1.
estás dormido
pero hablás, gemís y te movés, te hacés
el despierto
pero cuando estás despierto, sos el choque de trenes
tenés un ojo verde
y temblás como infiel reflejo del río
me gusta volcarte agua encima, es eso
desataste los
mil demonios
yo no
suelo decir eso
mucho menos pensarlo todo el día
pero cuando vuelvo a casa
y me saco la ropa
como cuando volvía a casa
y quería cambiarme
cambiarme por algo mejor
tu pecho es el reposo
el descanso
hace un par de noches te leí que
lo único que quería chuparle una prostituta al cliente era el corazón
yo quiero
yo quiero lamerte
mientras acaricio el tiempo
con la yema de los dedos
creyendo que no se escurre
abrazando la idea del eventual
abandono
tu cuerpo es un templo
yo me comporto como quien es devoto
me gusta volcarte agua encima, es eso
y lamértela.
2.
separamos las camas
trágico
no querrás saber cómo tengo la espalda
es como
raro
verte lejos
siendo que estás a dos metros
pero todavía puedo erguirme
y caminar cinco pasos
como esos a los que les estalla el corazón
así hay un ojo verde
y tres marrones abiertos.
3.
se me está desdibujando la ciudad
no tengo nada mejor para decir
hay una mujer a la que yo no quiero
algún día se le va a caer la careta
y tendré que barrer los pedazos
justo antes de reírme
sos, sos injusto
y se viene a quejar quien te dejó parado en el medio de la calle
por decir tanta cantidad de mentiras
sin ganas de enfrentarse a ninguna
ni de dormir con alguien que no fuera él
parece que lo que hay que hacer
después del cine
y de la cena
es siempre coger
y eso me está cansando un poco
vos sabés lo que es, igual
el perdón
y yo no entiendo qué hace un adúltero quejándose de otro
pero te dije
que mi amor es un engaño
que me gustan las mujeres
y las papas fritas;
porque me gustan las mujeres y las papas fritas.
4.
estás tan duro
creo haberme teñido el pelo la semana pasada
pero fue hace mucho más
tampoco es tanto el frío
a veces, nos olvidamos de lo que prometemos
portarse mal es… tan normal
y el vacío es un espacio común a las tres de la mañana
a las siete, inmaculado debajo del marco de la puerta
erguido
donde tantos dejaron caer la taza
el amor es un desastre de fluidos
y no queda mucho más por hacer
excepto el silencio.
5.
sabés yo
estoy con esa maldita costumbre
de recostarme sobre los objetos
y pensarte atrás mío
yo me excedo
como la última noche
por suerte no te prometí nada, sabés yo
no cumplo
pero cada vez que mirás por la ventanilla es lanús
depende del lado que te dormís lo que te duele
nunca te cortás las uñas
y hoy me estoy quemando.
6.
no puedo seguir así
y no creo que siga
intentando buscar la forma de sostener mi cabeza
de meterla en algún lado similar a un agujero, en el que seguramente no quepa
sólo para poder usar la famosa frase
porque es verdad,
“no sé dónde meterme”
igual intenté, eh
con todas mis fuerzas, las que
puedo tener ahora
y lo intento, en el silencio
en el silencio
no te digo esto y lo escribo
y lo intenté porque uno elige
uno elige casi todo.
7.
esa canción que escuchabas ayer
me está sonando como una patada
como los dientes de un perro
yo no sé si es que le temo más a eso que existe
pero el miedo es un campo minado
y vengo usando las palabras que usa un suicida
yo, me, mío
eso que existe va a llegar eventualmente
porque las mentiras… matan
amarte no es algo que…
no estoy en condiciones de decírtelo
pero tenías que ser tan jodido
me gustaría que hablar fuera como
amacarse
o atarse los cordones
y la mayoría de la gente no
aprende a hacer eso, lo
lo sabe
8.
la espera me está carcomiendo
es el miedo
cuando todo lo que podría decir es tan sencillo
tener que
¿conformarme?... con escribírtelo
es casi peor, tanto peor
que esperarte a las 3 de la mañana
con el corazón en una mano
y el cenicero en la otra.
9.
concordia a esta hora
está insoportable
el sol en invierno calienta poco
y a las 6 de la tarde
creo que puedo olerme los huesos
estoy un poco cansada de pelear
aunque no hubo momento en el que esto no fuera una guerra
es tan curioso
el lugar en el que queda el campo batalla
¿sabés?
no puedo dormir ahí
ni dormiré
porque probablemente temía por esto, y esto existe
en el buenos días
en el llegar a casa
en lo poco que calienta el sol en invierno
y ya nada puede cambiarme tanto
como lo que deja de existir
y es lo que hay.
10.
devolvió-me-la
soberanía de mi cuerpo
bésome
vos no lo hacías tan seguido
díjome
qué-te-parece-julieta-si:
(en condicional, para y qué)
dejamos de pelotudear un poco
y yo pensé
que eso es lo que le pasa cuando le das flores a nadie
o a alguien
se le seca la boca
setenta y cinco por ciento de nada
y un veinticinco de gracias
acariciándo-me la cabeza
y reitero
tengo en la lengua
otra lengua
y tengo en el pecho
otros dientes
tengo saliva que sabe
distinta
a la tuya
las uñas clavadas
cortas
tengo el vidrio empañado,
los ojos encandilados
y a un tipo en el asiento de atrás
acariciándo-me los hombros
la cabeza pegada
y me duele adentro
me duele como cuando pasa el tiempo
y uno se desacostumbra.
