30.6.10

tengo la cabeza demasiado apagada
como para pensar
en lo que estoy
admito que intenté dormir
y habré tratado también
de hacerle murmullo
a tu pecho sobre la almohada

te quiero porque sos inmenso,
y fijate que ya no te lo digo.

29.6.10

descalza camina

mágico pez
busca su voz
mientras cierro los ojos
marinero te vas
sube tú de tu cuerpo
subo yo desde acá,

descalza camina
descalza, oh, camina

no canta más
hasta su voz
quienes de tierras hablan
descalzos están,

nadie,
nadie cierra los puentes
marinero te vas

descalza camina, descalza camina, descalza camina
descalza camina, descalza camina.

27.6.10

Prendemos un cigarrillo con la luz apagada. Pertenezco a una generación de autodidactas, a veces proclamados poetas, que no podemos parar de escribir sobre la muerte, sobre matar, sobre morir. Probablemente no le hicimos daño físico ni a una mosca, y no experimentamos con la luz blanca. Necesito un espectrógrafo para someterte a juicio, para verte los colores, calentarte y saber de qué estás hecho.
Hablarte a oscuras de la energía de los orbitales atómicos me da hasta vergüenza, ¿cómo explicarte mi deseo de desfragmentarte?, metafísicamente, sólo voy a lograr que te des cuenta de que la que se está desarmando y exponiendo soy yo. Cualquier intento por descifrarte acaba por someterme a la llama sin aislante de por medio.

y yo me voy de tus manos como viento.

25.6.10

and the nights flame with fire

veinte minutos después

(sigo-te)





vos hacés
y todo hace-me sentir

that i'm alone with the gods.

23.6.10

estoy tan lejos de cauterizar

en el fondo
en el lecho del río
no sé si es momento para desenterrar
(mucho menos con quién)
las cosas están
como quieren que estemos
me dejo ir
sin morder el anzuelo
son etapas, las ansias
y las tazas que hablan
de dejar
cuando me como a mí
empiezo a desintoxicarme
todo el mapa del ahora
se llama volver
a esa cosa que era
cuando no tenía ni nombre
pero un ideal sí.

18.6.10

te acostás como el orto
soñás como el orto
te levantás como el orto
almorzás como el orto
estás como el orto

pero me parece que estar como el orto en Buenos Aires garpa más, bastante más.
todo en vos
es un cartel

seguí. hacé. vení. tomá. fumá. bajá. chupá. lamé. mordé. etc.

podemos ser tres en ésta mesa.

mentira, debemos ser como veinte.

y yo me tomo lo último. pero la puta madre, no quiero más.

15.6.10

vos no sabés
por ahí pensás, imaginás
pero no sabés

qué bueno que no sepas.

14.6.10

encima te quedás ahí,
drogado y pelotudo.

13.6.10

Necesitamos una mesa más larga, mamá, para los muertos. Las tres tienen los ojos empapados, recién bañados. Yo las miro impaciente, ansiosa, hastiada. No quiero escuchar la verdad enredada en una madeja de barrabasadas.
A mí no me llueve. Ya lloré demasiado ésta semana por los que no están. Voy a la cama con ellos, ceno con ellos, juego con ellos. Después de un tiempo ya es todo tan normal que ni siquiera me molesta cocinar para dos, tres personas más.

Cada uno vivió cómo quiso vivir, y cada uno hizo lo que pudo.
SG

12.6.10

you know i look like a woman but i


cut like a buffalo

11.6.10

vivís
respirás
comés
fumás
cogés
hablás
escribís
leés
vivís
respirás
comés
fumás
cogés



sin mí.
sin crónico
sin tonía
sin tus huesos

los años están pasando

a veces no pienso en vos
ni en vos, ni en los caballos
ni en ella

a veces no pienso en vos

pero de vez en cuando
levanto la tapa
me arranco un trozo
lo licúo

y me acuerdo

sin crónico
sin tonía
sin tus huesos

y me acuerdo que vos

vos, los caballos
ella.

celebrame los doscientos

intentá manipular
el espejo
tu sombra
los dedos rotos

el mensaje es
que ella contra él
que yo contra vos
que la diferencia de

sigo tragando amargo.

9.6.10

el intento

1.
la mejor parte es meterte adentro
la más fácil
la que más me hiere
y hasta me gusta
separarme en medio de ese beat
partirme en dos
para vos, para vos

2.
me pica todo tanto
me arde
no pudo sostener el párpado
el ojo
las manos no nada

3.
me puede
me libera
me recuerda
te tengo y no siento nada
dentro mío y afuera
y lo que dejaste debajo de la cama
y lo que se escurre en la charla
y lo que cambia cuando se abre la puerta
y el miedo

4.
y sonreís lindo
a veces del medio
la canción que está puesta

5.
no estoy mirando

6.
pero tengo ganas de abrazarte, de morderte
de verte de nuevo
calmarme un poco
volverse un poco
abrirte la puerta para que entres
y salgas
y entres
y salgas
y no dejes de

7.
darme vuelta
cada vez que sentís que
querés llegar un poco más adentro

8.
en la espina
la sonrisa y las palabras que me divierten
que pobre tu madre
que las pastillas

9.
y yo la limo, la limo demasiado
que estoy tan drogada
que sos tan alto

10.
sosteneme un rato
(qué bueno que ahora me lleves vos)

11.
y me dejes a mí

12.
yo creo que está cada vez mejor
cada vez más genial
quería que en algún punto de vista fuera así

13.
y dejar atrás esas cosas que odio

14.
porque se siente bien
que te vistas
para quedarte a cenar
para quedarte a fumar
para quedarte a chapar
pero estar

y sonreir sonriente
y saludar cual fin de turno

15.
que me divierta en

16.
nada será más aburrido

17.
pero yo sé que después a vos

18.
elemento recóndito que me hace de comer
y de apagarme la cabeza
y de sábanas incompletas
y de ya fue, no importa

19.
que sea y es y es todo el tiempo o mucho tiempo
o volcarla sobre la mesa y sentir
que tengo que traer un trapo para secarme de vos
secarme y mancharte
porque no te importa pero me encanta

20.
y vos bien adentro no sabés que yo tampoco
pero se siente como cada vez que te vas

21.
un enorme
vacío
imposible de ser llenado
con mis chistes sarcásticos
o mis mordeduras
o mis recorrerte los dibujos del cuerpo
los nuevos y los viejos
y los que quizás
que es bueno
escribir sin tener noción del tiempo
ni recuerdo alguno

22.
de lo que viene justito acá atrás
y me dice que quiere volver a hacerlo
y me lleva hasta la cama donde ya estuve y estaré con la ropa por el piso
alguna y otra no tanto y los besos
los besos más increíbles que pueden suceder
suceden bajo ese efecto
en el que hay que gritar y reír y poner

23.
me atrae lo posible

24.
errores de fábrica y páginas arrancadas
que te van a gustar, lo sé
lo sé siempre
lo sé
lo supe
lo sabré

25.
julio te va a arrancar el cuero cabelludo
y se va a comer tus partes íntimas
que a vos te encanta dibujar
entonces dibujá
dibujá los dedos de Julio y dejate llevar por eso que te perdiste

26.
estás en metamorfosis todo
todo el tiempo
ya no sos lo que leí y tengo que leerte barra de por medio

27.
pero es hasta copado sostenerte la mano
justo que mejor se ponía el tiempo y las marcas en el cuerpo
las agallas, todas
de decirte que acabás de hacer algo que te rompe
que el beat y el random

28.
para siempre para siempre
hasta cuando me vaya y cuando vaya
sabré qué quiero
y las cosas
y el rato
y la comida
y la antítesis
y el esqueleto
y meditar despedirse erguirse sentirse cuidarse
cuidarse de uno mismo hablando de Bukowsky a las dos de la mañana
un por suerte martes
odio que me queden dos días
después más nada ni verde ni campo
sólo agua

29.
tiene que ser que me duela un poco menos pero cuando vuelva, sostenete.

elipse

me habló
después de tanto
y me dijo
hay que esperar
hay que ponerse firme
hay que buscar
hay que querer
hay que cerrar los ojos
hay que dejarse ir
Julieta, todo, Julieta
todo
se configura.

