29.9.12

desde que las cosas se hicieron para joderse


malos, malísimos parafraseos de cosas que ando diciendo últimamente

1
  • hey, ¿por qué ahora tenés el pelo de ese color?
  • sucedió, me pareció divertido.
  •  ¿por qué tenés vos el pelo de ese color?
  •  sucedió, creo que siempre lo tuve así.


2
  • sabía que estabas despierta
  • podría no haberlo estado.
  • pero era obvio.


2 (bis)
  • estoy durmiendo poco
  • nunca dormiste mucho. quizás no te guste dormir.
  • dormir es genial, sólo que… me gusta dormir en horarios que no se debe.
  • porque te gusta estar despierta en horarios que no se debe.


3
  • pero yo te quiero muchísimo, ¿sabías?
  • sí.
  • (el inconsciente) siempre lo supe. decime qué hago con eso.


4
  •  claudia está entre nosotros.
  • estoy dudando de la entidad de claudia.
  • no digas nada, que se enoja.


5
  • ¿me necesitás?
  • creo que sí.
  • (inconsciente dice) – todo el tiempo.


6
  • deberías guionar esto, a veces hasta parece que tengo talento.
  • (omnisciente no dice) – te volviste dispensable.


7
  •  quiero que vengas.
  • sabés que no.
  •   pero vení.
  • no hay chance.
  • (omnisciente dice) – deberías.
  • (inconsciente dice) – estoy aburriéndome de mi vida.


8
  • deberías haberte llamado ron.
  • (consciente no dice) – tendrías que haber esperado una semana.


9
  • estoy planeando un asesinato masivo.
  • (omnisciente no dice) – estoy enamorándome de vos.


10

  • ¿cómo la pasaste en tu cumpleaños?
  • me saludaste dos días antes.
  • 25 y 26 son lo mismo, dale.


11
  •  el universo es demasiado grande.
  • ¿grande para quién?
  • necesito millones de vidas.
  •  lautreamont.
  • (inconsciente dice) – la luna me está dando miedo.


12
  • no me digas egoísta.
  • (inconsciente dice) – quizás lo quiero todo.
  •  pero creo que es así.
  • (omnisciente no dice) – estás patinando.
  •   te doy lo que quiero darte, todo el tiempo.
  • (inconsciente dice) – me está cansando el deber ser.
  •   sabés que te necesito.
  • (omnisciente no dice) – yo también.
  • no debe ser.


13
  • soñé con vos algo horrible.
  • (inconsciente dice) – seguro que me moría.
  •  ¿qué?
  • (omnisciente no dice) – sólo quiero tenerte cerca.
  • no sé.
  • (inconsciente dice) – sabés todo.


14
  •  beta menos con alcohol en el frasco.
  •  creo que no leí ese libro.
  • (inconsciente dice) – mentira.
  • brave new world.
  •  ah, sí, alfa.
  • (consciente no dice) – alpha beta gaga.


15
  • bastante más bonito personalmente de lo que pensaba, mirá.
  • (omnisciente no dice) – omnisciente no dice. 

