30.11.10

a

todo me duele,

pero hoy no me importa,

no me importa en lo que quema, ni en el silencio, porque hoy dije


las palabras cual plaquetas que intentaban cicatrizar la herida de las sombras


eso que yo creí ya haber dicho

que no fue más que el recuerdo de lo no correspondido


papá, estás condenado

a pisotear los cimientos de la casa por siempre

a decir yo no amo


y entonces cada puerta suya

transformada en mía,

en la forma que tengo de hacer las cosas

será la que sea, será

el hundimiento del puñal

del desengaño

la llama

de los amantes libres

que no son yo


¿y no era yo, acaso,

acariciándote el pelo,

relamiendo tus miserias,

provocándote espasmos,

abrigándote de la lluvia?


que no fui yo,

sino fui quien querías que sea,

alguien que te anestesie

(pero esto es local)


yo no penetré tus huesos

apenas si te los miré de cerca

y es la piel, que siempre será almizcle

irrisoria

carroñera


julieta


que lo siento más que al viento

que el oficio de irse

que te ama con los huesos

que no es tu culpa

(pero yo no hice nada para que otros te lastimen ni planté el miedo)


el miedo es un campo minado.


el campo de la aurora, el frío.


parirás con dolor y de tu cuerpo engendrarás hombres que vendrán a completar la tarea de estar solo.


la premisa de la adolescencia,

la puerta que se cierra y arde.


el dolor de tu madre


la traición, el atrincheramiento


parirás con dolor

y tus hijos llevarán el nombre de alguien a quien no amaste


y ese será el reproche eterno

la moraleja del ahogado

dirán que siempre elegiste el sufrimiento

y no habrá sombreros para nadie


pero el amor será negado


y eso

eso es postergarse

(al punto de creer en lo que ya no llega)


para mí se fue

arruiné todo


entonces los días se marcan de despedidas

y las venas comienzan a rozarse con la piel

a emerger

a recordarte que te gusta ser lastimada


que al arpón te lo regaló mamá,

que querés que te lo claven hasta el fondo y sangrar,

sangrar como siempre

(éste dolor es sólo mio)


sangrar por todo lo que no te pertenece.

28.11.10

No van a detener el caudal de fluidos que derrama esta herida. No podrán contener su desembocadura, y será tarde, tarde para todo, hasta para ver llover. Te dije que ser uno dolía, pero no pensé que fuera a sangrar tanto, y cuando te tengo al lado se desata el nido de mariposas que me plantaste en el estómago, se disipan y están en los dedos, en el cuello. Cuando se me meten en la boca, cuando las vomito, cuando me cuesta respirar, estás gimiendo detrás mío, y es tarde, tarde para todo, hasta para ver llover.

25.11.10

mañana

pedir dirección vía mail :)

19.11.10

el problema con irme es que no puedo pedirte que te quedes.

18.11.10

los altibajos derraman toda su hiel sobre la mesa
nos tienen de vástagos
nos cortan el pelo
al final, cuando ganar es perder
y perder es ganar
destrocé milenios de palabrería inútil
y le expliqué que el amor era una perdida constante
sólo para verlo sonreír.
pero yo creo que de quien escapo es el tiempo
y ese es un clon del cuerpo que nos regalan
el retrato de la juventud por siempre.

15.11.10

pájaros negros

Debe ser que el tiempo es ajeno a la misericordia. Que los brindis son hipócritas, que nunca los propongo yo. Nos equivocamos de a dos o tres noches, nos alejamos del consentimiento. A veces cada uno es cada uno y juntos no hacemos ni medio. Pero de vez en cuando el mundo es un lugar perfecto, mirarse los dedos y sentir que no están manchados. Y a pesar de la perfección, y del miedo, también hay días en los que creo que estamos tan sucios que ya nada podrá lavarnos, o volvernos más puros. La dislocación del llanto. El silencio del alba, de unas cuantas despedidas. Es el silencio. Esa es la daga que me envenena.


(pero el mundo es un lugar perfecto, está hecho para nosotros)

10.11.10

exilio



Esta manía de saberme ángel,
sin edad,

sin muerte en qué vivirme,

sin piedad por mi nombre

ni por mis huesos que lloran vagando.


¿Y quién no tiene un amor?

¿Y quién no goza entre amapolas?

¿Y quién no posee un fuego, una muerte,
un miedo, algo horrible,

aunque fuere con plumas,
aunque fuere con sonrisas?