8.6.10

feliz cumpleaños, Irina

No quiero ir al cumpleaños de Irina. El vestido de punto smog está planchado y almidonado sobre la cama, junto con los cancanes de lana, la camiseta de mangas largas, la bombacha y los zapatos nuevos.

Estoy sentada en la bañera, acurrucada, con las rodillas tapándome la cara, cubriéndome los ojos. Ya terminé hace un rato largo, el agua se está entibiando. Sé que cuando le grite a Lucía para que venga a sacarme, todo habrá terminado. Va a prender la estufa de la habitación. Me va a envolver en la toalla, me va a resfregar los ojos, ponerme talco, me va a alzar y me va a sentar en la cama para empezar a vestirme.

Quizás se olvidó, pasó mucho tiempo. Cuando mamá se de cuenta de la hora que es, tal vez ya no quiera llevarme al cumpleaños, porque habré llegado tarde. Sería fácil poder elegir las cosas que quiero hacer. Sin embargo, dependo de ellas, de mamá, de la señora que me cuida, de papá que se la pasa trabajando.

Lucía está pasando por el pasillo. Me da miedo. Es imposible no distinguir sus pasos, vivimos en una casa vieja, con pisos de madera. Esa mujer debe pesar como cien kilos. No es que sea gorda, es más bien enorme. Por eso puede levantarme fácilmente. Sé que a mamá y a papá les cuesta un poco, ya estoy grande.

La miro como pidiéndole a gritos que no diga nada, que permita que éste momento pase sin más, pero me agarra con sus brazos gigantes y me levanta. Yo tengo los dedos como pasas de uva. Por suerte la toalla es nueva y abriga mucho más que las otras con las que a veces me secan.

De cualquier manera no quiero ir al cumpleaños. Quiero que me pongan ropa fea para estar adentro de casa, que mamá dice que nadie puede verme con esa ropa porque es para estar adentro de casa. No me gustan las fiestas, e Irina siempre me molesta, Irina es mala.

A veces me dan ganas de comer talco, cuando siento su olor. Me lo pasan por todo el cuerpo y es como si un poco me entrara por la nariz y por la boca. Por eso nunca cierro la boca, porque quiero comer talco.

Lucía me peina de arriba hacia abajo, me desenreda el pelo, me coloca una hebilla con florcitas para sostenerme el flequillo.

Me levanta los brazos y me pone la camiseta. Enrolla con los dedos los cancanes y los desliza por mis piernas hasta arriba de todo. Pican un poco, son molestos. Mamá dice que como hace frío tengo que tener siempre cancanes de lana con los vestidos. Creo que no le gusta la idea de comprarme pantalones. Las otras son libres de no tener cancanes puestos, pero a mamá no le gustan los pantalones.

Éste vestido es hermoso, al punto smog lo hizo mi abuela. Tardó un montón de meses. Lucía toma el lazo y me lo pasa alrededor de la cintura, hace un moño, lo ajusta. Abre las precillas de los zapatos, me agarra los pies y me los coloca.

Toma el frasco de perfume, aprieta el atomizador tantas veces como es necesario, hasta que huelo a las flores del jardín. Saca del ropero un tapado, me lo coloca. Entonces, cuando estoy hecha una muñeca de porcelana, entra mamá a la habitación con la silla de ruedas, y Lucía me sienta sobre ella. No quiero ir al cumpleaños de Irina, no me gustan los cumpleaños de quince.

querés renunciar hoy, mañana, la semana pasada.

a veces es cuestión de que tires un gancho, nada más.

6.6.10

una casa para volver
una manta para cubrir
un cigarrillo para fumar
una canción para cantar
un libro para leer
una bufanda para des-vestir
a tus manos, ya dormidas.

5.6.10

si me decís
que tengo todo
todo
lo que se requiere
para ser amado
entonces me sonrojo
y te contesto:
a veces creo que no, pero qué lindo escucharlo.

4.6.10

ahora que dormís ahí, sí
sin haber avisado
me hacés sentir un ser que se degenera
automáticamente
está bien, se me va a pasar
¿querés ver qué hay acá adentro?
tomá, quedatelo
ya hablamos de esto hace un par de días
yo sé que si abro esa puerta
se va todo a la mierda
eso sé
en el eterno saber nada
dos más dos
más cinco
más dos
más cinco
menos dos
sos una tarada, julieta.

2.6.10

carta a julia

1
Julia, sos vos
el pedacito de papel
que queda atrapado por culpa del viento
en la ventanilla de un colectivo

2
alguien tomó un boleto
lo sostuvo entre los dedos
el tiempo necesario
lo partió al medio

3
cuando se dijo a sí mismo
que nada podía pasarle
entonces acabó por destruirlo
transformarlo en trocitos

4
de lo que acaba de pasar
nadie escribe
pero cuando el hombre hizo añicos lo que quedaba del papel
ahí entraste vos, Julia

5
entre dos hojas de vidrio
que se abren y se cierran
cientos de veces por día
entraste vos

6
tu vestido de polvo y partículas que no aprendimos a ver
se quiebran y se guardan
entre manos, entre hojas
me vuelven redundante

7
Julia, sos la parte mía
que más me duele
la que apoya la cabeza contra el vidrio
simulando ya no ver

8
yo no maté
los defectos de las cosas
yo los apagué
para ya no tener que verte

9
yo te negué, Julia
negándome a mí
que las dos sepamos ahora
que no íbamos a llegar a ninguna parte

10
estás todavía
sentada en un café
por el que no paso a buscarte
y la espera

11
los libros son tuyos
los dibujos son tuyos
los pies son tuyos
las cosas que escribo, algunas, tuyas

12
yo maté
yo mato
pero a vos no te quise
hundir la cabeza en el río

13
quiero amarte a vos
como amo a otros que no puedo
quiero amarte, que no puedo
quiero amarte, y que existas, y perpetuarte

14
pero ahí estás, sentada en ese café
con el primero de tus instrumentos
apagado
la voz, Julia

15
una pluma entre los dedos
escribiéndole a él
lo mejor de mí
es lo que te corre por las venas

16
yo, que ya no soy Julia
que ya no soy lobo
que ya no soy amo
que ya no estoy

17
yo te tomo, Julia
en éste mundo sin retornos
yo te propongo
intentarlo de nuevo

18
quizás no sepa hacerlo de otra manera
y por eso te pido
una vez más
tu sabia paciencia

19
te tuve entre las manos una madrugada
ya estabas cansada
me resultabas impaciente
pero qué lindo que era

20
sin buscar tus armas
sin querer tu cama
comprendí
que vos llegaste a éste mundo

21
para ser
esa cornisa de la que querremos tirarnos
ese papel que se escribe
esa oda que se canta

22
Julia, si ahora dijeras
que haber crecido fue en vano
entonces ya no me queda
canción para escribirte

23
más bien espero
la satisfacción de escucharte
de agarrarte la mano
de sacarte la ropa

24
vos y yo
estamos hechas de lo mismo
en ese punto medio
de la almohada, de iván

25
tus piernas, Julia
son el soneto
que todos habrán
anhelado tocar

26
ahora que estoy olvidando
todas mis armas
que las voy desparramando
por el suelo

27
éste es el camino
lo que habré de transitar
hasta limpiarme
hasta vos

28
en la espera por las llaves
por las ganas
te consigo
Julia, no seamos cara de la misma moneda.

31.5.10

para continuar con la metáfora

el pinball es como el pogo
en un recital
de una banda que te gustaba

(y yo me la paso chocándome con la gente)

30.5.10

escuchá esto

La música es mi radar. Tenían razón. Yo no entendía nada, pero la música era mi radar. Me acuerdo de mi vieja diciéndome que lo que escuchaba era música de protesta. Yo no le contestaba, pero era mi radar. Y así, así se fue yendo todo un poco al carajo.
Ahora escucho banditas nuevas, porque estoy cansada de decir que lo viejo es mejor.
Ahora me siento en el sillón de casa y me convenzo a mí misma que lo nuevo es mejor. Mentira. Lo nuevo es ese riff de mierda que se repite todo el disco.

