11.2.11

quizás me
esté
quemando-te
esté malcriando
esté
mirándome el reflejo
de todo lo que hiciste
y me sonría.

9.2.11

adentro

me arde (un poco)
e n a v i ó n
(y a unos cuantos)
incandescente
como cuando te morís sin estar seguro

inventaste todo lo que te hace bien
l o q u e t e h a c e m a l
pero el viernes te consagraste
inmóvil
(es que hay gente)
un día te tiré arriba de la cama
abrí la caja
y te saqué todo
te hice llorar

estás verde
pero no vengo a envidiar el pasado
sólo quiero arrancarte la yugular

quería que me sacaras de casa
pero me metiste más
agujereando cada puto mueble
(giraste)
metiendo cada parte
de mi descuartización

cómo compaginás estar herido
(y estar mojado)

masoquismo: nunca estuve tan caliente como cuando me hiciste sangrar

reproducirlo hasta el hartazgo
no va a ser lo mismo
despertarme con fiebre y lastimarme
no va a ser lo mismo
masturbarme


pero me estoy divirtiendo tanto.

adentro



me arde (un poco)

en avión

(y a unos cuantos)

incandesente

como cuando te morís sin estar seguro

inventaste todo lo que te hace bien

lo que te hace mal

pero el viernes te consagraste

inmóvil

(es que hay gente)

un día te tiré arriba de la cama

abri la caja

y te arranqué todo

te hice llorar

estás verde

pero no vengo a envidiar el pasado

sólo quiero arrancarte la yugular

quería que me sacaras de casa

pero me metiste más

agujereando cada puto mueble

(giraste)

metiendo cada parte

de mi descuartización

adentro de cada uno

cómo compaginás estar herido

(y estar mojado)

masoquismo: nunca estuve tan caliente como cuando me hiciste sangrar

reproducirlo hasta el hartazgo

no va a ser lo mismo

despertarme con fiebre y lastimarme

no va a ser lo mismo

masturbarme

pero me estoy divirtiendo tanto.

28.1.11

no-quiero-ver-a-nadie

Me miró a la cara y me dijo “ésta es la promesa de algo mejor”. Ahí, desde abajo, desde los diez centímetros menos que yo de altura que tiene. Hizo ese gesto con la mano, con el que generalmente sostiene la mayoría de los objetos que sus huesudos dedos de uñas cortas tocan. Y pintadas. Y mal pintadas, horriblemente pintadas, con algún color extravagante. Yo nuncá llegué ahí y sin embargo estoy acá. Como si fuera un honor.

Entonces lo que tengo que entender por el regalo aquel es que siempre que alguien traiga entre sus manos algo que menosprecia, porque promete la venida de otro mejor, quita el valor que podría haber tenido subjetiva y objetivamente en cualquier circunstancia el objeto en cuestión.

Entonces veo que la promesa, el juramento, es la latencia de que en otro contexto, lo venidero será más ameno que lo actual. Ante los ojos del condicionante, claro está. Porque el libro no era malo, y yo a ella la quería. Y todavía la quiero, pero nunca me regaló otra cosa.

Ahora, el día que me dijiste “vos sos lo más lindo que tengo”, que en realidad no sé si era la conjunción de mi llanto ridículo con un “yo también”, y hacías ese gesto con el brazo, ¿me estabas prometiendo que después venía algo más ameno?, que lo hacías por la pura e innecesaria colisión de ambos en un punto intermedio glorioso que extraño la mayor parte del tiempo. Sobretodo la decisión de reventarme constantemente y resfregarme sobre vos para poder extraer cualquier tipo de fluido que te pudiera hacer sentir caliente. Estoy transfiriendo, ya sé. Pero más que caliente, importante. Insensato, necesario, suficiente. Caliente. Atroz.

27.1.11

te amo a vos, sí
y me cojo al planeta tierra.


nada podía sentirse mejor que eso.

7.1.11

and how

la verdad bien podría ser la peor de las mentiras
la tempestad
el ser impaciente
yo no estoy jugando a esto, digo
le estoy poniendo hasta lo último
como si lo último la última vez no hubiera sido suficiente
pero no interesa
porque lo hago con los ojos cerrados
casi una invitación a que me den por la espalda
(entonces no los abriré a tiempo, no)
esto es un forcejeo de poderes que no termino de entender
(llevamos tiempo)
al menos me calentaría
sentirme un poco más hostigada
como si no fuera a hacerme llorar
que me trates un poco mejor.

5.1.11

dormir

mientras te escucho hablar a media asta
casi como si te tuviera al lado
se me hunden las piedras entre las costillas
anoche sentí algo que hace mucho no
conciliar sería inhumano
estoy mojada
pero nunca dejaré de ser frígida
cuando te sostengo la mano
pienso que el mundo está hecho para nosotros dos
pero es tu mundo
con todos sus mores y benevolencias
y la cosa es estar en él
en el asiento de suplentes de los visitantes
o patear todo, de local y delantera.