11.
en el momento en el que me volví volátil
nada de lo que podía decirte era más que humo
yo no sé por qué se me traban los dedos
pero intento armarte y desarmarte de nuevo
como ese que le gusta a él
mirá, la verdad es que
tiene los dos ojos verdes
fuma marihuana y sabe bailar
te lo digo así, despacito
porque es difícil encontrar a alguien
que tenga uno de cada
y es difícil relamerse en agosto
pero ese día te dije (y ya hacen varios)
que febrero queda lejos
y que cada vez que abren la puerta del ascensor pierdo coronarias.
12.
no logro
reconciliarme
con el espesor de las cosas
te conté al oído media hora de suplicios
con toda la desesperanza del mundo, con
el resignarse por completo a una vida
de encerrarte con los huesos, de
reventarte y hacerte sangrar con
la más dulce de las caricias
yo no tengo paz
y no tengo nombre
no tengo ganas de absorber
tanta sed
hay cosas verdaderas
pero no iba a cambiar lo que no cambiamos nosotros
el deseo irreverente de ser libres al costo de rompernos la cabeza.
13.
entiendo los fósforos usados
con la cabeza rota, negra, sucia
el punto en el que la gravedad vence las olas
el río en concordia crece y se devora la casa de todos
la gente se quiere, y deja de quererse
por las mismas razones
en la guerra vale todo
excepto rendirse sin haber peleado
entiendo las cicatrices, todas mías
creyendo que puedo cambiar tanto
como para cambiarte a vos
como para quererte en serio
como para quererme a mí
pero no me pidas más
que entienda esto
ni que te entienda
porque la gente se lastima
y los dedos se te llenan de espinas
los ojos se te minan de esquirlas
y querés creer que vas a pararte porque
morir tirado
es una tentación para la carroña.
14.
lo que soy sin vos es
una serie de desgracias inconmesurables
de dolores acumulables
soy un sábado a la
noche tarde madrugada
tragándome las lágrimas
buscando
una razón una pija una charla
trazar una diagonal
entre las cosas que existen
una película un cataclismo
un barco a la deriva sin bote salvavidas
un deseo de aprender
las cosas para las que ya estoy grande
y rodrigo dijo ayer:
no esperes estar distinto
no desesperes estar instinto.
15.
ayer está raro
te pregunté, finalmente, si podías dibujar al infierno
me dijiste que sí
porque puede ser un jardín lleno de flores o una pelota
hace tiempo que no estoy sola en casa y
hace tiempo que estoy tan sola, ¿cómo te explico?
estoy prendida a todas las ventanillas que encuentro y lloro
sin saber bien qué me duele
ahora que entiendo, supongo
que solemos brindar por los que no saben
nosotros nos revolvemos dentro de mi estómago
además, el mundo es un lugar abstinente
ayer está raro
y el gato se te sentó encima
recordó lo que eran tus manos
yo… las sentí en los homóplatos
volví a creer en mi casa
una casa que dejo, en breve
a merced de alguien que pueda cuidarla mejor
yo… yo no pude cuidarme mejor,
y si bien te quiero así de sucio y despeinado
no es que… el olfato “olvide”, es que
creemos que podemos olvidarnos
de mi casa, de la brevedad
de… aquellos que nos cuidan
de que no sabemos cuidarnos
y de querernos, sucios y despeinados.
16.
podés hablar por ayer
por hoy
por la semana que viene
y probablemente en un tiempo hables por años
pero no podés hablar para siempre.
17.
y si me arranco una costilla y te la doy, pensarás
estoy exagerando
pero despertarse a la mañana y saber
todo lo que yo sé ahora es
corrosivo
es
asesino
entonces
si me arranco una costilla y te la doy, pensarás
es lógico
bastante más sincero que tener
el cuerpo guardado
inmóvil-inútil
sin poder dárselo a nadie
y con los dedos bordeándola
queriendo extirparla.
18.
como si estuviera subiendo con la puta piedra
rompiéndome la espalda
alcanzo la cima y no hay nada
digo entonces
para qué hice todo esto,
ni siquiera preguntándomelo
¿para qué hice todo esto?
tengo a un tipo dormido,
¡tengo a un tipo dormido en la cama!
en el costado de la cama en el que suelo dormir yo
y me digo
para qué carajo se quedó
para qué hice todo esto
hace tiempo que no puedo dormir con nadie
que los agujereo con la mirada
hasta que me canso, de mis ojos, claro
de los suyos ya, claramente me cansé
si viene alguien algún día
a reclamarme
que mis ojos son iguales
me parecerá justo
entendeme, la heterocromía
le pasa a pocos
si no sos perro ni gato ni caballo
más bien si sos hombre
entonces te digo
no puedo
llevo
100 días dibujando
julieta, podías
cuantificar
casi todas las cosas que te rodeaban
podías meterlas en una estadística ridícula
paranoíca
hipocondríaca
pero porque creo en el amor, des-creo de todo lo demás
julieta, conociste a una persona
cuyos ojos reflejaban
lo que queríamos todos en el fondo:
ser dos al mismo tiempo
dos en uno
e inclusive tres
te dijeron hace un tiempo, julieta
que eras tres
y yo creía que no
que era imposible
que dónde estaba la otra
y es la que narra.