27.5.10

no hay
como el sonido
del sonido
del sonido
del sonido
del sonido

y en la esperanza del horizonte entero, o de la fuga de los invitados, quiero que, quiero que seas vos.

25.5.10

siniestro delirio amar una sombra

la sombra no muere.



la sombra no muere.



A.P.

20.5.10

no sé, a ver, no sé si es que piensan que escriben bien o qué carajo.

entonces me cito a mí misma y digo:

LA DIFERENCIA ENTRE HABERLA PASADO MAL Y HABERLA TENIDO FÁCIL ES LA IDONEIDAD, LAS HERRAMIENTAS.

crezcan.
CREZCAN.

y después, después les hago el té y demás.
GRACIAS.
no sé, a ver, no sé si es que piensan que escriben bien o qué carajo.

entonces me cito a mí misma y digo:

LA DIFERENCIA ENTRE HABERLA PASADO MAL Y HABERLA TENIDO FÁCIL ES LA IDONEIDAD, LAS HERRAMIENTAS.

crezcan.
CREZCAN.

y después, después les hago el té y demás.
GRACIAS.

nacé de una vez por todas

hay una

línea

(que)

trazo

d

e

b

a

j

o – de

cada cosa

(cosita)

que escribo

y ese es el pie

-el pie-

que te

d

o

y

para que sigas vos.

-

des vestiduras

Una madrugada, eso, nada más. Un vaso semi-lleno, que habré manoteado dos o tres veces para convencerme. Una banda que me gusta de fondo, pero tampoco esa, canciones que me inyectaron en los oídos cual virus letal, como pensar que después lo que queda es contar los días. Los días restantes.

Tengo algo en el pecho, que no sé qué es. No me duele, porque ni siquiera te quiero. No me duele, porque ni siquiera te estimo. Sólo intento repasar cada cosa que te dije, para ver si ahí está el error. El flagelo debo ser yo.

Que me quiero casar con, pero estoy casada con el mar. No se puede. Una vez que saliste de la caverna, jamás, jamás olvidarás lo que fue haber visto el sol. Ni siquiera intentándolo. Entonces, ¿cómo sigo? Me ensucio más y más las manos mientras espero estar sentada a la mesa con tu sonrisa a mi lado, dibujadita ahí, sobre las servilletas de papel.

El tema es que si alguna vez me dejás pasar, voy a llenarte de tierra. Las cosas que hago, que ni siquiera te cuento. Como si quisiera demostrarte que no soy parte de todo esto. A veces quiero llegar a mi casa, sacarme la ropa y cambiarme. Cambiarme por algo mejor.

17.5.10

mi disco favorito

- Pero te digo que las mujeres somos sanguinarias.
- Puede ser, pero la naturaleza no es la iglesia de satán.
- ¿Y acaso las hormonas no se comportan satánicamente?
- Pero es el instinto, la naturaleza es lo más bueno que existe.
- Las mayores atrocidades ocurren a nivel natural.
- Sí, pero la naturaleza es una fuente de vida, oxígeno, agua, solcito.
- No sé...
- Pero también te obliga a comprarte un abrigo cuando hace frío.
- Eh... en circunstancias naturales no comprás, fabricás con tus propias manos.
- Comprar refiriéndome a ver un saco que te guste en una vidriera y pagar por eso o matar a un animal.
- Es el capitalismo. Pero imaginate a toda ese cataclismo hormonal... unido.
- Tenés razón. Pero sería algo genial de ver.

14.5.10

plástico

El tema es éste: haber alcanzado cierto grado de mutualismo puede llegar a perjudicarnos. Lo sé porque a pesar de todo seguimos hablando como si adentro mío no pasara nada, y vos no tuvieras ese relojito insulso que posee un tictacteo bastante infernal y que denota que por tus venas sólo está corriendo algo sintético.

¿La verdad?, me quemaste completamente. Me convertiste en una persona horrible, justamente, sintética. Pan, circo, tener que escribir en prozac.

Yo te reconozco las cosas buenas, las que hacés por mí, las que etcétera. Pero sinceramente, ya no siento que ahí adentro haya algo que valga la pena. Quizás nunca lo hubo y yo estuve obnubilada por tus pelotudeces, sintéticas.

Cuando vos necesitás, yo estoy. Estoy de todas las formas y maneras posibles, estoy. Ahora tengo que venir a remontar que cuando yo necesito, los demás se auto-necesitan. No está bien, porque decir que estamos bien también es una forma de no admitir lo que está mal. Me estás descosiendo, lo hacés todo el tiempo. El dolor que tengo adentro, el desgarro, ya no lo puedo continuar banalizando, pensar que las cosas van a mejorar. Porque te servís de mí todo lo que a tus fines complace. El resto de la semana soy descartable. Pero si de repente empecé a hacer todo eso que tanto mal me hace a mí, entonces debo ser una hija de puta, una tarada.

La cosa es, ya no sé quién soy. Como hubiérase quejado Hallward alguna vez, me manchaste, ya nada va a ser lo mismo. No puedo responderme a mí misma si mis deseos son míos o una adaptación de los tuyos, o de los que vos tenías para mí.

12.5.10

de velar se debe

Porque no te tengo, lo único que me queda es dibujarte. Yo ya estuve trabajando con éstas hojas antes. Hace tiempo, sí. Te pensaba elocuente, distraído. Te pensaba despeinado, desagradecido. Particularmente imberbe, en todas las situaciones de la vida, excepto conmigo. Lo suficientemente intrépido como para salir a ver el río a cualquier hora, y compresivo para quedarse una tarde entera en la cama. Sin alas que coserte, ya las tendrías. Habrías escuchado todo lo que yo, e inclusive más, entonces vendrías a colocarme música en los oídos. Tenías que ser arquitecto del porvenir, tenías que ver que el universo lo configuraba. Entonces verías a través de mí como yo te hubiera atravesado, comprenderías todo, que soy lo que sucedió conmigo, que soy el accidente de otros, y a la vez, el mío propio. Las películas serían siempre hermosas. Las canciones serían siempre hermosas. Sostenerte la mano porque hace frío sería siempre hermoso. Porque no te tengo, lo único que me queda es dibujarte. Porque no te tengo, tampoco existís, y me arde.

10.5.10

all art is quite useless.

No creo. Iván Miusov carcomió todo lo que quedaba de mí. Entre él y Bukowski lo hicieron. Después llegó Alejandra Pizarnik y se sentó a tomar el té con nosotros, con nosotros y con Hegel y con Mílena Jesenska, y con Catherine Howard. Estábamos divinos, todos. Estar dejando de fumar es un poco eso, sentarse con todos esos que fumaron toda su vida y vienen a pegarte una patada diciéndote “cada vez que lo quise lo tuve, pero vos estás en plena abstinencia”. Como si después de sonarte ya todos los dedos, haber agotado las posibilidades de conversación, haber intentado que el otro quiera venir a tu casa, haber molestado al gato, haber mirado las películas que te quedaban, haber limpiado y cocinado y esperado, no sirve para nada. Querés un cigarrillo y nadie te lo da. Tenés plata para tener un cigarrillo, pero sabés que no debés. Tenés personas fumándote un cigarrillo, y las envidiás.

Después, también, tenés esas personas que te odian o simulan odiarte o simulan quererte mientras en el fondo te odian. Eso es lo peor, porque te hacen sentir que no importa ya lo que hagas, no vale la pena. En serio, yo me casé con la idea de seguir peleando, pero a veces tengo miedo de que sea la única persona con la que alguna vez me case.

Entonces, Ariadna funciona cual tampón para no estar comiéndose la cabeza. Pero tampoco sirve, porque las luchas duran años y no se pelean del lado de afuera.

