swallowing water from the deepest oceans of consciousness.
Forgetting is about filling the structure of the saddest loneliness completely with pleasure.
There are gardens we will never get into. Some might say there is a key to understand time as something unpredictable.
Believing is the sound of your voice when you wake up in the morning. Forgetting is the sound of whatever I could not love as much as you, but I am still trying.

27.5.09

RECKONER

Pensaba, sí, pensaba mientras escuchaba a alguien cantar Hare Krishna (y me sonreía) que ésta es mi vida, que estoy haciéndola casi como quiero (pero ya vamos a completarlo).


Pensaba, sí, pensaba en el lugar donde debería estar, en eso que escribí allá hace tiempo, cuando no pertenecía a ninguna parte.


Acá, sí, acá, podés apoyar las valijas por ahí y las cajas allá. Welcome.




(de esos días en que uno camina y de repente, puf, se da cuenta otra vez que está viviendo en Buenos Aires)

26.5.09

Pensaba yo que ciertas cosas eran eternas. Quiero que tengas en cuenta que simplemente estoy improvisándolo, pero lo pensaba. Lo imaginaba tanto que era yo la que le ponía vida a las cosas, porque era yo quién quería que vivan. No siempre depende de una única voluntad.
·
Uno a veces se deja girar, y girar, y no ve que la comodidad de estar volando hace que cerremos los ojos. Pensaba que nunca iba a dejar de rotar sobre mi eje, mi eje, que ni siquiera era mi propia persona, sino un deseo, una idea, una casa a la cuál volver cuando se hace tarde, un hogar. Yo fui un balero, tenía los ojos cerrados.
·
Vos hablabas de sumar, y es verdad, esto no suma. La vida como la conocíamos ya no existe, entonces, para esa vida estamos muertos. La muerte como la conocíamos ya no existe, para esa muerte estamos vivos.
·
Puedo desear ser parte de tu vida, al menos en ese ratito en el que te acordás, y mierda, cómo te acordás, de alguna estupidez que hice. De algo hermoso que hice. De algo que hubiera dicho de haber estado ahí. Del libro que hubiera manoteado para ilustrar el momento. De la canción que hubiera cantado simplemente porque se me vino a la cabeza, pero era la justa. Del comentario verborrágico acerca de eso que no tengo idea, que seguro hubieras hablado mejor con otra persona, pero te gustaba hacerlo conmigo. De cuando eramos uno, y yo lloraba de felicidad, mientras vos me rellenabas el pecho con un abrazo interminable.
·
Puedo cerrar los ojos y hasta inclusive aparecerme en esa vida o en esa muerte. Pensás que te enojaste tantas veces como te reíste, aunque para mí te reíste más, te reíste más.

elefantes




los elefantes saben descansar, van a morir en paz,

un elefante sabe como aquel, creador de la tierra y el sol,

y si es que ves cómo se extiende,

si ves cómo se resignan a olvidar su inexplicable soledad serás como ellos,

te podrán contar los cuentos más extraños, pero no te apurarás,

los elefantes saben olvidar, miralos cómo están,

mira sus largas trompas sin razón, cómo huelen todo lo que está, y si es que ves...

un elefante anda por aquí, vamos a verlo andar,

mientras sea un elefante hasta el final no tendrás que entender,

y tendrás calma, tendrás calma,

y tendrás una blanca calma, una blanca, una blanca calma,

una blanca, blanca calma.

22.5.09

Sí, acá, viernes... 3, 2, 1. Porque anduve escribiendo últimamente, por eso. No, esas cosas no van, hoy no.

17.2.08

3

Las cosas que hay que leer, las que hay que escuchar, el agujero que hay en tu boca justo a la altura del lunar, la mía ya rota y en vos, y en mí pasa un hilo, que yo no sé qué es. Tal vez los errores, porque te gusta citar los míos, y por los míos se va el techo de canto por la alcantarilla, somos tan altos que siempre estamos con la cabeza gacha, cual gravedad.


Abajo, yo miro para abajo y tu boca, abajo pero sube, pero sigue estando, pero me encuentra; las cosas que me hacés, que sabés cuanto me gustan.