26.9.12


En retrospectiva estuvo como… bien. Siempre está bien. Pero soy yo, estoy acostumbrada a hacer la guerra. Parecería que siempre divido la verdad en cuatro partes. Los últimos meses te dí un cuarto, algunas veces medio, ayer y en julio, una puta tres cuarta verdad. Te amo, seguramente estés leyéndolo ahora. A esta hora, en la que sólo vos, yo, los amantes estamos despiertos. Los insomnes. Creo que cuando has adorado a alguien al punto del desgarro, con la fatalidad, la totalidad, la devoción y el miedo que te he tenido, creo tantas cosas. Tu sonrisa a la mañana, inmutable. El sol pegándole de a poco. El orgasmo. Antes de que suceda, entro en una suerte de delirio, fiebre. Desenfoco la mayoría de las cosas. No sé exactamente en qué clavo la vista, y siempre es diferente, pero tengo un segundo. Ese momento en el que pasa, parezco tener un despertar espasmódico, recibir un shock de adrenalina, inhalo por la boca, el pecho se me contrae, generalmente elevo la cabeza, y entonces lo veo. Lo primero que veo cuando finalmente respiro, luego de estar ahogándome, sofocándome. Lo que veo, y ví tantas veces, tanto tiempo, en tu habitación, fueron las vetas del techo de madera, claro, barnizadas con paciencia por vos, por tu padre. En aquel entonces, todas ellas se deformaban al punto en el que alcanzaban figuras diabólicas, monstruos de dos, tres ojos, expectantes a mis gritos. Testigos de tus palabras. Que únicamente podría haber escuchado Chéjov, que únicamente alcanzaban mi oído porque era casi un susurro, letal. El domingo a la mañana cuando reaccioné, las ví, y los ojos se me bañaron en lágrimas. En ese llanto que rogás nunca estalle, y por suerte no pasó. Ahí tenés tus cuartos de verdad, todavía te amo. Sos la persona con la que quiero despertarme todos los días de mi vida. Pero cuando pasa el tiempo, y en un par de días voy a sentir el tiempo, viviré de una sola manera. Y no es un castigo, aunque bien sé es la manera que odiás. Viviré como los últimos tres años, haciendo de cuenta que no pasó. Que jamás te sonreí en la puerta de Talcahuano 946 un 13 de julio. Que jamás te olí por primera vez. Jamás te preparé un café, jamás te hice lasagna. Nunca saqué a pasear a tu perro, ni te manché un dibujo con tinta china. Nunca salimos de vacaciones, ni compramos anillos, ni nos comprometimos en una garita frente al mar en madrugada. Nunca, jamás, tuvimos sexo sobre el arena. Ni en hoteles, ni en el piso, ni en camas ajenas. No te regalé una almohada, ni te cuidé cuando estabas enfermo. No nos regalamos discos ni nos insultamos. No nos perdimos en Concordia, ni te mostré la casa en la que vivía. Jamás te lloré, jamás te he llorado. No estoy llorando ahora. No me sé tu teléfono de memoria. No me emborraché en tu nombre. No tomé taxis de madrugada. Nunca me perdí, sin plata en el bolsillo, intentando encontrar tu casa. No tuviste que llamarme al teléfono de otro tipo. No te mentí, y no me quisiste. Por eso no guardo cosas tuyas, no estuviste. No me hiciste, no me forjaste, no me cambiaste. No me enseñaste. Es la forma en la que se vive. Nunca volvimos, nunca nos perdonamos, nunca estuviste. Nunca exististe. Nunca. 

25.9.12


en cinco años cambiaste
como siete veces de corte de pelo
inclusive te afeitaste
inevitablemente

me dijiste
todo lo que a alguien puede decírsele
y casi no reproché tu escasa compostura

tu boca no condice a tus ojos
como tus manos no se sumergen en el lago

lloramos un veinte-ochenta
y por eso te molesta el verano

a veces se te cae un poema
y lo mandás a parar al mismísimo lugar en el que guardás el anillo
que yo tiré, porque estaba mintiendo

con las astas hasta el techo, cabrón
mentís como nunca pude haber mentido
y detesto la claridad con la que veo
el desperdicio del que no podés escaparte

entonces ya no
aunque el tiempo se presente inevitable
y cuando digas nunca
mordete la lengua, que mientras tengas
yo sabré amarla.