2.1.11

no puedo ver más allá de éste cigarrillo.

25.12.10

es catatónico
aunque me haya vuelto el sueño
no entendí
y probablemente éste no sea el momento para hacerlo
cuando juro que las cosas son así
porque sí
la verdad es que te extraño
como pocas veces
como todas
la calma es hasta efímera
pero hace tiempo entramos en turbulencia
no es que alguna vez nos hayamos ido
pero voy a tener que dejar el palabrerío inútil
a veces tanto
a veces
los muebles no me hablan
de que ésta es mi casa
de que estás vos en ella
pero hay días en los que sí.

23.12.10

si esto no es adiós,
ya no sé.

22.12.10

hablame de algo que no haya costado el infierno,
y aún así vamos a terminar tan mal que hasta va a quedar lindo.

14.12.10

300

un pájaro, a lo sumo podrá cantar
tírese de rodillas y nade,
a veces una hora es demasiado tiempo
pero mi cuerpo está para esto:
ser el envase contenedor de lágrimas
la tolerancia, la energía.
a contraluz todos los principios se desvancen
y nos quedan nada más que los fines y las culpas,
lo inevitable.
esa maldita renuncia constante.

devoción: que de repente la distancia entre la cama y la puerta sea eterna.

6.12.10

“under”, “under- the fucking mental standard”;

Pero usted sepa que cuando se mejora escribiendo muchas veces se empeora como ser humano. Porque uno ya no se contiene.