Existe un caballo, que no era mío. Aranza ayer se lo cruzó en la calle, que iba con dos mujeres. Porque ni yo ni otra ni dos, siquiera, habrían sido suficientes. Nunca fue mío, en cambio ella. A este punto puedo contar todos los intentos de sabotaje que tuvo contra mi persona, adrede pienso que quería matarme, pero, ¿Por qué no lo hizo?, podría venir a ahorrarme éste desastre.

Porque éste desastre también tiene que ver con el envase de plástico. El día que, y falta poco, las fuentes se quiebren, para mí se terminó y la teoría del descartable se pone en práctica. Tanto en práctica como Rodrigo hubiera hablado de la brazo-cuello dependencia. Por suerte, y no tanto, yo no la padezco. Pero porque a diferencia de todas esas pendejas que sí la tienen, yo voy de frente, escupo, digo. Así me va, y así me fue siempre. Mal.

Las fiestas tienen esa cosa de simular. Vos llegás y te encontrás con gente que no querés ni ver, gente que querés ver pero que no quiere verte, gente que planeaste ver, la gente que planeaste ver y no viste, los fantasmas de la gente que en otra situación sabés que habrían estado ahí pero ya no están, y por sobretodo, todos esos amigos que falsamente te ilusionan diciéndote que van a ir, pero encuentran algo mejor que hacer. Y yo, yo con respecto a eso, lo mínimo que tengo es un agujero en el pecho. En mi no pedir nada, también está el no pedir que vengas conmigo. That’s the way the cookie crumbles, que es como decir que ahí se equilibra el universo. Entonces el único que te queda es Rodrigo, al lado tuyo, siempre, representando todas las faltas que tenés en la vida. Quizás mostrándote cómo abrazar la oscuridad. Quizás haciéndote reír, inútilmente. Quizás haciéndote sentir que después de todo, ir no era una mala idea.

Que no soy la misma de antes, y mirá, no sé, grave sería. El día que entiendan, algunos, que un día, un solo día en mi vida puede representar un año entero, cerrarían la boca y se limitarían a elegir entre comprar y no hacerlo. Como ese libro que agarrás, que manoteás, que violás y que volvés a colocar en el lugar sólo porque lo hiciste para joder.

Mi forma de matar a la gente es cogérmela, dije, pero la verdad, no pude hacerlo. Es el mal. Se ve que estoy lo suficientemente destruída como para dedicarme a asesinar, a construir una máquina, a viajar hasta la biblioteca nacional sólo para figurarme a Iván sentado ahí, conmigo al lado, contándole que yo también sé lo que es no poder morirte. Porque es así, no puedo morirme. Tengo demasiadas responsabilidades como para morirme, y a la vez, esas mismas responsabilidades vienen a patearme la cara y a decirme “la verdad es que mucho no nos importa que sigas funcionando”. Entonces esperá, que estoy respirando. Pero ya estoy cansada de estar mandándole órdenes a todo mi organismo para que continue andando.

Cuando es domingo llorás, y llorás como la puta madre. Llorás por los viejos tiempos, por esas semanas enteras en la cama llorando, en las que te dormías a las 9 de la noche, te despertabas a las 3 de la mañana, recordabas lo que había pasado, volvías a llorar, te querías arrancar la piel, te quedabas dormida, te volvías a despertar, y así sucesivamente, mientras la gente te llamaba a ver si ya te habías muerto, sólo para desempolvar el traje de luto.

Pero hay un detalle, ahora también llorás por haber hecho que llore otra persona. Porque el ser libre y el tomarte la soledad como un regalo no dejará de volverte una hija de puta. Y ese poema de Bukowski, que justifica el regalo, no lo convierte en eso, lo convierte en una condena. La condena de saber que por mucho que intentes nunca vas a ser como ellos, entonces vas a tener todo ese peso existencialista a cuestas por siempre. Cada vez que mires al mar vas a desear estar pegándote un tiro, porque toda la basura acumulada que tenés en la cabeza, en comparación con eso es la nada misma, es inclusive peor que la partícula de polvo que representás a nivel universal. Y eso es lo superior, y eso es lo que te quema.

Pablo dijo, sentado acá, hace un par de días, que tenés un problema con el fuego. Obvio que lo tengo. Lo admito, lo sostengo. Desde el momento en que le permitís a un hombre recorrerte la piel, todos los problemas tienen que ver con el fuego. Porque eso es lo que el sexo hace, te quema. Te destruye, te arruina. Y por eso, por un mínimo restante de instinto de autopreservación, todavía no cogiste. Pero te vas a encontrar un día de estos queriendo hacerte mierda, y entonces va a suceder. Porque ya no querés matar al otro, te querés matar vos, y como tenés demasiadas responsabilidades como para morirte, estás dedicándote a vaciarte por dentro en un principio, para que llegada la hora ya no quede nada, entonces puedas hacerlo.

Al hacerlo, vas a dejar de extrañar determinadas sensaciones y todo lo que conllevan. Vos y yo sabemos que ese dolor, ese filo, lo que pica, lo que sea, lo que no vivís desde aquel enero está esperándote. Es como el lobo en la punta de la cama que te incita a volver a toda esa basura. Entonces pensás que podrías estar metiéndote por la nariz toda clase de sustancias, que podrías estar fumando, pero el sólo escribir fumar te hace pensar en lo mucho que querés hacerlo, y en la tercera ducha que te estás por clavar, primero porque querés fumar, segundo porque querés coger, tercero porque te querés matar, y porque estás sucia, sucia, sucia.

Julieta no asiste, insiste. Esa es la clave de todo. Me vas a ver quejándome por cosas por las que ni siquiera debería, las que ni siquiera creo. Es inútil. Todo intento de tocarte el alma es inútil. All art is quite useless.

ustedes son

ese no es mi caballo, nunca lo fue
en cambio ella.

9.5.10

sangre, deux

hay una cosa
que es hasta lamentable

cuando me clavás las garras en el pecho
cuando me das con lo mejor que tenés
(que es lo peor que yo tengo)

cuando tus uñas me están abriendo agujeros
(y cómo te gusta llenarme de tierra los ojos)

entonces la sangre que brota de mí
es, justamente,
la que está saliendo de tus dedos, hermana.
La diferencia radical entre nosotros dos es que yo pienso en vos con ternura, con dolor, hasta con culpa. Vos sos un completo desquiciado.

8.5.10

ariadna

Lo más inteligente que puedo hacerte en éste momento es atarte un hilo, cosa de que cada vez que entres pueda tirar hacia afuera y obligarte a salir.

honey, don't

pero entonces sé
cuando me miro al espejo
que eso que les pasa a ellos
en realidad no es para mí
en realidad no me toca
en realidad no me roza
porque soy un hueso difícil de roer, y entonces
el amor
con lo que sea que signifique
para mí está quemado, privado.

7.5.10

enero, 13

me surge pensar que no era necesario
pero bueno, como que ya es un poco tarde
hay que hacer de cuenta que las fichitas están repartidas
y lo que nos resta es matarnos
aceptar lo inevitable
o darnos cuenta, de una puta vez
que cada uno, por su parte
lo está matando.

1.5.10

y se olvida, me olvida, nos entierra.

Me siento un cráter, frío, confundido. Un beso, su pelo, su perfume. Una mano que me acaricia. Mi cuerpo, acercándose al suyo. Un beso sobre su beso sobre mi beso sobre su beso. Su columna arqueándose hacia mí, sus pechos rozándome, su pelo, su pelo. Una lengua que acaricia otra lengua tímidamente y a la vez con éxtasis. La ropa que se queja y se sale, se cae. Un juego al que no sé jugar, pero que ella quiere enseñarme. Me arriesgo a aprender. Mi boca buscando una boca, un cuello, un pezón, un ombligo. Ana está particularmente hermosa, con la lluvia que le cae sobre el cuerpo y se evapora, Ana viaja por las sábanas como un animal siguiendo su instinto. Ana me hace el amor, coloca las cartas de su mazo en mi cuerpo y se olvida, me olvida, nos entierra.