24.9.12


escribiendo sobre mundos destruidos
y los que se hacen a sí mismos
pasándolos por encima completamente

rodeada de gente, fiesta de cumpleaños
antifaz
música que no te gustaría
intento figurarte

pasó un lustro
y en casa somos los mismos

pero habiendo cambiado tanto
intento figurarte

en eso que me hice
después de lo que me hiciste, mi amor

acá están los frutos
de tanto sufrimiento

hace un tiempo
que hilos y agujas se usan para sanar
y no únicamente para examinar mi pedazo de carne

y si intento figurarte
es porque con miedo me pregunto
qué lugar te tiene deparado esta vida, mi vida

¿podrás ponerte vos también el antifaz?
ya tenés la edad de la muerte
pero no más la inquisidora, la que tengo yo

después de todo
el día en que te conocí
apenas tenía 16 años
el pelo largo y una remera
de nuestra banda favorita

que ahora uso de pijama para dormir juntos

¿qué te depara, mi amor, mi vida?
te dejé sobre la mesa de luz
el libro que quise regalarte siempre, el que te hice

¿qué te depara, mi amor, mi vida?
si todo lo que ella es
es lo que le hicimos

y si me podés sostener la mano
huyendo de la fiesta
porque vos, dios, y yo sabemos
huimos de fiestas para encontrarnos

entonces, sin antifaz
todo este mundo, buenos aires

nunca dejó de ser
y siempre será
lo que te contiene

mi familia sos vos

y let's take a walk on the wild side.

23.9.12


el moribundo deseo de verte hecho carne
gemido

decís lo que no debés
entonces
intentarlo ahora sería mucho mejor que antes

se me revuelven las tripas

mi amor, te amo, mi amor
mi único amor
el único que sirve con el tiempo

y todos mis poemas, de amor
excediendo al lustro

soy lo que soy por lo que me hiciste.

14.9.12


la adicción al orden
pregunta
tu cuerpo desmenuzado, lejos
el mío aniquilado
sin recuerdo

ser tocado, o siquiera penetrado
no

piensa, pero poco
la memoria emotiva
dijo el titán

hoy dibuja a cualquiera

amarga espera del juguete genérico
títere
manipulación del tiempo
conversión
quimera
girando por buenos aires

pero no aún

razón de amaneceres
mañanas
tardes
noches
clichés
fetiches
sal
mismísimos poemas

primero escribiré transpirando los dedos
entonces mariposas
silencio
eventualmente sin habla
mis piernas
generalmente mis piernas, a la larga el vientre

horizonte trazado
que pueden ver pocos
y pocos menos veo ahí

el fin de hablar de lo que hay
como eterno-cuasi-inmutable

acomodé la idea de pérdida
de él, los demás

salir al patio y no encontrarlos
como muertos
el anhelo de no cruzármelos
o mirarles los ojos

lápida
proclama fallecer en vida
equivocados
excusa de fatalidad lírica
sábanas
ridículo, sin idea
del tiempo que llevan limpias
cómo me va en tanto

los adoré innecesariamente
pero donde están, deben
enterrados

muertos que llevan consigo vivos
a pesar del disgusto
mis hermanas se retuercen
si bien pienso que no saben hacerlo

de mi lado del cerco
cerrado
alambres de púas destellantes
pulo seguido y a veces me muerdo

tu foto ahora colgada
hará un mes
tirarte el humo en la cara

mi casa
limpia pero desordenada

de mi lado del cerco
el amor
espacio eventual para el juguete genérico
dos de mis hermanos, el caballo

dentro de la casa, amo

en el patio las tumbas
de quienes no venero

el horizonte es el vueco de los dones,
quizás mis hijos

y una birome negra sobre papel cuadriculado.