(las que nunca me hiciste y sabés que van a gustarme)



(there's nothing you can say to make me change my mind, goodbye)

2

Hay un silencio, un cuerpo y un silencio, dos cuerpos y una gota. No es que me mientas, es que a mí me gusta hacérmelo. Nos vamos galopando, entrelazando, agujereando, pasando hilos de colores a través de los agujeros, y aprendemos de nudos, y mi mundo cabe en una madeja que va rodando, que nos va atando, que por momentos nos cosquillea las vísceras, y en otros nos asfixia, y así nos matamos neuronas, ganas de seguir enredados.

Vos te fumás los pulmones, yo las intenciones de estar juntos.

Mi amor, tu boca, yo me desmorono seguido, siempre soy la parte que se muere. Pegarse al techo, los agujeros, procurar ese silencio. Y la gota me resbala un muslo, y por temblar se me cae, por llorar me la pierdo, y va a parar justo a un mar al que me la paso dándole la espalda. Que un día no me tire para abajo, que un día no me ahogue destartalada y sin poder nadar.

Pero mientras tanto, entumecida y sin ver la hora de que el universo vuelva a suspenderse en uno de tus abrazos. Quiero creer en eso.

1

El verano, como siempre. O galopan ellas o nos galopamos entre nosotros, y todo es un mermasmo constante que no intento traducir, pero cualquier cosa, Julio y yo nos entendíamos, muy a pesar de lo que diga la gente.

Deberle todo el glíglico a la Maga, que no es la mía, pensar en lo mucho que falta, que él sea el séptimo mes, como nosotros, que nos besamos en julio, y julio nos vió nacer, renacer, caer ahí no más un día que el gato se comió al ratón.

Ahora febrero, el más largo e intenso de todos, pero a la vez monótono, asfixiante, como sacar cartas de una caja para ponerlas en otra que se mete en otra que viaja kilómetros para encontrarte, y saber que no la vas a ver, por un tiempo no la vas a ver. Febrero, el mes que ejecuto aquello que antes decidí, sólo que se nota ahora, la primera decisión que tomo en mi... vida, pero a veces no sé si es mía.

El corte... ah, el corte, a veces me hace llorar. Lloro todo el tiempo, sólo que no te das cuenta, a veces me gustaría llorar menos.

Si no es mía, es porque la vida completa es la mitad de cada uno, galopándose entre ellas, como un juego de índice y mayor transitando tu columna, adelantándose entre sí, peleándose, desarmándose y encastrándose en tu nuca, en tu pelo, en tu cama.

Y si las ideas se hilan así mismas, esta también, mentí si dije que perdería sentido, porque desde hace cuatro años espero por febrero, y febrero, mi amor, está acá.

(fragmentos de) 20

Es de esos días. No es que sea hoy, sino que hace mucho quiero decírselo a alguien, o al menos escribirlo.

... que el mundo es demasiado horrible como para contemplarse en la inmensidad (más terrible es esperar que lo contemplen a uno), no sólo verlo, sino también considerarlo. Es que veo que se genera un hostigamiento intencional, abocado a provocar una mea culpa, sin reconocer la propia.

Ergo: somos todos culpables, chiquilines, estúpidos, nos gusta hacernos cosas. Me siento la única vidente en una hoguera de ciegos (y siempre fui).

Todos tenemos nuestras drogas personales (las más comunes, las más hipócritas, las más caretas). Al amor lo extraño.




Una guerra puede ser una inmundicia, puede ser una guerra por la conquista de mercados. Pero si estoy en esa guerra, incluso contra mi voluntad, y pertenezco a un pelotón donde están mis camaradas, a uno de los cuales yo quiero y que me han defendido en momentos de peligro, estoy montando guardia y los abandono con el cuento de que esa guerra es una porquería, yo soy un canalla.*

(la vida es esta guerra)

25.12.07

18

esta era una de esas noches
que me tragan
de a poco
como ésta
y esas que dejé de tener, hacia tiempo
pero el tiempo nos consume hipócrita
las agujas
se clavan
para recordarnos que pasa
que existe
sólo si queremos
y ahí anda, latente (si se quiere)
el muy puto
y al final, incandescente
a nosotros
siempre diciéndome qué hacer
pero cómo, si acá no existe
no sé qué pasa
esta casa, me impregna de olores
anoche vos
hoy eso tan parecido a Mercedes
estas noches me dan miedo
de perderte
de la rutina
de estar perdiendo
el tiempo
como esos sueños que me acechan
noche de por medio (mentira, todas)
y al final la noche existe
sólo si queremos
el tiempo.

