2.11.12

¿y no te parece injusto, acaso
sentirme adorada por todos,
menos vos?

sería tan fácil saciar el deseo
girando la vista tres grados y treinta minutos
ni siquiera tendría que mirar de reojo

y sin embargo:
"Me hacéis rey, pero ¿acaso de ese modo soy feliz? Así no conseguiréis destruir el recuerdo de la felicidad de la cual he gozado, ni el deseo de recuperarla... Ah, Sofía, me has hecho sufrir cruelmente."*

pero sos vos
en realidad sos vos
y la inevitable sensación
de mirar a otra parte.


shoot, use your gun of life
i'm not afraid to die in your arms
shoot, use your gun of life
keep on watching me
poison me

who dares to wake me?
prince from the biomass
swimming in the waves of your intimacy
i'm able to offer
my love for centuries
but i have no time right now

meet my desire sensors
my atom juice of joy
you want to use my affective circuits


y mirá, si sin querer queriendo
te ll amo.

- ¿Por qué estás acá?
- Porque dejé el monasterio.
- ¿Porque no creés en dios?
- Shh... No te puedo contestar eso.
- Pero hoy hablaste del cielo.
- Se supone que tengo que hablarles del cielo, ¿por qué estás vos acá?
- Porque quiero creer.
- El cielo es una botella de cerveza bien helada, con amigos.
- ¿Para siempre?
- Para toda la eternidad.
- ¿Y si te aburrís?
- No podés aburrirte de lo que más te gusta en la vida.
- No te puedo contestar eso, pero a veces creo.
- ¿En la felicidad eterna?
- En que el cielo es un helado de chocolate.

¿cómo podés pasarte toda la historia tomando helado?

1.11.12

well, who do you think you're fooling?
you say you're having fun
but you're busy going nowhere
just lying in the sun.

30.10.12

papeles perdidos (de superaciones y uno de cada)

Octubre de 2011
Y es entonces que a ésta hora intento
configurar lo que tengo adentro, ponerle
un nombre-

Ignacio es eso que siento cuando estoy
recostada en una habitación que parece
ya no ser mía, ya
nunca más serlo

es un vacío

tan grande como lo que cabe en mis ojos al mirar a través de la ventana
hoy me dolés como me duele Concordia
porque es donde vengo, eventualmente
a creer que puedo sanarte
donde todos me convencen
que vas a pasar
y probablemente, y hasta entonces

la misma Concordia a la que hubiera querido traerte
pero hoy tengo un vacío
y si te llamo ahora por ahí me atiendas, y
lo remarques
y lo subrayes, con
la fibra que me regalaste
un día que

tan lejos quedan los días
en los que te esperaba y nos queríamos
yo no te puedo sanar, Ignacio
porque no lo busco

y como el dolor de otra persona

es un vacío

pretendo jugar
a que el edificio de enfrente
es tanto un ojo tuyo
y el que no me daba miedo,
aunque fuera raro ver celeste
a contramano

en poco tiempo
la cama nuestra no va a estar
y en parte ya no está
tu parte, tan poco tuya, que
tan bien supimos robarle a los descuidados
ya no es ninguna cama en la que pueda acostarme
¿sabés lo que duele eso?

es un vacío

que no encontré llenar
con lo que tenía en el bolsillo
y es que nosotros nunca tuvimos nada
y eso era estar vacío también

era bajar por Salguero hasta Las Heras
a cualquier hora
y nombrarte
y beber y pajearme
bajo tu nombre completo,

eso
no sólo es el vacío, sino también el sentimiento
de no tener nada, de
mirar el teléfono y saber que
ayer, hoy, pasado mañana
podía llamarte, y tanto tenía que hacerlo
pero preferí el vacío y el silencio

Ignacio, ésta
es una casa que abandono, en breve
como abandonaré la mía
porque la mataron
la mataron y estamos jodidos, estamos
jodidísimos
y ya no puedo contártelo

Concordia todavía existía y yo
quería traerte
pero ahora mismo
ésta noche maldita, que tanto se parece al infierno
el edificio de enfrente
es tu ojo marrón
y el otro que me sonaba más bien a verde
y las cuatro cosas van a caerse
pero no así el infierno, y vos
¿podés dibujar el infierno?
yo podré intentar describirlo, vos
¿podrás dibujarlo?
porque en un mundo en el que todo se arregla mediante pedazos de papeles
¿todavía creés en nosotros?

es un vacío
que me pesa como si estuviera lleno,
como si estuviera llena.


a Ignacio, en todas sus formas heterocromáticas: 
todos nos caemos a veces, 
y así como me dolía, y dejó de dolerme, a vos también dejará de dolerte el abismo,
pensá que a esto lo escribí hace más de un año,
exactamente en la noche en que Concordia se prendió fuego
y ya no supe más cómo llegar a ella.