la adicción al orden
pregunta
tu cuerpo desmenuzado, lejos
el mío aniquilado
sin recuerdo

ser tocado, o siquiera penetrado
no

piensa, pero poco
la memoria emotiva
dijo el titán

hoy dibuja a cualquiera

amarga espera del juguete genérico
títere
manipulación del tiempo
conversión
quimera
girando por buenos aires

pero no aún

razón de amaneceres
mañanas
tardes
noches
clichés
fetiches
sal
mismísimos poemas

primero escribiré transpirando los dedos
entonces mariposas
silencio
eventualmente sin habla
mis piernas
generalmente mis piernas, a la larga el vientre

horizonte trazado
que pueden ver pocos
y pocos menos veo ahí

el fin de hablar de lo que hay
como eterno-cuasi-inmutable

acomodé la idea de pérdida
de él, los demás

salir al patio y no encontrarlos
como muertos
el anhelo de no cruzármelos
o mirarles los ojos

lápida
proclama fallecer en vida
equivocados
excusa de fatalidad lírica
sábanas
ridículo, sin idea
del tiempo que llevan limpias
cómo me va en tanto

los adoré innecesariamente
pero donde están, deben
enterrados

muertos que llevan consigo vivos
a pesar del disgusto
mis hermanas se retuercen
si bien pienso que no saben hacerlo

de mi lado del cerco
cerrado
alambres de púas destellantes
pulo seguido y a veces me muerdo

tu foto ahora colgada
hará un mes
tirarte el humo en la cara

mi casa
limpia pero desordenada

de mi lado del cerco
el amor
espacio eventual para el juguete genérico
dos de mis hermanos, el caballo

dentro de la casa, amo

en el patio las tumbas
de quienes no venero

el horizonte es el vueco de los dones,
quizás mis hijos

y una birome negra sobre papel cuadriculado.
el mundo conocido, aniquilado
mi casa, abandonada
mi nombre de pila reducido a
una letra
la mayoría de lo que amé murió
quizás ya es tiempo
aunque lo veo poco pertinente
mi gato, durmiendo solo
y yo también.

2.9.12

formas de llegar a casa (acerca de como diez personas)


un amor para hacer
los días en los que el muerto se ríe del degollado
por su castración
de tanto haber imaginado
algo que jamás tendría

y tu objeto de deseo
es una nube que se disipa
y mi objeto de deseo
es la necesidad de un punto fijo
cuando todos ofrecen líneas

le succionarás hasta la última gota de sangre a tu maestro, parafílico
es un odio sin posibilidad de consecuencia

pero
como nunca me has visto llorar en el lecho de mis muertos
y siempre creíste a las sábanas suficientes
basaste en las sábanas todo el poema

tu transpiración
de supuesta sabiduría

y no hay amor para hacer estando castrado
ni cuerpos que venerar
ni deseo para gemir

pero hay palabras
en medio de la paradoja de un éxito
que no sólo nunca va a llegar
sino que ni siquiera busco
(y el revisionismo)
creo haber aprendido de mis errores
pero vos nunca aprenderás, ni de los míos ni de los tuyos

y en tanto haya palabras
que se puedan hilar a sí mismas
mis hilos podrán más que los tuyos
y yo seré feliz, aunque te quede cómodo pensar lo contrario

porque a merced de la castración
de la envidia
soy feliz ahora
aunque te resulte inconcebible
feliz de lo poco que me importa.

31.8.12


y si vas a criar cuervos,
en la medida de lo posible
cantales canciones
adoralos con parsimonia
pensalos siempre
seguros y protegidos en tu casa
recordales
el placer que te genera alimentarlos
aunque sea con tu propia carne
y otorgales todos tus saberes, virtudes y esperanzas
mantenelos bajo tu vista mientras comienzan a revolotear sobre el nido
abrigados
hermosos
sutiles
que con el tiempo
no sólo van a dejar de comprenderte
sino que además
cualquier cosa que les des de comer dejará de ser suficiente
tus inseguridades y falencias, sumamente impertinentes
ese día sabrás, por seguro
que alzarán vuelo
tus aves rapaces carroñeras.