16.12.07

17 (sin ponernos metafísicos)

1
¿Viste esas siestas con Carlos en la biblioteca?...
...¿y quién era?... ah... y después le dijeron que tan putas eran sus hijas... en el 2000 también. Ese afiche en la pared de tu cuarto es del 2000. Lo sé porque por momentos me acuerdo de todo. Así como el número de teléfono de Ana, siendo que no me lo dió, que lo escuché una sola vez mientras se lo decía a otra persona. Pero después pasa que estoy en medio de una larga conversación y me olvido de qué hago ahí, qué estoy diciendo, cuál era el punto o simplemente prestarle atención al otro.
2
Esquizoide-paranoide, y la mujer después de dar a luz vive en camisón. Y ahora es un síndrome. Después te preguntás, mamá, por qué digo que a Freud lo respeto (y nada más), y yo vivo de camisón, y no fui madre. Lo mismo cuando lo sea me voy a acordar. Pero cuando estuvo Braulio acá, yo no andaba de camisón (es que prefiero no acordarme).
3
El otro día abrí la puerta de casa y había un pajarito muerto a mis pies. Estaba panza para arriba, con las patitas flexionadas, y en el rostro ni una señal de dolor, ni de haber sido asesinado. Simplemente había muerto. Quería venir corriendo a escribirlo, pero el tiempo siempre tan carnívoro.
4
Quiero irme a vivir a Tucumán, sí, porque ahí nunca me acuerdo ni de la hora ni de las otras personas ni de esta puta computadora. Ya quiero irme de acá así no tengo que verla por un buen tiempo.
Me gasto, todavía, en caer en cursilerías inútiles y decirte lo que siento. Lo mismo no me importa porque así como me escribo a mí, me hablo a mí también. Me pongo un poco loca. Total cuando aparecen tus huellas dactilares una vez al mes no estoy conmigo, y si tan sólo se quedara todo ahí... después no estoy conmigo unos cuantos días. Yo sé que a esto lo leerán a lo sumo dos personas, por ahí vos no. Si todavía puedo amar, te amo igual.
5
Pero volviendo a esa siesta, sí, el último piso es perfecto. Me enojó que no haya ascensores pero es perfecto. Me gustaba pensar que era el último piso, y que desde ahí se podía ver toda Buenos Aires. Incandescente, como dije ayer. Pero uno siempre ve una parte de las cosas. Los ojos o las vistas son como clavar la mirada a través del agujero de una cerradura, y ver sólo lo que se proyecta. Uno se esfuerza, pero no puede ver más allá.
6
Artaud para millones. No sé si es tan así. Tanto te gusta hablar de aquel otro que me entro a sulfatar, y era este fin de semana, y tal vez, sólo tal vez, si me decido, se pueda. No te pregunté todavía qué hacer, no se lo dije a nadie. Es que estabas concentrado en otra cosa, y yo escribiendo. Parecería que esa vigilia en la que vos entrás, y mi letargo farmacológico y emocional nos dejen a dónde estamos, y sean, por segunda vez, las siete de la mañana el escenario perfecto para hablar una vez después de muchas semanas. Lo mismo nos la pasamos hablando de otros, o de mí. Salvo seas de esa gente que me cose la boca. Y no sos, porque te cierro la conversación y listo. Yo todavía aprecio nuestras conjeturas.Y así, sin saber que hacer, me hundo en esta silla. Tengo un par de horas para pensar, pero me hundo en la silla. No tengo con quién hablar, la gente piensa que estoy en Concordia.
7
Concordia, otra vez, escurriéndose.

16

Buenos Aires la incandescente, cada gota más lejos. Si digo gota, vuelvo al relato tan tenaz de mi madre, a Wong y sus fotografías (Julito, cómo sacarte de acá), volver a pensar en Carlita, y digo gota y es la helada que cae sobre el cráneo descubierto, en el mismo lugar, erosionando lentamente, y al final no saber si la muerte es por hipotermia, sensibilidad o perforamiento. Yo qué sé.
- siempre vas a poder leerme desmenuzando todos los párrafos y llegar a lo mismo: el ego.
- que no digan que quiero escribir como Julito. mentira. uno no se puede olvidar, y tenemos que estar mirando la paja con lupa, y paf, se acabó.