Siniestro delirio amar a una sombra.

La sombra no muere.
Y mi amor

sólo abraza a lo que fluye

como lava del infierno:

una logia callada,

fantasmas en dulce erección,

sacerdotes de espuma,

y sobre todo ángeles,

ángeles bellos como cuchillos

que se elevan en la noche

y devastan la esperanza.


AP

8.11.10

(esa maldita costumbre tuya de

sos vos.

una espalda eterna te sacude los huesos
el camino hasta esa esquina siempre está plagado de silencio
de brazos que cuelgan casi que pegados
esperando que alguno de los dos le sostenga la mano al otro
pero es el silencio
y es que
qué más queda por decir después de un desastre
después de entender que la vida siempre será esto
el estanque donde meto la mano sin mirar
un abrazo antes de abrir la puerta
un suspiro, cada uno, de dolor
(y lo peor es que yo también)
caminar lento, sin que nadie se de cuenta
para mirar el horizonte y rogar que no venga
lo que son tus labios
(ya nada podrá hacerme sentir más)
que el camino a casa siempre será el llanto
de volver sin
de volver sin.

7.11.10

fucking cocaine (you'll never take me)

el pelo de corte te queda bonito
jugar a desmenuzar
la interminable canalización
de los deseos y los deseos de nuestros dedos
(tan diferentes)
una canción hasta el fondo
que no nos puede decir qué hacer
sino cómo
sino un beso, y la forma
de acabar por completo
con la agonía de ser un muerto vivo.

4.11.10

jueves

hablame de algo que no cambie
hablame-de-algo-que-no-cambie
HABLAME, CARAJO
todo, todo cambió
no sé a quién estamos tomándole el pelo ahora
vos no sabés, porque vos no sabés
lo que es
haberse inyectado con esto
cómo te arranco ahora
cómo-te-arranco-ahora
HABLAME, CARAJO
hablame de algo que no cambie.

2.11.10

radioactivity

Sellafield 2 will produce 7,5 tons of plutonium every year
1,5 kilogram of plutonium make the nuclear bomb
Sellafield 2 will release the same amount of radioactivity
Into the environment as the Tschernobyl every 4,5 years
One of these radioactive substances
Krypton 85, will cause death and skin cancer

y vos llegás tan verde

30.10.10

golden slumbers fill your eyes

cuando te ponés así
quisiera que me salga de la boca algo mejor
que la lengua
sobretodo a los dedos y al pecho
la transpiración
para venir a decirte
que después de tanto tiempo

la cocina

A mamá se le dio, una que otra vez, por cocinar hasta el hartazgo. La casa era lo suficientemente grande como para que eso pasara, y el hecho implacable de que en aquel entonces, no me acuerdo cómo, pero teníamos una mujer que limpiaba y se acomodaba a sus deseos, que le permitía, en algún punto, cocinar hasta el hartazgo. A mí me tenía sin cuidado, uno se acostumbra a la vida que llevan los de su alrededor. Entonces entre jugar con las distintas esencias o las frutas secas que iba a meter en la masa, sabía yo que todo podía devenir entre un enorme reto o el esperar, pausadamente, que en una de esas me pidiera que la ayude.

La ventana de la cocina estaba abierta siempre, a pesar de las moscas y las babosas. No es que entraran reptando, al menos los bichos desagradables, pero si se me ocurría avisar ya nadie dudaría que lo mejor que quedaba por hacer era tirarles sal. En aquel momento yo tampoco me preguntaba por qué se achicharraban y todo sencillamente se cubría de baba. Unos diez años después puedo comprender que el cuerpo de la babosa alberga mucha más agua que el del ser humano, y que el sodio las deshidrata. Claramente, a nosotros no podían ni debían tirarnos sal, porque lo máximo en lo que devendría sería un baño de agua caliente, mientras que esos animales, simplemente, morían. Digo yo que se morían, y ahora comprobé que se mueren, y en un patio y una casa tan grande, una casa en la que se cocina, no sé si por el amor a los antepasados, por el aburrimiento o el hambre, nosotros no nos podíamos morir.

Supe, de improviso, que aquello que le daba el sabor a no sé qué al pan dulce era el agua de azahar, que hoy, a mi criterio, considero que nunca es suficiente. Pero todo lo que se preparaba era casi a granel, como si en vez de cinco o seis fuéramos veinte. Con el correr de la semana terminábamos siéndolo, y es que a mí me gustaba mirarle las manos, con sus numerosas alergias, amasando sobre la mesa de mármol. Tenía un par de anillos que ya no usa, los habrá perdido, pero sinceramente, a la alianza no se la ví nunca, y a papá tampoco.