30.8.12


cuando pase un año tiraré una piedra al río
esas no vuelven

quienquiera sea se preguntará por qué vuelvo yo

te digo que a esta hora
ni esto es un poema
ni amor
ni para nadie

te cansaste de delimitar una sombra siniestra

has crecido, tallo
pero probablemente más tu raíz

tiraré una piedra al río
porque el final del verano quedaba en Concordia
deberíamos ir, dijiste
debería llevarte, pensé
pero hace tiempo que no me llevo ni siquiera a mí

las sombras siniestras no mueren
y las piedras del río no vuelven

probablemente no amaré en tiempo
se me secó la garganta
estos días no son casuales

a veces pienso que no puedo existir sin tus pulmones
pero he existido y prevalecido

no sé qué queda de la mujer de pelo largo
esa de la que dijiste haberte enamorado
ni del agujero en el escritorio

no sé a quién vas a mostrarle este no-poema
en qué vas a pensar
pero yo sí pienso, en Chaparro y en el opio
en el pasto y en el piso

y pienso mucho en la noche en la que me regalaste una piedra
para que rompiese lo que quisiera
los dos sabemos que quería
queríamos todo lo que seguía

de verdad ya no te quiero

quiero al hombre que se erguía al lado de Alex
se reía de él, y de mí
que se me clavaba en el cuerpo como una daga
y ese hombre está muerto, como todos mis amores

vos estás ahí porque yo estoy acá
nunca te olvides de eso

y yo estoy acá porque alguna vez naciste

porque un día miraste al río
y me pensaste más bien Ofelia y no Julieta
pero soy Julieta y tu don es veneno

así que esto, que no vamos a leerle a nadie, es mi tregua
mi soga, Jolene

cuando pase un año voy a estar en el río
como cuando en el mar, dibujaré mi nombre sobre el tuyo
recordaré eternamente que hemos muerto
que la forma que tenemos ahora es imposible de ser amada

que pase lo que pase

si de verdad, podemos tener 21 años de nuevo
si podemos gritarle a los autos
romper cosas
entrar a mi casa y refregarnos contra las paredes
leer con la escasa luz que entra por la ventana durante las tardes
en voz alta
si puedo yo olvidarme de todo

entonces cierro la puerta

(para mi amor, el río)
y caigo rendida ante tus piernas
hasta el último de los amaneceres.

29.8.12

The plane crashed. I didn't crash the plane. 

28.8.12



cuando lo haga, cuando vuelva
y yo lo detenga con mi propia voz
voy a compartir dos sentimientos simultáneos

yo creo que te hicieron bien
seguro que hay fisuras
pero no son ellos

sino quienes no te permiten ser libre

pero al fin
si ya está todo donde está, adentro mío
lo que sea que tengas
como sea que necesites

cuando llegues
vas a olvidarte de que te fuiste


se me clava en el pulmón, herido
infectado
sobretodo el verano

el espacio es más conflictivo que el tiempo

nunca pudieron verme siquiera sudar
salvo las últimas horas

y si te huelo insensato
es porque puedo vernos

la punción
de los días, las noches
la ciudad que no se recupera

pero las despedidas, ni justas ni eternas

ven a mí
con tu ejército de miserias, el veneno

que la mancha no es tan grande
y la botella queda corta

sabés bien
que lo último que usaré será la lengua
mi lengua suicida.

se le clava en el tejido, putrefacto
cual cosas que se me rompen en el verano

porque asumí ayer, y sin saberlo
que el espacio es mucho más conflictivo que el tiempo

si hay algo que negué
fue el placer de demostrar
apenas una gota de sudor ante el martirio

y si te huelo, insensato
me veo al borde de agotar el silencio

punción letal
de mis días, de mis noches
del subterráneo
de esta ciudad jodida, que no se recupera de lo que hicimos

pero ni las despedidas son las más justas
ni eternas

vengan a mí

vos y tu ejército
todas tus miserias
el veneno

que la mancha nunca es lo suficientemente grande
que la botella siempre me queda bastante corta

y que lo último que voy a usar
será la lengua

mi lengua suicida.