13.12.07

15

Dale, dame. Pero no, te dije que no, así... otra vez, no sé qué escribo. Tu lunar tan comestible, yo me río, me río, soy un río, lloro, lloro cuando no hay nada entre nosotros dos, por primera, segunda, tercera vez, no, ya perdí la cuenta. Soy un río si decís esas dos palabras, la primera, segunda, tercera... juntás todas las veces, y...¿viste que siempre que me pongo así estás vos arriba?, es que no podemos jugar a dar vueltitas en tu cama, porque es chiquita como la mía, y yo te mentí, no se rompió así, se rompió asá, y cuidado, te vas a caer y nos vamos a matar, y GLUP, reloj y celular al agua congelada, y después aguantarlo difónico dos días. Los dos días más lindos de mi vida.
Cerrá los ojos, no puedo, ya me preguntaste eso antes, vueltitas, América, costado, estás tan hermosa, Julieta Acosta.
Siempre te quedás vos abajo de la lluvia, pero te dije que vengas, me voy a sacar los lentes, los extraño, todos dicen lo mismo, no entienden nada, pero estamos solos... bah, Chéjov, no me hagas llorar, eh, era obvio, porque soy una maricona y no me la banco, ya pasó antes, ¿qué vas a hacer?, hacerte feliz, ¿y por qué?, porque sos todo lo que quiero.
Es que no te escuché respirar, ni nada, quedate, un poquito más tarde, un ratito más, ojalá pudieras quedarte para siempre, falta poquito, tengo una sorpresa para vos, ¿sabés qué sigue?, dormí si querés, vení conmigo, pero eso también soy yo.

Y te amo.
Quisimos soplar mentalmente hasta la última burbuja de un burbujero lleno de detergente, que nunca es la última, y nunca se acaba de inflar la última, ni se termina.

12.12.07

14

Chiquita, chiquita, mirá que siempre te dieron de comer enorme y ahora te aferrás a la cuchara, diminuta. Tan amorfa y estirada, y tu cuerpo acurrucado en el rincón más pequeño, en el pie izquierdo, destilando tus pócimas y penurias.

Chiquita, chiquita, ¿qué vas a desentrañar si resultaste minúscula?, nadar, nadar te toca en la inmensa mar del cuerpo ajeno, y naufragar el día entero, o al menos anhelar lo poco que podés sumergirte ahí.

Y así te vas consumiendo en una centrípeta letal, con la gravedad bajan esos que dicen ser sueños, tus ideales y fantasías, esas dos o tres cosas por día en que pensás, las que nadie sabe.

¿Y acaso no es felicidad el instante en que eso parecería arañar la realidad?

4.12.07

13

El cíclope, caminemos rápido, rápido que no nos... me lastima estar siempre apurándonos, me flagelan esas pequeñas cuchillas en la espalda, y saber qué son.
El beso que es beso, nunca como lo planeo, subirme a vos, todo en planeador, (y la sútil paradoja). Uno no puede decir que ama sobre un trozo de papel en medio del viaje de vuelta, pero si se lo piensa desde el abrir de par en par de las ventans se rasgan las cortinas, yo arañandome a mí en vez de a mí espalda, tu espalda salvo hasta la ducha, (y no como esta vez).
¿Qué es un mes sino un peso en la espalda?, tan largo, todo tan arduo que si me duele irme no me importa, no puedo seguir esperando a tenerte todo el tiempo.
Tu cama, tu cama, todo lo que a mí me significa y me sucede, lo que soy después. El corazón que por momentos vuelve, golpeando el pecho, queriendo salir, al cielo. Mi alma cayendo a cuentagotas (las pócimas, las pócimas), ahí, sí, sí, donde tante gusta.
La risa tan inocente y tan sin sentido, me escapo por la boca y todo ardiendo. Decir esas palabras tan mías, que tanto aferro, y escucharlas de vos por primera vez, arder, arder.
Mi amor el agua rebalsando de eso que dijiste verde, y viajando por mi cuerpo, tu cuerpo (cómo van las cosas es lo mismo).
Ya en el piso, yo aguanto tan poco que tengo que gritarte que pares, y no, seguí, seguí conmigo, y dormite así, con el pelo ahí, y tu boca allá, y el hombrecito del sombrero mirándome a mí, sólo a mí.