29.4.10

jota

Una película
la lente perfecta
un filtro real
haciéndote sentir
que los colores te revuelven el estómago
un riel
por el que corre el carrito que lleva la cámara
mi casa minada de vías
como en una scalextric

julieta abrió los ojos
hinchados
ojeras
diclofenac
dos, y otra pastilla que le da vertigo
pero de la que no habla

el gato jugando con el blister
en la mesa de luz
pidiendo atención
gimiendo
perturbando la persiana

julieta abrió los ojos y la boca
y las manos

julieta no habla de lo poco que durmió

una remera de los beatles
recortada
en sus mangas, cuello
ya ni siquiera pueden distinguirse sus caras

los pies caen
como una marioneta de la que fueron soltados sus hilos
dos pies congelados
por la anemia
y el ahogo que se experimenta al dormir con medias
con sus uñas pintadas
de negro, siempre
y primer plano

a los muslos
el primer escalofrío del día
la piel de gallina
el borde de la bombacha
los hombros caídos
homóplatos deprimidos, cabeza gacha

la mano que recorre la nuca
los ojos siendo revoleados hacia el techo
el sol y la miel

inhalar por la boca
mientras el pecho se infla
las tetas rozan a paul y a ringo
pero ellos no lo notan

julieta erguida
es una bestia de un metro setenta y cinco
completamente despeinada
que se pone los anteojos
para mirar peor

siento que la cabeza me explota
y recién me despierto

se lastima un pie con el carrito
que la persigue hasta el baño
dejando atrás cierto dibujo
en la cabecera de la cama
que habla de la revolución
de los diescisiete años
de los sacos a cuadros
el pasto en el pelo
el manifiesto comunista
las canciones de protesta
y un anhelo de tomar un arma
gritar en medio de una plaza
que hay un sistema que se está cayendo

prende la luz
las pupilas se contraen violentamente
y duelen
encandilarse duele

julieta frente al espejo es el fantasma
de las cosas que una vez dejó de hacer
tiene casi veinte, pero el color de sus párpados
susurran unos treinta
julieta y el cepillo de dientes
julieta y su padre
julieta y las cerdas en las encias
julieta y la pelvis rozándole el lavatorio
mojándose y puteando

julieta meando
queriendo volver a la cama
tirando la cadena
apagando la luz
cerrando la puerta

julieta mirando la computadora
los cuadros que cuelgan en la pared
el sillón
la parva de libros sobre la impresora
lo que escribió una vez
lo que le dice borges
y lo que se olvida de cortázar para no sonar cliché

julieta tomando la taza verde del felino
abriendo el tupper con el alimento balanceado
hundiendo la taza hasta llenarla
pero hasta cierta medida
dejando caer el agua sobre un vaso
para después llenar los respectivos recipientes
y callar de una vez por todas al que llora

julieta rascándose la cabeza
puteando
tomando un lápiz de los tan divinos portalápices negros
para enroscarse el cabello
y sujetarlo con eso

julieta tomando el paquete de cigarrillos
abriéndolo
sacando uno
prendiéndolo fuego
besándolo
chupándolo
fumándolo

julieta con las manos frías
dejando sonar el teléfono
llevando a la cocina
los vasos de la noche anterior
las cenizas
mirando los papelitos pegados a la pared
que hablan de qué hay que hacer
a quién llamar
a quién llevarle plata
a quién hacerle un favor
a quién chuparle la pija

julieta tomando un frasco de una repisa
destapándolo
llenando un bowl con cereales
volcándole lo que queda de leche
reventando los copos con una cuchara
llevándosela a la boca
masticando
relamiéndola

julieta es un agujero
y un fantasma
y un agujero

julieta anoche brotó de la rabia
y del sueño
lloró
gritó
sollozó
rasguñó la almohada
las sábanas
sus brazos

julieta mirando una hoja
pegada con cinta
en el armario
de algo que bukowski dijo
de algo largo
que le mostró juan
juan que ya no está
que habla de una lucha
de un camino que hay que andar entero
o de lo contrario no empezarlo en absoluto
que prometió religiosamente leer todas las mañanas
para no matarse por las cosas que está haciendo
y seguir escribiendo

julieta se sentó
en el sillón nuevo
y el carrito se quedó quieto esperando que se mueva

vos querés
que julieta coja delante de una cámara
que se le paren los pezones
y las ganas

vos querés
que julieta te diga
que se masturba
leyendo el diario
prendiendo un fósforo

vos querés que julieta se siente
y escriba
sobre lo que es quedarse parado
descalzo, congelado
del lado de adentro de la puerta
con la llave en la mano
la sed de salir afuera
una trompada aflorando en su puño
hacerte entender las cosas
y un grito en el pecho

pero julieta es un agujero
y un fantasma
y un agujero
y un teléfono que no para de sonar
y las agujas de un reloj que le pinchan la espalda, la vida.

22.4.10

Recorro entre la muchedumbre tan pacífica,
desierta manufacturada de antojos siniestros porque sí, y mientras el cielo se recubre de gotas inmensas, que caerán en pequeños pedacitos de hígado atravesados en su garganta grasienta mugre que recubre el suelo y que nadie, nadie va a venir a juntar los trozos filosos cortantes de su piel podrida y demacrada figura que no baja de mi pecho, por mucho que lo intente, por mucho que desee que se caiga del lugar a donde pertenece donde tan bien lucía alegre y feliz
como en una vieja foto que me dice que eso ya no está bien, tranquilo, sentado con la mirada fija en el señuelo que hasta entonces tanto bien le había provocado, pero que hoy,
por mucho rótulo que quieras ponerle, se
desvanece sus prendas de disfraz muñeco pardo hilachiento
y gracioso que se me esboza en la sonrisa, por la que
luché fervientemente, un pedacito que te
regalo de cumpleaños feliz feliz feliz santa virgen que nos
protege el ánima, la abriga, la sucede,
la moja delicadamente en aceite con tal de que
permanezca allí, con el pecho a contra luz,
palpitándote de sangre violeta brillante de muertos azules
brillantes
que se asoman por las hojas de la persiana,
se diluyen, se acaban.
Otras noches
placenteras
visiones de pilas de diarios de un mundo completamente distante,
distante muñeco saltarín de paja, como la que me hiciste en verano cuando podía ver y sentir, o salir, a veces da lo mismo que reventarse un poco, aunque a veces no tanto, qué sé yo a veces busco cosas donde no debo morder eso, es malo, fundido entre las gotas de lluvia que caen y que no dejan de caer en la tentación del malévolo, satán te va a ir ganando de a poco.

el padre

Alejándote no ibas a solucionar nada. Te gustaba decir que eras mi espejo, mientras te calzabas una máscara y me acechabas por toda la casa sínicamente. Cuando me hablaste de plantas creciendo en mi estómago o de tornillos cayéndose de mi sien eras el único que podía solucionarlo. Las luchas no terminan del lado de afuera. Las luchas duran años.

las madres

Nunca tocaste nada, como atajándote. Anoche te ví dormir a contraluz y supe que acabaríamos igual, que resultaríamos de la misma unión de un delirante y un condenado. Te serví café sin siquiera saberlo hacer. Te escuché, te escuché. Sos el principio, pero a veces creo que mi existencia entera ya estaba resuelta.

20.4.10

me

me estoy enfermándome estoy oxidándome estoy desangrándome estoy asfixiándome estoy esperándome estoy abrazándome estoy castigándome estoy reventándome estoy callándome estoy digiriéndome estoy deshaciéndome estoy olvidándome estoy salpicándome estoy riéndome estoy dibujándome estoy recreándome estoy desfigurándome estoy borrándome estoy negociándome estoy abrigándome estoy resguardándome estoy taladrándome no estoy me.