http://ellocodearriba.blogspot.com

5.12.10

you want everything to be just like
the stories that you read, but never write

Cerrás la puerta con doble llave a las tres de la mañana. Te olvidás de todo. Sabés que nadie va a intentar abrirla, al menos en unas doce horas. Contaste todas las colillas de cigarrillos que quedaron en el cenicero. Sabés que eran todas tuyas, pero a las del otro no podés distinguirlas. Pensás en Ned Flanders bailando hasta que se le caiga la ropa. Te preguntás si a vos podría pasarte lo mismo. Estás escuchando el mismo disco que escuchaste toda la semana, y sino, lo tuviste en la cabeza. Respirás la soledad de la casa, que es esa roca cayendo lentamente, que es Sebastián y todos los amantes que tuviste, o los que quisiste tener. Anoche le dijiste al pendejo que el amor era estar solo, y querer estarlo. Mentira, o casi. Te gusta mentir, pero no te gusta mentir. Te hace sentir vivo. Es un ensayo para la memoria. De treinta y cuatro pasos con cosas en las manos, entre ordenando y limpiando, su recuerdo te invadió veintinueve veces. En algunos te coge, en otros te abraza, en otros nada más te dice las cosas que quisiste escuchar siempre. De vez en cuando te acordaste de los videos en Internet sobre el consumo del cigarrillo, y de cómo vas a quedar si seguís. Pero creés, y te gusta creer, que uno más no hará la cosa. Porque ya vamos como ciento cincuenta en lo que va del mes, pero con él sólo te fumaste cuatro. Porque cuando está, tampoco es tan necesario, pero no hay nada en el mundo que te ponga más ansiosa, y es la falta. Preparaste todo para tirarte en la cama, para escribir esto, y ni siquiera lo sabías. Pusiste el tracklist nefasto que preparaste, diciendo que para morirte. Todas las canciones que en la vida estaban para que alguien necesitara amor. Le dijiste a Gustavo que ya nadie arruina las canciones, pero admitiste que ese disco que escuchabas para ir a Ramos Mejía en el 166, que llegaba a su fin con un abrazo, te sigue haciendo acordar al viaje. Te hace acordar al viaje para no acordarte de otras cosas. Es que a veces uno comete esos baches, y se olvida. Deja de hablar de unos para hablar de otros. Los entierra, como Ana. Pero no va al caso. Al caso iba que yo estaba con problemas para escribir, que es como tener problemas para exhalar. El mundo está desconfigurándose, descontracturándose como Harry, desarmándose en millones de pedazos sólo para que te los tragues y nunca los puedas expulsar. Porque no hubo palabras ésta semana para describir lo que es sostenerle la mano fuerte y querer morirse. Porque estás harta de hablar de morirse, y harta de escribirlo. Y de la sangre, y del espasmo, y del orgasmo que no llega. Porque ésta semana él dejó a la novia, o ella lo dejó a él, y vos quisiste acercarte. Necesitaste que te pegue un palazo en la cabeza, como tantas otras veces, sólo para estar vivo. Cuando te cansaste de preguntarte cómo era estar vivo, cuál era la diferencia con estar muerto, el problema con las tazas y con todo lo que vas a consumir en todo éste tiempo. Porque el tiempo, y el miedo que es un campo minado. Yo nunca estuve en un campo minado, y aún así, reventé tantas veces. Uno vuelve al negro, indefectiblemente. Es el único color que no vamos a ver como a los otros colores. Una vida puede estar falta de rojo, hasta de verde. Pero negro habrá siempre, como palabras decorando el abismo. Lo que te haga feliz es lo que voy a elegir, siempre. Pero no puedo estar ahí, a eso ya lo sabemos. Tipo tres de la mañana, siete minutos, empiezan a conectarse los amantes que terminaron de coger. En ésta parte sabés que lo que sea que pase con éste texto será nefasto, que vas a arruinarlo, destruirlo, deshilacharlo. Sinceramente hoy, esos que cogen pueden morirse. Esos que se sienten bien, esos que pueden abrazar a otro. Esos, de los cuales a muchos quiero y en los que siempre estoy pensando. Porque la vida que tienen es la que no puedo tener, y lo elijo. La mayor parte del tiempo, el posludio de la una de la mañana me configura a mí escribiendo pelotudeces y a él dando vueltas en la cama. Porque se pudo pajear, y se pudo dormir. Se pudo acostar, pudo llorar. Yo tengo una falta de masturbación ridícula. Nirvana suena como si ya no fuera a pasar nada, y aún así. Soy la persona con más miedos del mundo. Todo se puede romper. Mis pesadillas me lo dicen. Todo el tiempo pueden pegarme en la cabeza y hacerme morir. Qué mejor que morir en manos de la decisión de otro, si yo siempre me puedo morir cuando quiero. Porque ésta semana, también, nunca pensé tanto en matarme como otras, como en el tiempo. Envejecí, y quizás todo llegó hasta ahí. Hasta el deseo de seguir intentando, que se apaga. Cualquier proyecto de los últimos meses me alejó de aquello, y por qué. No sé. Es como un amante inservible. Yo no puedo hacerle el amor a mi cuerpo, ni respetarlo ni quererlo. Necesito depositar lo que no es manipulable. Todo lo demás es cuestión de cómo voy manoseándolo con los dedos. El sueño, el tiempo, el viaje, las monedas, las horas con y sin. Todo es un sin últimamente. Volver a casa sin, elegirlo. Elegir, para siempre hasta que dure el siempre y todo vuelva a ser la misma mierda de antes. Llamar a algún hijo de puta que me coja bien sólo para pedirle que se vaya cuando se haga tarde, y ya no tenga ganas de que me mire nadie, ni ganas del espejo, ni ganas de más nada excepto el llanto y el cigarrillo de haberme obligado a satisfacer a alguien que no se lo merecía. Porque generalmente no se lo merecen. La eternidad está escrita como aquello que te hace feliz. Y hoy quiero eso más que nada menos vos. Todo, constantemente, se transforma en una ecuación de sumas y restas interminables que calculo precozmente en el camino de vuelta a casa. Generalmente llorando, con un pucho en la boca, otro más que no va a hacer al asunto, pero si realmente fuera a vivir un día menos por eso y ese día podía estar con vos, no nos puedo hacer esto, pero en realidad no puedo hacernos nada. Puedo hacerlo todo, sí, porque causalmente me olvido de que el control es algo que tengo yo. El tracklist para morirse, Portishead. A eso lo escuchábamos cuando Teko venía, sólo para coger. Quizás para tomar cerveza, pero para coger. Era más fácil que tenerte a vos ahí, a vos a mí, haciendo cualquier otra cosa excepto acercándote. Reitero, de cualquier manera, ya nada puede ser mejor que me agarres del brazo con violencia sólo para que me abraces. Para que me lo pidas. Cómo te explico ahora todas éstas cosas que se decantan. Sería más fácil escribirte, pero en realidad nunca puedo hacerlo. No se me cae una puta idea, no puedo con eso. Lo único que quería hacer, antes, era ser mujer. Nada mucho más superficial que eso. Ahora quiero llegar a casa y poder dormir. Pero no, no puedo hacerlo, ni voy a. Nunca vamos a dormir juntos, imaginate. El día que podamos, voy a estar ahí como una idiota, mirándote. Extrañándote, cayendo en lo absurdo de saber que a pesar de todo te tengo al lado, que no te vas, pero que nunca estuviste. Yo sé quién fuiste antes, pero no podemos discutirlo. Sin embargo vos, de mí no sabés nada. No entendés las cicatrices literales que tengo por el cuerpo. No sabés lo que es estar solo, y aún así, vas dejando solos a todos. No sabés lo que es tener que completar la tarea, tener que salir al campo de batalla destrozado y solo, a pelear por algo que no conocés. Pero peleás igual, y con los años te hacés pedazos, le regalás una parte a cada persona que te resulta significativa, pero que con el tiempo probablemente se desvanezca. Vos te escondés detrás del hierro, cual buen hijo de puta que sos. Yo no tengo más que la transparencia, y aún así no dejo de ser condenadamente turbia, minada de secretos, de secretos y de miedo. Será que llorar juntos tiene eso, ese no sé qué de ser de las pocas cosas que hacemos juntos. La soledad, las rocas cayendo lentamente, y siempre me hacen pensar en un río eterno sin lecho, cual fondo de nuestras lágrimas, cual retina, nunca termina de caer, y es esa desesperación, la de no tocar fondo, la de no pisar firme, la de nunca saber dónde carajo vamos a terminar ni cómo. Pero me quedo así, me quedo peor, temblando cada vez que me mirás con esos ojos enormes así y creo que voy a reventar. Porque siempre estoy a punto de reventar, y no te das cuenta. Por suerte no te das cuenta, podemos morirnos en el intento. Así vas a llorar cuando yo no esté. Y por momentos, fijate, que no estoy más. Que me asesinás cuando me respirás tan cerca, y yo tiendo a la creencia de que ya no me queda nada excepto la asfixia que tanto habrán manipulado leyendo el capítulo siete. Porque yo sí lo entendí, estaban hablando de algo que, lamentablemente no puedo relacionar a tenerte cerca. Pero besarte es eso, tocarte, violarte hasta el fondo, hacerte las cosas que pienso veinte siete veces mientras voy de la puerta de entrada a la cocina, al baño y al comedor, para preparar todo para escribir esto, esto que no vas a leer.