¿natalio ruiz?

12

La lucha incesante de los cuerpos en un sube y baja constante, el juego de estar apurados. Ni mirar, porque hay que vivir sin reloj, pero cuando el tirano corre la guillotina espera, tengo que parar de amarte. Las pócimas placenteras, y vos otra vez bajo esta cárcel que soy, los minutos, los minutos.

3.12.07

11

Que el trabajo, que los papeles, que las reuniones y supuestos sin aviso, las torturas chinas (malditos aparatos), que las condiciones, las artimañas y suspensiones. Nada que puedas dejar por mí, maniática puta. Así no.

las mujeres en mi vida, pan y circo

26.11.07

improvisación le dicen.

Yo nunca hablo de mi alma, no esperen que lo haga ahora. Y mirá que no hablo, pero todos sabían que no la tenía adentro ultimamente. Digo, se fue, se me escapó, chau, puf.
Se pone difícil así. Primero lo primero: el hueco en el costado izquierdo. ¿Voy a ponerme a mentir a esta altura?, me lo extirparon, qué va a ser. Sólo me queda el alma, a veces, a veces. Cuando el alma no está: un pulmón te sostiene. El problema es que mis pulmones andan mal, bastante mal, más el de ese lado, si no es el humo es el moho, si no es el moho la esquirla de cuando al alma se le canta partirse, y la mar en coche.
Saliendo de los tres estados, y no, August, vos no, que yo en el positivismo creo pero hoy no. Saliendo de los tres estados por ahí la vomito*. Es muy raro, porque puedo estar muriendo y bancármela o no bancármela nada, y así estamos. Cuando sale de mí es porque todo está dado vuelta, con la arena cayendo lenta y gradualmente, esperando por ese último granito que le ponga un parate a todo.
Cuando sale de mí la ando pateando por la calle, camino y la ando pateando, y se ensucia, y se derrite, y llora sola, y si me caigo, y ni la araño, lo mismo, lo mismo.
Generalmente tiene que venir otro a pateármela y metermela de canto en la boca, sino no puedo.
Y entonces, GLUP, y muchas gracias.
La extrañaba a la muy puta.
*cayéndole en la espalda, vomitándole.
happiness is a warm gun.

10

...el otoño es un ponerse y sacarse pulóveres, irse encerrando, alejando.



No me dejan llevarte a mi casa, tienen miedo de que te robe. Claro, claro, inverbes. ¿Qué te vas a llevar, Cortázar? ¿y para qué?, sí, ya sé que en una semana termina todo, que esa mirada amenazadora... inverbes, inverbes. Seguro que ni leyeron, (para no volverme una bibliotecaria, solterona y desgraciada de 55 años, para no comprarme zapatos con la cuota de los socios, seguro que no leíste ese libro). Ahora, coger en el bullicio. Yo prefería curtirme a Sábato (valga la redundancia, no me gusta La Resistencia), yo quiero hacer lo que quiero, pero no, dependo de una frígida...
Y al mediodía se me escurre, y así de arruinado, roto y destartalado va a parar a un armario a llenarse de polvo, a morirse, a hundirse, a esperar por el Final de su Juego.
¿quién pudo haber tirado pedazo de libro?
Inverbes, inverbes.

25.11.07

¿Quién los ve andar por la ciudad si todos están ciegos?
Ellos se toman de la mano: algo habla entre sus dedos,
lenguas dulces lamen la húmeda palma, corren por las falanges,
y arriba está la noche llena de ojos.

Son los amantes,
su isla flota a la deriva hacia muertes de césped,
hacia puertos que se abren entre sábanas.
Todo se desordena a través de ellos, todo encuentra su cifra escamoteada;
pero ellos ni siquiera sabenque mientras ruedan en su amarga arena hay una pausa en la obra de la nada,
el tigre es un jardín que juega.

Amanece en los carros de basura,
empiezan a salir los ciegos, el ministerio abre sus puertas.
Los amantes rendidos se miran y se tocan una vez más antes de oler el día.

Ya están vestidos, ya se van por la calle.
Y es sólo entonces cuando están muertos,
cuando están vestidos,
que la ciudad los recupera hipócrita y les impone los deberes cotidianos.