17.4.10

maripositas

de ahora en más
me vas a abrazar
sosteniéndote la boca de la culpa
diluimelo
en cuarenta y siete partes de agua
para que no note la diferencia
entre tenerte y la nada
decir que está todo bien
a veces es una forma
de no admitir las cosas que están mal
me agota
me deja en cero
que me pidas disculpas
porque no hago nada con tener razón
ni hago nada con perdonarte
ni hago nada con esperar que cambie
ese relojito insulso que tenés adentro
desde que me acuerdo
y a mi manera
te mantuve cerquita
como ese portarretratos que miro antes de dormir
pero es para que veas, nada más
que lo que siento sobre todo esto
es un papel
que estoy retorciendo dentro de mi puño.

13.4.10

el lugar

Esa muchacha sabía muchas cosas. Poco a poco me fue entrando como una fiebre, un torbellino donde se iban mezclando preguntas y respuestas, teorías, todo aquello que no sucedía mientras ella estaba presente; ahora, sentía que algo se me escapaba, que la comprensión de todas las cosas estaba muy cerca y alcanzaba a rozarla apenas, y luego desaparecía. Después, un poco más sereno, pensé que había hecho un entrevero de planos mentales, y que era la muchacha, y no la comprensión lo que se me escapaba; que ella era algo que no podía poseer ni controlar, alguien que sabía muchas respuestas a mis preguntas y que sin embargo, no habría de responder, alguien que, al menos, podría servirme de consuelo, de compañía, pero que también a esto había de negarse. Nuevamente sentí que la rabia me dominaba. La descargué contra las molduras restantes, pero no sentí interés por ver qué ocultaban. Volví a acostarme, tapándome la cabeza con la almohada y me dormí, presumo, antes de que se apagara la luz.

11.4.10

smile

cagándonos de risa de la gente que recita
imitándolos
parecería que todo lo que hay que poner para que una poesía funcione
son palabras burdas
y poner la voz así
vestirse asá
yo te hablo del don de haber crecido sin pito.

las manos

de lo mal que estoy es como que estoy tan bien.

24.3.10

ausencias



Parte del trabajo fotográfico de Gustavo Germano.
Ésta es una fecha que va más allá de una ideología política, tiene que ver con dignidad humana, algo de lo que muchos empapan sus discursos y sin ir más lejos, a un costado suyo están permitiendo y hasta fomentando las peores atrocidades. A veces lo más terrible no involucra necesariamente violencia física; despojar al otro de su condición de persona no logra una victoria, ni un triunfo del más fuerte, ni la imposición de ideas, sino arrastrar al individuo al grado más alto de alienación, de soberbia, de miseria.
La historia de la humanidad se plasma a sí misma como la historia de la lucha, la historia de antagónicos bandos que con cada nueva era cambian sus formas de obrar, de pensar, de manifestarse, pero aún así, la figura dominante-dominado se reitera.
El 24 de marzo para algunos representa memoria, para otros ignorancia. No encontré otra forma que me pareciera más realista que la de mostrar a los desaparecidos como ausentes, como personas con sueños, proyectos y sentimientos, sin importar qué bandera estaban cargando, o a quiénes conocían, o eran hijos o padres de quiénes, o testigos de tal cosa u otra. Eran seres con todas sus virtudes y defectos que estaban, y ahora ya no están. Creo que eso es un desaparecido. Alguien que estuvo presente, y lo forzaron a ya no estar.

14.3.10

ETC

volver obvia mi pelotudez es casi prenderse fuego.

not always

A veces no entiendo. Ni siquiera comprendo mis esfuerzos por entender en absoluto. He dicho: la diferencia entre haberla pasado mal y haberla tenido fácil es la idoneidad, las herramientas, casi como haber dividido al mundo en operancia e inoperancia y morir en el intento. Pero la tolerancia. Por momentos creo que peleé tanto que ni dá que me vengan con pendejadas. Reitero, la tolerancia. Las pendejadas provienen de la falta de idoneidad, ergo haberla tenido fácil, ergo la burbuja de plástico falsificada y ultra decorada por un par de padres unidos en feliz matrimonio, destacarse en algún deporte, corresponder a los estándares de belleza de la época, ser un jodido hijo de puta, convertirse en un pelotudo. Entonces no puedo, porque tengo que tolerar. Me va a sonar también la edad que tengo. Perdón, la que me convencí que tengo, la que no quiero vivir, pero parezco bastante cómoda raspando los treinta con problemas de veinteañeros. Si no puedo solucionarlo, han de morirse. Han de morirse adentro mío, sangrar y morirse. Si puedo solucionarlo, y no quiero, acá me veo, con este estado de vejez potenciado, hastiado, embelesado por un hermoso título universitario y una tapa de revista, un sitio en Internet, un pajero que se autocomplace al leerme. Una pelotuda, como ellos, al fin y al cabo.

siempre pasa lo mismo.

me gusta
no saber
no ser
no saber
me quema
pensar
tus pupilas dilatadas
un largo trecho a la abundancia
ser joven
está como
bien
ni tanto
pero la adultez
me va a implicar
atacar directamente
a la raíz del asunto.

8.3.10

tenés que hablar de mí
con todas tus putas
tenés que hablar de mí
y ellas también tienen que hablar conmigo.

HABLEN.

11.1.10

post/it

Parece que te morís seguido.
Cuando amanece y no puedo más, parece que te estás muriendo. Suena ''The Youth'' y yo en el fondo quiero rematarte a tiros, porque parece que te estás muriendo, pero hasta que no te apagues no puedo asegurarme que estás sintiendo lo que yo al repasar mis dedos por tu médula e imaginar que posiblemente ni siquiera naciste.
Parece que te estás muriendo, y que sólo malgasté mi tiempo en molestarte.
Viniste a lamer la sangre que dejaron aquellos que me partieron la cabeza por debajo de la mesa, argumentaste que ya no tenía nada para regalarte, y sin embargo te llevaste hasta el suero de la sed verdadera.
Viniste a beber de mi sexo como si fueras a persistir pasada la hora del té.
Parece que te estás muriendo, y si tuviera una daga para clavarte en cada costado estaría usándola, dándote una excusa para encerrarme y obligarme a tragar psicofármacos hasta que me muera, en una cama bastante incómoda.
Parece que te estás muriendo, pero en el fondo no necesitás hacerlo. Podés, simplemente, encontrarte esa película cuando hacés zapping, pero no, te estás muriendo. Estoy agarrándote del pelo, como antes, y reventándote la cabeza contra la pared, es lo mínimo que necesitás para abandonar la matrix y darte cuenta de que tenés un problema serio.

when i open up my mouth

que te caigas
te desarmes
te hundas

en abismos muy lejanos a éste

que te rompas
que te quiebres
que te congeles
que claves por toda tu casa
las esquirlas de tu cuerpo molido
cuando revientes

como cuando minaste el campo
que sabías que yo iba a transitar
justo después de partirme la puerta en la cara
y te regocijaste en el sonido
de mi pie activando
el dispositivo que plantamos juntos.

30.12.09

a lo largo de

es que ahí vas
con-todos-tus-estratagemas
y las cosas que arruino en agosto
vengo a entender
aquello-que-no-quisiera
el ácido
que ya habrás lustrado
barrido
y aspirado
Petrilla, que habrá conocido el río
a estas alturas
sin embargo, yo
un poco por necia
y otro poco por tarada
te guardo adentro de una caja
mientras miro lo importante que sos para ella
mientras celo
lo bien que escribe
el costado entre tus costillas
y la sed verdadera
y entendé
que no hay paisaje
perdió el sentido lo que hay del otro lado de ésta ventana
que miré con vos
antes de asesinarnos
es que a eso lo destruí hace tiempo.

botellas

tengo padres de mentira
de esos que se venden en televisión
y ella lleva algo consigo, ¿viste?
ya no la puedo desarmar
ya no puedo decirle
que en el pecho tiene un hueco descartable
porque el envase de plástico fui yo.

sincordia

desgloso palabras en
sílabas
hasta despojarlas de
vestiduras incoherentes
destrozo
repitiendo
y otra
y otra
y otra
te acaricia el pecho.