15.8.12

por el momento, no estamos. pueden enviarme un mail :)

12.8.12


Bowie. De aquellos que dicen que les salvó la vida. Los Beatles, desde los quince, and so on. Con el pelo más largo, con un matete en la cabeza, entre las manos, por delante, por detrás, todos los costados, pateándolo con las zapatillas de lona, esa misma. Que cargaba el bajo al ensayo y pensaba que en ese preciso instante ocurrían, en todas partes, infinidad de situaciones. Justo con el recorrido del cierre alrededor de la funda, en ese preciso instante había quienes nacían, quienes hacían el amor, quienes mentían, quienes robaban, quienes querían, quienes eran destrozados, quienes morían. Todo eso en los segundos que lleva sacarlo de la funda.
En esa ciudad en la que vivía, voraz. A Corrientes yo no le miro el cielo, Corrientes te pega con el sol sobre las mejillas, y casi todo el tiempo, inclusive cuando hace frío, sentís un sudor extraño que te recubre el cuerpo, respirás pesado, te agarrás la cabeza, la sentís húmeda, absolutamente todo a tu alrededor está húmedo. Y si bien hay canciones de cigarras, y si bien hay calles interminables, y si bien todo está coloreado muy particularmente, casi todo es tierra, casi todo está sucio. Corrientes, hay días, que se siente como un pozo del que los dioses en los que algunos creen se han olvidado. Corrientes como vorágine de la destrucción total de todos los ideales humanos, construida sobre un espacio relativamente pequeño, expectante al río. Desbordada hacia los costados, llena de personas que caminan, parece que a la deriva, en una ciudad que apenas si tiene semáforos en algunas esquinas. En la cual la senda peatonal está gastada, y prácticamente nadie la respeta o comprende para qué sirve. Qué injusto, pienso, a Corrientes intacta, Corrientes perfecta para recorrerla de punta a punta, rociarla en combustible, prenderla fuego, cuando bien es Concordia, setenta y cinco por ciento cielo la que está encendida. Pero está bien, Concordia se lo merece. Concordia es un Fénix, tal como los hijos que engendra. A Concordia hay que volver para morir. Concordia es una eterna sala de emergencias, insalubre. Una guardia concurrida. Una infección intrahospitalaria. En Concordia sanar es imposible. Curarse es imposible. Y sin embargo, completamente contradictorio, creo que todo lo que pasa en Concordia, hasta el sonido de los grillos o del tren en las noches de verano, inclusive los murciélagos o los mosquitos, los perros de toda la ciudad comunicándose, ladrando al unísono, todo aquello es poderosamente perfecto y sólo le cabe a Concordia. Concordia con sus lluvias de días, con su río comiéndose la tierra, entrometiéndose en la ciudad, creciendo metros y metros, evacuando familias enteras, que año tras año saben que tendrán que llevar todas sus cosas a un galpón municipal, sobretodo en agosto. Concordia incomprensible, con sus viejos edificios, con sus perfectas casas del 1800 una al lado de la otra hasta llegar al río. Hasta abrir, Concordia, las piernas, y permitir que el tren de carga, todas las noches pase sin que se mueva ninguna barrera. Concordia con su estación, y sus bibliotecas, y sus palos borrachos y viejos crónicos y viejos borrachos, Concordia magnífica, estupefaciente, cubierta con colchones de hojas de otoño que al mirar para arriba caen cual nieve de ese cielo enorme, el más celeste que conozco, de las mañanas más hermosas que conozco, de las tardes más placenteras. Y aún así, siento a Concordia como una enfermedad terminal. Como un problema existencial. Como el lugar para morir. Como la vida de pasarse sentado con una silleta en la vereda, y un espiral, viendo pasar los autos, los carros con caballos, el viejo camión que limpia el asfalto, las vías del antiguo tranvía, los túneles subterráneos, las campanas de todas las iglesias en las que hay misa, las figuras conmovedoras de la catedral, las butacas corroidas del auditorium, San Martín apuntando con su dedo al cielo, el monumento a la madre, y la plaza más horrible del mundo. Y no le digo horrible porque lo sea, sino porque de vez en cuando iba, me sentaba al borde de la fuente, que ya sin agua, me contaba mi infancia entera, y Concordia debe ser el último lugar al que se debe ir cuando se esperan visitas.