29.10.12


y no sé qué carajo de día
de qué mes
me levanté peor que hoy

te acostás a dormir como un estúpido
porque ya no te dan los sesos
y pensás, que por alguna extraña razón
y aunque fuera una razón muy drogona
vas a despertarte mejor

y acá estoy
8 horas de sueño
un litro de té
los ojos casi que me sangran

pero esto no sos vos, eh
nunca tendrás el placer de que te diga
que a esto me lo hiciste vos
que me hiciste caer

y tu foto corroída por la humedad de la inundación
como 10 cigarrillos
y una lista interminable de cosas para hacer

y no,
no estoy mejor.

vos nunca vas a poder decir
que con el tiempo pintás peor
a lo sumo estarás, quizás, meses
sin pintar
pero no me vas a decir que no aprendiste
que no podés mejorar

nosotros, ah
nosotros cada vez escribimos peor
y nos la pasamos añorando
los fatalismos adolescentes
que nos alimentaban líricamente hasta el cansancio

hoy estás cansado de no poder escribir
de que no se te caiga una línea
pero lo peor
es que quizás ni siquiera estemos viviendo las cosas
con la intensidad suficiente
como para volcarlas en el papel y ya

antes no teníamos siquiera que corregirnos
ahora nos pisamos las letras

y nadie te dice
que en un acto de bronca no vayas a tirar un lienzo a la basura
pero para nosotros hacer añicos una hoja de papel
no sólo es insolente
es arrancarnos un pedazo de alma.

si bien dije que cuando pasara un año
iba a arrojar una piedra al río
simplemente no lo hice

quizás no se me cantó
quizás
de una vez por todas traté de dejar en paz
a esos muertos
a esos dos que éramos
y que jamás volveremos a ser

estos días volví a pensar
dónde carajo estabas
y de cualquier manera ya no quiero verte

como si ese mediodía
en el que te pedí que no viajes
hubiera solucionado algo
fue una despedida decente, sí

vos y yo nos despedimos un millón de veces
ese día al menos tuvimos dignidad

y ahora me pica sentir que estás lejos
no sé bien dónde
haciendo no sé qué
y a veces pienso que mandándote un mail se arregla

pero si podrías haber dicho algo inteligente
"te conozco, nena"
y no tuve qué contestarte
más que mandarte a amar a otra (de nuevo)

y no es que crea que vos no sepas amar
carajo, no
me recordaste cómo se sentía la vida

pero hace un año
con la campera sucia
y tus lentes fisura
dijiste algo así como "acabo de despertar"

y estuve toda la tarde tratando de mirarte, porque
actriz no mira a cámara
mucho menos a montajista

y decís vos que me hiciste unos primeros planos terribles
que nunca ví
porque primero no me dejaste y después ya no quise

y vos catatónico, yo adúltera, hace un año
sentados en el sillón de pablo
tomando café
escribiendo un monólogo
fui a prenderme un cigarrilo
y me dijiste
"hey, ese encendedor es mío"

y los recuerdos que siguen
nos tienen en el piso de mi otro departamento
primero a mí, colgada del teléfono
después a vos, colgado de una botella

y hace exactamente un año empecé a amarte
como nunca más pretendo volver a amar en mi puta vida
porque amé a un muerto.