Cocinar también requería llamar a los muertos, a los que claramente, en ese momento, ni muertos estaban ni sal encima tenían. El verano era cocinar, a pesar de ese aire húmedo y espeso, tan concordiense, que hoy niego. Porque en Concordia no hace calor, digo, en Concordia siempre hay viento y el sol te quema las pestañas, y para las tres de la tarde uno tiene que elegir entre jugar en el fondo con las babosas o ver a mamá cocinar, si es que no estaba tirada boca arriba en el pasto, quemándose las pestañas.

Porque la casa estaba llena de babosas, y en seis años yo me crucé íntimamente con tres. De eso me voy a acordar toda la vida, de haberlas aplastado sin querer con cualquiera de mis extremidades, para sentir un completo asco y anhelar que continuaran vivas y que nadie pudiera venir a tirarles sal.

Las persianas de madera, también, prolijamente barnizadas en verano, estaban completamente escritas con el rastro plateado de esos moluscos, pero claro, se podía apreciar mejor de noche, con esa mezcla a repelente, espirales, insecticidas, el pasto recién regado, y me atrevo a decir que la ventana del cuarto de mi hermano nunca se vió afectada por el rastro de las babosas. Eso es porque sal había siempre, y de no ser sal, habremos tenido alguna clase de veneno que las mantuviera alejadas, primero del moisés, y después de la cuna.

El asunto del pan dulce nada tiene que ver con el de los huevos de pascua, y yo no me atrevo a encontrarle una cronología decente. Tampoco recuerdo bien el haber intentado meterme, pero que lo quise seguro.

Ver a mamá era, en definitiva, mucho más divertido que jugar con las muñecas en el pasto. Porque sobretodo, era una casa llena de hormigas, y algunas eran bastante malas.

Quizás los dos se sacaron los anillos para cocinar, pero a eso ahora me cuesta creerlo, porque también habré querido meter la mano adentro de la lata de barniz, o de látex sintético para exteriores, cuando mamá era bastante más alta que yo.

En Concordia no hace calor, ni siquiera cuando tenemos que prender el aire acondicionado. A mí me gustaba pensar que el aire acondicionado acababa con la gravedad, y la habitación de mamá era como estar en una nave espacial.

De poder llamar a los muertos, yo creo que no lo haría. Demasiado ya tengo con los vivos, y con los que no sé dónde están, y con los que le tiraban sal a las babosas o cortaban el pasto.

Para Leandro, recorrer el patio hasta el fondo deben de haber sido kilómetros. Para Victoria no tanto, y en verano soy la única que lee, que lee e intenta entrometerse en la cocina mientras todos duermen la siesta, para abrir el frasco de galletitas y comerme las más ricas, y que me reten, seguramente.

En Concordia no hace calor, ni siquiera cuando la casa está llena de gente, y todos les temen a las babosas y las hormigas. Prefiero, todavía, hundirme en una taza de chocolatada preparada por alguien más alto que yo, cuando ya no quedan galletitas de las más ricas, o manotearle un pincel a mamá, sólo para poder contar, diez años después, que a esa casa también la hice yo, a pesar de que nadie tenga los anillos puestos.

28.10.10

me posee
y yo ya había hablado acerca de no bajarme
lo que elijo es exquisitamente mortuorio
pero es esa muerte la que nos trae a la vida y nos invade
cuando ya todos escribieron acerca de la sangre
el ritual más bien surge y consiste
y persiste
en volcarnos toda la sal de la casa en el pecho
para eyacular.
es hasta una cuestión de mea culpa
y negarlo nos hace extraños
(cuando se trata de la sal)
y sé que todo esto es narcicista
es levantarme de la cama sólo para decirte
que no me importa en qué creas ahora
ni en lo que dejes de sentir
sabiendo que nada vas a abandonar
que alguna vez no hayas tenido
que-no-me-importa-en-qué-creas-ahora.

25.10.10

yo no me olvido del viento
ni de tus párpados así
con las cortinas cerradas
el amor se hace
porque vos sonreís.

21.10.10

dios pone el placer tan cerca del dolor que a veces lloramos de alegría.

LD

19.10.10

todos los niños buenos van al cielo

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