13.10.09

todo el cielo en la ciudad

a veces me pongo tan tosca que
rasuro incendios entre cenizas
yorke decora toda melancolía
o convierte en melancólico cualquier martes
ya borrado por la historia
ya delineado por la paranoia
ya embebido en mi perfume
creado especialmente para mezclarse con el tuyo
creado fantásticamente para embelesar mis nervaduras
ayer me dí cuenta
que de tanto usar las mismas palabras
voy a gastarlas
que de tanto prender cigarrillos con fósforos
voy a acabármelos
por suerte estás vos, que aparecés de vez en cuando
en cuanto cuando es cada vez que aparecés
y cuánto aparecés es todo el tiempo
ya ni sé
no me pidas saberlo
o extrañarte menos
o extrañarme a mí
violando toda tu casa
cantando todas tus pausas
bailando cada una de tus risas
y pensando que son mías, todas mías
entrando en mí,
pensando en mí,
jugándome a mí,
las mínimas pausas de las nubes que gritan.

aufhebung

forzar el escribir
justo devenir de las causas
tiránico tiempo
que ordena tus risas
cuando sólo quedan los lamentos en los cuerpos de otros
perdí el respeto
por cualquier semejanza a un discurso que me hable de destino
y a los fósforos los prendo
fabulosa melodía la de rascar y soplar
para luego masticar el resto de los días.

(cadaver exquisito)

sombras en el olvido
antes que perder
cerrar los ojos es perder pero hace falta más que abrirlos
de las causas
que son pausas
reproducciones, hacia adelante y hacia atrás
revisando paso a paso y creando un trayecto cansino
no puedo, siempre y nunca, nunca
es poco tiempo como para
ver nacer y ver morir, para presenciar el marchitamiento de la primavera
compuesta por la frivolidad del invierno
estación cubierta de cenizas
y es que podés esconderte debajo de cualquiera de esos abrigos
que nada más sirven para enfriarte
para quemarte de un golpe.

julieta · marcos · maría · tomás
A ver si la otra puta se larga a llorar porque estás haciéndole el amor.

tosca

es que soy una máquina de dar
(y sufro como un perro)
cuando quito, soy una perra
ah, yo siempre soy una perra
y una máquina, y una perra,
vení y rompeme un rato
o mejor
regalame el harpón, mi vida.

entre tus piernas

Todo se pierde o se deposita banalmente.

clockwork

sos perfecto
y una vez más
a quemar mis papeles
romperme el cielo
como una hoja en la que escribo
pueden hacernos lo que quieran
pero no van a corromper
todo eso que quiero
la voluntad final,
menéster.

superstición

me extingo
como ese nene que crucé en la calle
no volveré a verlo
volveré a olvidarlo
(pero lo estoy recordando)
quizás sea una cosa cotidiana, banalizada
(a la esencia me la guardo)
será hermoso
o quizás no viva
quizás no viva yo
o no sé,
no me pidas saberlo.
Querían consumirlo todo (e hicieron bien).

12.10.09

mosaico

Pensar en las cosas detrás de estos pedazos
me salva
y yo estoy lista para todo
me salva
y estoy lista para todo
me salva
pero hoy no,
todavía no.
Es un poco tonto pensar que abrazar algo inanimado puede traer calma, pero bueno, pasa.
Es un poco tonto pensar que abrazar algo inanimado puede traer calma, pero bueno, pasa.

humedad

parece que llovió a cántaros
y tu boca es un tobogán de placeres mundanos
y no tanto
me gusta imaginarla
sólo mía
como si todo estuviera intacto
y sin embargo yo
condensando deseos
de domingos o feriados o
de cualquier día hábil consumible
a la luz de una vela
que rara vez recordábamos apagar.

30.9.09

24.449

la ley que prohíbe estacionar
hombre sin retorno
papeles al suelo
Lucio Treviak
mendigos
hace frío, autos vacíos
y es domingo.

hache i jota ka

Soy un hueso difícil de roer. Quizás mi día favorito en la semana sea Júpiter, o quizás no tengo día favorito en la semana. Represento un morboso cocktail de colectividades. La pregunta del millón es cuánto es dos más dos. La respuesta secreta siempre será Golden. Tengo lápices de colores. Me compré discos que ni siquiera saqué del envoltorio. El retrato de Dorian Gray. Mis hermanos son lo más importante que tengo. Al pasado lo entiendo en el presente y al presente lo entenderé en el futuro cuando sea pasado. Braulio voló como a los diez días, y yo sufrí el síndrome del nido vacío. Concordia encierra lo mejor y lo peor de mí, o sólo lo peor. Por amor destruí paisajes enteros. Las venas me quedan hermosas así de largas. Mi pelo se pone amazónico. Luché fervientemente por un pedacito de su sonrisa, y nadé, nadé los ríos metafísicos, aunque fue por un instante. Quiero ser madre sobre todas las cosas. El día que sentí que me moría falleció una paloma junto a mis pies. Dormí seis años enteros, los días no duran nada. Casa bonita Buenos Aires. A la historia le debo todo. Estoy en una guerra constante, no concibo la idea de bajarme del caballo o abandonar el campo de batalla. Me aterra imaginar la nada. Ante cualquier incertidumbre me basta con pensar en el mar, darme cuenta de que soy insignificante e intentar volverme parte. Siempre estoy en el jardín de otro, generalmente con la cabeza húmeda. Si hay algo peor que dormirse uno, es hacer dormir a la cama. No quiero apagar los defectos de las cosas. A veces no sé si el cigarrillo tiene gusto a alcohol o el alcohol tiene gusto a cigarrillo. Otras veces me falta cerebro en el oxígeno. Todo es tan causal que el devenir explica (por supuesto que explica). Cortázar cambió mi vida. Suelo levantar las cosas que encuentro tiradas en la calle y guardármelas. Pasé noches enteras fabricando temores y tramando sacrilegios. Soy un viaje sin retorno, propensa a tener accidentes emocionales. El poder me corrompe. La vida es una eterna despedida.

(y ahí te quiero ver)

de mis fábulas por intentar entender el mundo se han dicho muchas cosas
algunas especialmente bonitas
otras acertadamente hipócritas
de cualquier manera, en tanto gire el espiral
el universo ordene
vos y yo andemos enchufados a alguna cosa moderna
por ahí para figurar
quizás sólo para creer que seguimos en sintonía
el asunto va a sostenerse
porque no da tensar la soga
sin nada que ceder
lo mismo no importa tanto
yo te digo:
un día
voy a quemar mi obra entera.

29.9.09

necesito que camines sobre mí

tu boca, delicadamente grande
tu risa, deliciosamente corta
tus besos
fuego que construyo en un absurdo
sumamente inquietante
suficiente para
quemar
cualquier intento de cordura
sostener una mirada
sobre otra y
sobre otra
como si no fueran a acabarse
y no saber
si todo el artilugio
es porque nos gusta
o el mero deseo de concluirlo.
tus direcciones en mi cama

y una casa vieja en Concordia
a las nueve de la noche
un montón de hijos jugando en la vereda
un espiral prendido
porque es verano

y un mundo que no existe.

y no

i have aborted the whole spectrum of human desintegration because i wanted to.

estuarios

vengo a calmar mi sed, y tus manos se abren ante mí con un puñado de sal


pregunto, entonces: ¿qué queda de nosotros?

la pared responde: tus labios, Julieta, sangrando, estás a punto de deshidratarte.


pero sólo quiero que seas feliz.

esto se pone metafísico

cuidado con los sombreros.

we got to a point of no return.

y yo sumergiré
lo banal en lo cotidiano
(sin mesura)
dar vueltas
las páginas
por siempre y
por nunca y
tomándote el pelo
para que te
manches lo menos posible
cuando lo vomites.

24.9.09

había ríos metafísicos, yo los nadaba.