27.10.12

la fragilidad de las cosas


Lautaro, casi que poseído. Con el pelo todo transpirado, la cabeza pegoteada a la pared, que bien le hacía de respaldo, en la cama que no tenía uno. Las camas de los telos suelen no tenerlo, y si lo tienen, son asquerosos. Y deben tenerlo porque seguramente los forren con esa tela sintética asquerosa con la que recubren casi todo para después poder desinfectarlo.
Lautaro, casi que poseído, no mirando hacia el techo, sino mirándose a sí mismo, a una distancia de tres o cuatro metros, al espejo que estaba colocado frente a la cama. Lautaro, todo acabado e hipócrita, se contemplaba a sí mismo en un acto de narcisismo cruel el fumar mirándose, en vez de mirarla a ella, sentada, desnuda, al borde de la cama, con la cabeza gacha y los hombros encorvados.
En otras épocas, cuando Lautaro era joven y de vez en cuando quería estar con alguna, solía llevárselas a telos como éste, en el que está ahora, en el que ya ha estado antes, gastándose casi todo su sueldo de librero aburrido de calle Corrientes. Está bien, pasaron los años, pero en aquel momento se preguntaba lo absurdo que era terminar en un albergue transitorio, con alguna que había conocido por ahí. Cuando lo hablaba con sus amigos les decía algo así: “… es como que ya está. No podés pagar un telo para no coger toda la noche, o para no coger, si lo pagaste tenés que hacerlo.” Y en aquel entonces, giraba por su cabeza la idea disruptiva de que los telos eran lugares asquerosos, porque la gente no los usaba para amarse, sino para coger. Y él no amaba a la mayoría de las chicas que llevaba, puesto que de amarlas, se las presentaría a sus viejos y se quedarían a dormir. Pero en los telos tampoco se duerme, así como es que no se ama.
Pasado el tiempo, Lautaro asumió que las pocas mujeres por las que quizás sintió algo no eran dignas de ser llevadas a telos. Por eso ahora los frecuenta con prostitutas, quienes no le importan, y con las que es más fácil asumir que lo único que tiene ganas de hacer es cogérselas. El telo, al final, puede terminar siendo mucho más barato que una salida, en la que tendría que invitar a una mujer a comer o a ir al cine, y definitivamente, tratar de llevársela a coger. Por eso es que las putas no le resultan tan caras, y le ahorran todos los delirios existenciales y la paranoia que le agarra cuando sale con mujeres, las que él denomina “reales”.
Pero esa noche, mirándose a la distancia en el espejo, fue cuestión de desviar su vista un par de centímetros para darse cuenta que esa prostituta, poco real ante su percepción, estaba sufriendo. Se encontraba al borde de la cama, sufriendo. Y él no podía entender por qué estaba tan encorvada, quizás estaría llorando. Lautaro no lo sabría hasta calzarse los anteojos, pero así fue. En un acto de contemplación de sí mismo, completamente pagado por sí mismo, comprendió que había otra persona en la habitación, una habitación que no era la suya, y a la que jamás la habría llevado, porque ahora que vive solo guarda cierto recelo para con su casa y sus cosas, al punto que no sólo no ama a ninguna de las mujeres que conoce, sino que además, por descarte, decidió pagar prostitutas y ahorrarse todo ese preámbulo que lo hastía.
Lo único que pudo hacer fue preguntarle si estaba bien. A lo que ella no le contestó nada, y le pidió que le pagara para irse. Lautaro esa noche decidió pagar el pernocte, a pesar de que la prostituta se fue, y quedarse, con desayuno incluído, durmiendo hasta el mediodía en una habitación que suya no era, pero que se la pudo adueñar un rato por un par de pesos más. En ese momento también supo que se le volvía imposible amarse a sí mismo, y que tampoco era tan mala idea aparecerse por esos lugares, de vez en cuando, solo, para reafirmar que en su casa está fuera de sí mismo, y que en las camas asquerosas, en donde se han revolcado cientos de personas, con respaldos forrados sintéticos o no, puede llegar a reencontrar esa estupidez animal que le recuerda, que cuando no siente nada por nadie es mejor pasársela solo.

mentís si decís que no recordás en el silencio
lo que eran gritos

real es superar la turbulencia

el dolor del poema de la otra noche
no era más que el amor despegado de mi vientre
como ya vos

de las mejores cosas que conozco
o eventualmente volver a llenarte de pasto el pelo.

25.10.12

I've been so quiet these last few days, that my mind has been an orgy. You could have poisoned me, but you didn't even bit me. I'm a non-believer in the playground with god. Please, deceive me.
Beside the battlefield, I could only tell: don't listen to me. Don't you ever listen to me. I fucking wanted you since the day I've met you, and I've got exactly your same desires. But please, stay away. I can't stand by them right now. I can't even stand by myself. Be patient. I'll change and we might have our so fucking called stupid love. I know I've been hurting you like hell. I've been scared, but I've been protecting you. Stay fucking away. I love you too, and life is long.