Concordia, cuya cualidad sine qua nom debería ser la de poseerme por completo, Concordia considera haberme expulsado de la faz de su alcance, de su río, su lago y sus arroyos, de su puente y represa, de sus cuchillas, de su llanura interminable, Concordia ha dicho, “vuelve para morirte, o ya no vuelvas”. A veces a la tierra hay que oírla. Obedecer sus imperativos. Cuando ya no te quede lugar en el mundo, entonces retorna a donde has nacido.
Buenos Aires es un híbrido, un híbrido cuya forma no comprendo. Mi forma en Buenos Aires es algo que no comprendo. Diré, nací en Concordia, aprendí a andar en bicicleta bajo su halo de ternura, bajo la latencia y la inocencia que pocos años duran en ella. Viví en la interminable Corrientes, con angustia, temor y todos los sentimientos enumerables posibles. Todos los que se pueden menos los que siento ahora, los que me anulan unos cuantos sentidos y pensamientos. Después de años, Corrientes termina siendo el refugio de aquella ciudad que ya no quiere verme. Tuve que viajar hasta Uruguay, correr hasta la orilla del Atlántico para comprender que no soy de ningún otro lugar excepto de aquel que me bañó con su río. Concordia es tan grande que a veces parecería comerse a Uruguay y llegar hasta su Atlántico, hasta La Paloma, que el sol, por una gracia que no comprendo, se pone en el este, espectáculo que no esperaba ver hasta estirar mis piernas hacia el Pacífico.
Maravillas naturales si habré de vivir, que he vivido en los lugares más hermosos y absurdos que conozco. Lugares que me poseen, que me transforman, que colocan en mis dedos y lengua palabras que por momentos no comprendo.
Buenos Aires deseo inexorable cumplido, lluvia ácida eterna en la que me regodeo, llegué. Desde el ocaso más ofuscado, a tanta cantidad de amaneceres, a dios y a la más podrida de las alcantarillas, al frío que cala los huesos, a la hormonal y púber primavera, Buenos Aires, llegué. Buenos Aires, tenés Concordia, tenés Corrientes, tenés mi amor, a mi gato, y a toda tu Julieta. Tenés mi libertad, tendrás a mis hijos, y tendrás a mis venas. Buenos Aires, el día en el que sienta que la hora se acerca, Buenos Aires te dejo, y me compro una bonita parcela en mi Concordia añorada, y pido que sea allí donde me trague la tierra, la tierra que pude oír. 

7.8.12


me pide que jamás escriba acerca de esto
al menos no de esta manera

que la cicatriz me queda bien
que soy hermosa para esto

pienso que intentó decir
que no para el resto de las cosas

y después del verano
del chapeau, del mon amour
de esperar tanto
por volver a enjuagarme el cerebro
en los bañados de su inconsciencia

me abre una llaga incandescente
en medio del estómago
me destroza el ego
me recuerda por qué tenía que volver a buenos aires
me hace llorar dos o tres días

y pido yo
al karma que me encuentre
que me tatúe en la retina
lo que ya jamás debo hacer

pero que quizás seguiré haciendo

después de todo
semejante puente eléctrico
ocurre una vez al año.

6.8.12

karma police
please come
and get me.

4.8.12


y te juro que quería dormir
pero viste lo que son estas horas
y mezclar tantas porquerías juntas, si tan solo

ok, no tengo la menor idea
probablemente de nada
pero sobretodo de dónde estás y es algo que
seguramente disfrutes con franqueza, porque
claro
esta noche inalcanzable soy yo

diluida en el fondo de un vaso de vodka.