22.9.09

en el atolón

Julieta: levántate y anda.

dejaré

voy a dejar
(porque te amo)
así de tibio
y
así de sueño
y
así de ojos
que arden
las lágrimas lloradas
en el recuerdo
te acuerdo, te acuerdo
y te callo
que es de noche
y vas a irte
porque te quiero
ni puede ser
y no va a ser
algo malo.

y sin tu risa.

la cama
era
vueltas y
más vueltas
y
te amo
y menos ganas
de
estar
perdiéndote
estar
pensándote
al punto de
necesitar
explicarte
que
todo era más lindo
porque vos te quedabas conmigo.

pestañas

dónde van los cielos tibios
las orgásmicas y efímeras sensaciones
será aceptar que todo se pierde
o se deposita banalmente
debajo de la tierra o
en el descanso de tus dedos o
en la vida de los que se quedan
mientras tus besos pasan
y tus caricias, pasan
pasan los trenes, los últimos nunca llegan
pasa el tiempo y no lo alcanzo
pero llegaré a tu primavera
y aunque tarde años
llegaré bien, llegaré bien.

14.9.09

esto tengo adentro.


sul viso

me siento a dibujarte
usando todos los colores
de la caja de sorpresas
a veces extiendo las líneas hasta los márgenes
entonces sé
que me fui por las ramas
que no sos esto
sino más bien una idea
sino más bien lo que quiero que seas
entonces te borro
con toda la ternura que me queda
y empiezo de nuevo
con toda la paciencia que me queda
también te dejo delinearte a vos mismo un poco
reímos
porque podemos
todo mi día es la dirección en la que vamos
y también te busco si es de noche
casi inconscientemente
todos los caminos y
caminatas con pretexto de cigarrillo
llevan a tu casa
a tu timbre y a tus besos
y a volverme
a veces sola, a veces juntos
a apoyar la cabeza en la almohada
a pensarte
a dormirme
a esperarte mañana.


soñar con vos es perjudicial para la salud.

13.9.09

i would

te haría leer
palabras tan tontas
y sesos tan oxidados
y huesos tan difíciles de roer
pero a la vez
maniatados a la carne dócil
cubiertos con la piel tan violenta
con la que defino
eso que soy
(y más o menos)
mi cuerpo errante



me dedico a tu ternura
porque jugar conmigo es arrancarle la lengua a Anaximandro
y quemarla en la hoguera

mientras saco tu mano
que busca mis piernas
en el pasto perfecto
que jamás usaremos

puedo imaginarte
puedo delirarte
puedo saber que me enredé en tu pelo nada más que hace un rato

o ese pasado
(de hace dos años, preferentemente)

que entiendo en el futuro
que es más bien el presente
cuando el presente no existe, porque
ya está, se terminó
acaba de acabarse

devolverme la muerte, que tenías en los bolsillos
y por un beso


mi cuerpo
apenas a medio metro de distancia
que usé para alcanzar el cenicero
o destrozarte la casa
en el taxi que tomé para llegarte
y en vano

lo tarde o temprano que es
lo poco que duermo
y duermo poco porque no me alcanza el tiempo para hacer todo lo que quiero

siempre tenés una carta
para poner arriba de mis últimos naipes
que jamás se terminan
entre lenguas que no callan
paranoias recurrentes
o las cosas que te haría

me abrías la puerta
colgabas mi abrigo

haciéndole creer a la gente que tenemos algo


vos hablabas del pasto (perfecto)
yo te corría las manos
y quería matarte

y caminarte entre pasillos que no se hablan entre ellos
pero se desean


y volver
y escribirte

o tal vez
tomar un almohadón entre las manos
decirte alguna idiotez
mientras lo poso justo sobre tu boca
como en un gesto
un tanto irónico
un tanto trágico
y tus motores, que están a mil
ahí, al lado mío
y tenés que comerme la boca,
por primera vez tenés que ultrajarme.

8.9.09

no, creo que no


no-ser

habíamos de comportarnos
como si el otro fuera
lo que buscamos toda la vida
y las palabras de repente perdieron sentido
entonces portamos, portamos
poemas que deseamos embarrar a toda costa
o llegar a decir
que no soy yo, que sos vos
pero tampoco sos vos, soy yo
y no soy yo y no sos vos
a las cosas importantes
las dijimos tiempo atrás
mucho antes que a las insignificantes
¿y sabés cuanto pesa?
trago amargo
pesa estar preguntándome qué carajo hago
con el no-ser
como si estuviéramos entre nosotros
sosteniendo las brasas calientes
de algo que nunca se prendió fuego
porque definitivamente
(no se incendió)
lo importante es lo último que decimos
y es que aseguro
que de la boca nos sale cualquier cosa
menos lo importante
y ahora, no sé
no sé, no sé
no sé no ser
y es que nunca sabré
cómo es que no se es.

7.9.09

puede acabarse un mundo entero

pueden acabarse los acordes
las ideas
los perros
la información, en medio de la charla
los forros
puede acabarse el disco
los puchos
el poema de Cortázar
los suspiros
el faso, la coca
la película
el orgasmo
la birome
el alcohol

se terminan las monedas y no puedo volver a casa

la paciencia
la pintura
el esmalte rojo
la batería del reloj
el papel puede llegar a su fin
las miradas
el dolor en el pecho
el café

se terminan las luces
se terminan los días
se terminan las ganas

los cuerpos, los nexos
los retratos, los amuletos
el frasco de perfume

a ésta casa van a demolerla

los botones
los fósforos
la espera
los ideales

yo me voy a apagar
la gravedad va a tragarme
va a hundirme
alguien va a llorarme

seré tan predecible
(como nunca)
cuando ya no sea

(y me aterra tener que construir la idea de nada)

pero palabras habrá siempre

habrá siempre palabras
siempre habrá palabras
palabras siempre habrá
habrá palabras siempre
siempre palabras habrá.

azul

No hay visiones totales, sólo perspectivas parciales de las cosas que nos hacemos.
Y no necesitás demasiado para tirar abajo todo por lo que alguna vez habré luchado.
Y ahora nadie pelea contra nadie, todos están anestesiados con sus drogas tan personales, acabás de refutar aquello en lo que más creo, y lo hiciste como si nada.
Hegel se atragantó tomando el té de las cinco.
Resultado de dos más vos.
y por algo pasarás , y pasaré, y estás vos
pasando por mí
y abriéndome a mí
y gritándome a mí
y bailándome a mí: de lo demás no hablo.
y el accidente más hermoso que pude haber cometido.
(y me mezclo, me mezclo, me mezclo)

rezo por mí

juegan con vos
a todo
y tal vez nada
en el remanso de
lenguas tan verdes
que detonan el paisaje más violento
que alguna vez retuviste
en las retinas
de todos los muertos
que van a la cama con nosotros
con los que compartimos la almohada
y el mar que nos brota de los ojos
todo lo que amamos
va a extinguirse
va a apagarse y consumirse
va a ser polvo
y vamos a rogar,
desesperados, por única vez, rezar
para no estar ahí para contarlo.

4.9.09

frida, y

¿sabés lo que alguien como vos hace con la verdad?
la saca de su bolsillo
la toma entre los dedos
la encierra entre sus labios
la enciende
y se la fuma, se la fuma
hasta el final
entonces tira la colilla al suelo
la pisa con descaro
y mira para otro lado
como si no hubiera pasado nada

acá nunca pasa nada.

down is the new up

bajar, descender
las escaleras al infierno
subterránea obligación
alienar
imperativo cronometrado
abre un costado, porque sino
caerse al vacío
nos entrenan
para acatar una burda sirena
vacía de contenido
y llena de basura posmoderna
creemos estar sometidos
absurdo cometido el de auto-imponernos
(más y más mierda)
todo
para prender la televisión
nefasto manual de infra-vivencia
y dejar consumirse el día
en el que lo único que habremos hecho por nosotros mismos
es apoyar la cabeza en la almohada
y esperar la dulce, agonizante y redentora muerte.

3.9.09

beware of darkness

me dijiste,
(hijo de puta)
que las plumas grises
iban a dejar lugar a blancas
vírgenes y puras
que iba a ser el cisne más hermoso
calma, calma
bajá el arma
y cortala de idioteces
que al cuentito del pavorreal
no me lo creo ni en cinema verité.