21.10.12


me enamoro de las cosas
de los objetos que miro fijo
cuando me dejo ir, me dejo hacer
aquello que se supone va a sanarme, pero me mata tejido
que arrojan al tacho de residuos patológicos, como a mi alma
soy un pedazo de carne
y ahí arriba, a veces
siento que me muero un pedazo más

la oda a los objetos punzantes
(y después se preguntan qué es toda esta cantidad de acero quirúrgico en mi cuerpo)
agujas, generalmente, que inyectan o extirpan
agujerean
punzan o me envenenan remedios
y que más de una vez me habrán limpiado el plasma
de una cantidad desmedida de alcohol

maravillosas toxinas en el fondo de este vaso de ron

no, sin ser agujas
todo clavo que gira es tornillo
y los hay más tornillos que clavos, en todas partes
eso me quedo mirando fijo
en el campo magnético, en la descarga de electricidad
en la punción o en la sanación

ayer Mariscal dijo
“simplemente desviaré el dolor”
es cierto, trocamos seis pinchazos izquierdos por apenas uno
uno que a pesar de mi risa ni siquiera pica
y cómo no iba a ser gracioso
enamorarme de la sábana
mientras me clavaba el corticoide

no me pensó acostumbrada
ni me pensó tan poco vieja
¿y acaso debería portar un bastón a esta altura?
uno que se asemeje a todas mis condolencias
que me sirva para pisar mejor
aquel pasado del que me jacto

e insisten con que respire hondo
cuando a esta altura soy mínimo, un agujero
un pedazo de carne
que emana humo, veneno y alcohol

¿y aún así?
¿me podés querer así de rota?
¿cómo osás amarme así de agujereada?

hay días en que las paredes son simples muros
de los que mi cuerpo ajado se aleja
y no las utiliza para sostenerse
o para volver a aprender a caminar

solés hablar de esa película, o es que me olvidé de patrón
pero él habitaba una piel ajena, reconstruida
y el opio lo hacía olvidar
¿entonces qué es esto?
no es más que olvido, el sexo
una media sonrisa de vidrio empañado
la perfecta mordida sobre tu pecho condensando
deseos, o
(ese era un poema anterior)

no es más que olvido, mi amor
a la adoración de los objetos
porque cuando estás adentro
erecto en la más puras de las formas
casi que no pienso
que a éste pedazo suelen entrarle con toda clase de asquerosidades punzantes
con la excusa de sanación

a veces hasta se las dejan sobre la mesa de luz y las tengo que tirar yo
(ni que fueran preservativos)
con el miedo ridículo de que alguien más pueda lastimarse

como si vos no pudieras lastimarte ahora
con mi manera insaciable de buscarte en el cuerpo
una yuxtaposición etérea con el mío
que te arroja a mi lado sin aliento
sin posibilidad de réplica
y seguramente con temor

estupideces convencionales
de quienes presuponen que el problema está mucho más arriba
pero ahí también han entrado
con barro y electrodos
y el umbral del dolor se difunde
en cada puñalada

a esta hora ya es cansancio, uno que no niego
de tantos años de cabalgar un enorme terreno
en el cuál hasta la más minúscula de las piedras se transforma en enemigo
por evadir a las montañas reales de la superación animal

mi amor, vos y yo jugamos
al entrelazamiento de nuestras partes
en una cuerda pagana de ocho miembros
que oscilan una jaula de la que generalmente quiero salir

si no lo viste en mis dedos ensangrentados, en lo que oculto debajo de las uñas
entonces no entendiste que hay días en los que me ahogo a propósito.

19.10.12

entonces me acordé de que en enero me preguntó por qué había alquilado este departamento
le dije que porque podía verse el cielo desde mi habitación

y me agarró del pelo y me obligó a mirar por la ventana.

18.10.12

que te llenen de agujas las piernas y te pasen electricidad básicamente es

que te llenen de agujas las piernas y te pasen electricidad

disrupción mode on
quiero un alma que no puedan arrojar al tacho de residuos patológicos.
o que mientras me cogía a ese insípido
mi abogado ya sabía dónde trabajás.

16.10.12

sleipnir, mi amor
tiene ocho patas, como nosotros

y después, odín
decís que no domesticás a la yegua.
y es que parecería que tu vida es tan poco importante
que le prestás atención a la mía

habiendo admitido que de vez en cuando miro
pero de pura voyeur
hasta me divierte.

"mi novio se va a comer una patada" se titula el disco que estoy escuchando esta semana. de corrido, sin shuffle.

ya está, ya sé que me quedan mal los novios, y que la paranoia sentimental era un objeto en desuso.

probablemente se la pegue.
creo que hoy se dio cuenta de que amo las razones para dársela.
eso me queda mejor.