3.12.10

we only said goodbye with words
i died a hundred times

AW

30.11.10

a

todo me duele,

pero hoy no me importa,

no me importa en lo que quema, ni en el silencio, porque hoy dije


las palabras cual plaquetas que intentaban cicatrizar la herida de las sombras


eso que yo creí ya haber dicho

que no fue más que el recuerdo de lo no correspondido


papá, estás condenado

a pisotear los cimientos de la casa por siempre

a decir yo no amo


y entonces cada puerta suya

transformada en mía,

en la forma que tengo de hacer las cosas

será la que sea, será

el hundimiento del puñal

del desengaño

la llama

de los amantes libres

que no son yo


¿y no era yo, acaso,

acariciándote el pelo,

relamiendo tus miserias,

provocándote espasmos,

abrigándote de la lluvia?


que no fui yo,

sino fui quien querías que sea,

alguien que te anestesie

(pero esto es local)


yo no penetré tus huesos

apenas si te los miré de cerca

y es la piel, que siempre será almizcle

irrisoria

carroñera


julieta


que lo siento más que al viento

que el oficio de irse

que te ama con los huesos

que no es tu culpa

(pero yo no hice nada para que otros te lastimen ni planté el miedo)


el miedo es un campo minado.


el campo de la aurora, el frío.


parirás con dolor y de tu cuerpo engendrarás hombres que vendrán a completar la tarea de estar solo.


la premisa de la adolescencia,

la puerta que se cierra y arde.


el dolor de tu madre


la traición, el atrincheramiento


parirás con dolor

y tus hijos llevarán el nombre de alguien a quien no amaste


y ese será el reproche eterno

la moraleja del ahogado

dirán que siempre elegiste el sufrimiento

y no habrá sombreros para nadie


pero el amor será negado


y eso

eso es postergarse

(al punto de creer en lo que ya no llega)


para mí se fue

arruiné todo


entonces los días se marcan de despedidas

y las venas comienzan a rozarse con la piel

a emerger

a recordarte que te gusta ser lastimada


que al arpón te lo regaló mamá,

que querés que te lo claven hasta el fondo y sangrar,

sangrar como siempre

(éste dolor es sólo mio)


sangrar por todo lo que no te pertenece.

28.11.10

No van a detener el caudal de fluidos que derrama esta herida. No podrán contener su desembocadura, y será tarde, tarde para todo, hasta para ver llover. Te dije que ser uno dolía, pero no pensé que fuera a sangrar tanto, y cuando te tengo al lado se desata el nido de mariposas que me plantaste en el estómago, se disipan y están en los dedos, en el cuello. Cuando se me meten en la boca, cuando las vomito, cuando me cuesta respirar, estás gimiendo detrás mío, y es tarde, tarde para todo, hasta para ver llover.

25.11.10

mañana

pedir dirección vía mail :)

19.11.10

el problema con irme es que no puedo pedirte que te quedes.